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Category Archives: eutanasia


La Venus de Illice de Fernando Sanchez y Juan

I

Desnudo en los caminos
duermo sobre el polvo
y respiro el olor de la muerte
enredándome en la pegajosa geometría
de las telarañas

Espero al relámpago
para beber el semen de los árboles
y escapo del tiempo
hacia ninguna parte
buscando en mi brújula a la luna

No encuentro ciudades
bajo las aguas de un arroyo que no dura
ni el color de las flores
sólo vocablos compasivos
empapados en vinagre

II

Nunca sabremos qué hubiera ocurrido
si hubiésemos cambiado de ciudad
sin habernos desnudado

Aunque agradezco las fresas
que me ofreciste con sabor a amargura
y que fuera un domingo por la tarde
cuando tus ojos
me regalaron ese momento irrepetible
perdonando mi engaño

III

Ella
indagará tu hoguera
ocultándose
sin pedir nada
y te amará
para no morirse
mientras dure

Lee sus labios
cuando no te hable
y no preguntes
sólo agradece
la suerte no buscada
sin mentirla

Sentirás el deseo
precipitadamente
desnudando erizos
con agonías de sexo
o amarrado al galope
de los zarpazos

No te impacientes
cuando la luna
le traiga lágrimas
sin proponérselo
y mira su boca
fósforo enrojecido
que se ilumina
cuando sonríe

IV

Quieres ser una mujer entregada a la seducción
y te pierden los modales abruptos, tu piel color
púrpura presagia huracanes entre relámpagos
de sexo, maldice a las que veneran su belleza
con el alma desnuda cabalgando a la grupa
sobre enjambres de nubes y desembarazo

Vino la noche a tu corazón roto como un manto
de hielo bordado en inconstancia y hoy te duele
la ausencia del amor en la estéril claridad
de otros tiempos

Donde pudo haber afecto, hay soledad

V

EUTANASIA

…Pero de tanto pensar y recordar
el viejo cae aturdido. Y se duerme
apoyado en la mesa del café.

Constantinos Cavafis

Proclaman los hombres desde la cumbre
de su madurez que el célebre milagro de la vida
es una suma de contingencias, con los años
se han convertido en unos seres obstinados
tejidos con hilos de tiempo desiguales
y absolutamente asimétricos

Por lo que a mi me atañe, el postrer
empeño será despertarme día a día
e ir declinando en lo físico con la memoria
casi intacta,
anhelo impedir que unos psicópatas
ultra católicos se apropien de mis despojos
e inciten a los médicos a conectar cien cables
a un cuerpo clínicamente desahuciado,
que no se aprecie con certeza
si sobre el lecho de mi agonía
late el corazón de un hombre o de una máquina

A veces sueño que un anciano enfermo
y exhausto, en la plenitud de la consciencia,
dispone su muerte y se adentra paso a paso
en algún mar desconocido con la mirada fija
en la línea inaccesible del horizonte

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Pintura de Robert Motherwell

A María

I

Lo desconozco todo sobre ti
Aunque te pienso
Escapando de puntillas del laberinto
Para no despertar a la bestia

Tan sólo sé lo que me dijiste
Que el amor hace daño cada día
Cuando compartes tu vida con la muerte
Disfrazada de hombre

II

Nos trae el viento
un intenso olor a muerte
y millones de seres humanos
son carne de horca,
vivimos entre paréntesis,
picoteando, detrás de barrotes
que coartan necesidades,
intuiciones y fantasías inútiles

En días de plomo
todos los demonios me visitan,
me muevo entre hojas de tiempo
que acortan mi existencia
sin llegar a poseerla,
me siento cautivo
de una madurez indecente

En el entreacto,
una mujer llegó a visitarme
desde la nieve y le cuesta
acostumbrarse a mi calor

III

En los intersticios de la noche
El silencio trae a mi memoria
La pulsión de tu rostro de arcilla
Tallado en la vidriera del tiempo
Y tal vez hayamos muerto

Cuerpo a cuerpo el frío
Nos vence sin remisión
Como la injusta ley que nos parió
Para fatalmente asesinarnos
Sólo somos
El cordón umbilical de los años

Y ahora sí estamos muertos

.



Pintura de Edgar Degas

I

ENTRE PARÉNTESIS

Quiero que me expliques vagamente cómo eres
porque nos hemos visto siempre entre paréntesis
respirando el olor a barniz de los violines

Y sólo me permites amarte
en la breve pausa de cada sinfonía

II

OCULTO MI VOZ

Hemos enlazado nuestras manos
para no coger el vaso de ginebra
y poder hablar antes de emborracharnos

Cuentas que tus amores siempre han sido breves
porque acaban desgastándose a la intemperie
y que tus amantes la primera noche
graban en tu piel las iniciales del fracaso

Oculto mi voz para no encenderte las promesas
pero es posible que por primera vez sobrevivas

III

EL TIEMPO PERDIDO

Será porque resbala como llorando el agua
por un cuerpo que apenas noto que respira
me atrevo a preguntar si has vuelto satisfecha
a regresarme el tiempo que he perdido

Has lavado tus pechos con la humedad del alba
montando las pasiones sobre caballos negros
que fingen la suave caída desde un escalofrío
y vuelves ya enferma a pronunciar mi nombre

IV

VUELVE LA MIRADA

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado de muchacha
mientras tus ojos derraman la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito



.

XI

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

XII

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad de tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

XIII

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

XIV

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

XV

MALTRATO

Mujer, lluvia en tus ojos
Piel de niebla y azafrán
Violencia, fanal oscuro
Yermos campos del sexo
Amor sepultado en savia
Luna en la madrugada
A solas

Ávido el corazón de vientos
Distante la voz del alma
Apóstata de un hombre
Al que amas aún
Contraluz en el afán baldío
Antes que arruine tu cognición
Mejor, a solas

XVI

SINCERIDAD

Mi amante es una mujer poco explícita
aunque jamás me ha mentido
El día que intimamos prometió que sería
absolutamente infiel el resto de su vida

Pero siempre excita mi ego con un delicioso
café jamaicano en las infrecuentes ocasiones
que amanece en mi cama

XVII

ENSOÑACIÓN

Pasó a mi lado una ensoñación casi rozándome
e ignoré el hallazgo, porque siempre he detestado
el aliento tan femenino del placer

Elijo la realidad, aunque sea como la hermana
mayor que nos hizo llorar en todos los momentos
mágicos de nuestra infancia

XVIII

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN RECURSO
TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo

XIX

HIPOCRESÍA

Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína

XX

ESCEPTICISMO

Nos refugiamos en el escepticismo al no ser
capaces de poner orden en lo cotidiano

¿Para qué nos creó a su imagen y semejanza
un Dios inexistente?


REGRESO DE LA VIDA

Vuelvo sobre mis pasos equivocados
sin que importe que la tierra aún esté caliente
y reavive las heridas
Dejaré por el camino las asimetrías del amor,
las ciudades que jamás ofrecerán sus brazos a nadie
y los relojes de silencios y de sombras

Espérame en cualquier parte porque todos los otoños
son fríos, un destierro de pisadas sin sobresaltos
sobre los cuerpos gélidos

Vistiendo de luto la mirada
hacia ti me dirijo

De mi poemario: Deja que la muerte concluya su trabajo

http://fernando-sabido.blogspot.com


Al acercarme,
lo que de lejos juzgué
como mujer sensible y atemporal
resultó ser piedra amorfa,
inerte,
varada en un paraje imaginario
y sitiada de cactus,
entre montañas con eco
y nieves

Traté de descubrir el maquillaje,
un alma,
las preguntas pactadas
que impregnaran de razón
mi subconsciente
y el amor se tornó incoloro
trenzado con hilos de pasión
en blanco y negro,
ebrio de desafectos,
de aspiración inútil

Volvía del árido paisaje
cuando rozó mi piel
una emoción extraña,
tal vez la náusea

(De mi libro: Vivencias, mentiras

y algún matiz utópico)

LEER MIS LIBROS GRATIS EN FORMATO VIRTUAL

http://fernando-sabido.blogspot.com


I

En tiempos de crisis regresan los dioses
desde el limbo para pedirnos resignación
entre cantos celestiales

No olvidéis que es el agua bendita
lo que desde siempre nos ha abrasado
las entrañas, no el infierno

II

Imbricados entre el hombre y los dioses
sus ministros fundamentalizan el hecho religioso
en la fe, los dogmas y la infalibilidad

Catolicismo sin condón, ortodoxos judíos
antipalestina e islamistas que imponen el burka
y la ablación invocando preceptos y doctrinas
fabricadas en su estricta conveniencia

Corolario: Sida, odio y machismo

III

Fósiles doncellas muestran sus tetas
aceitadas entre suspiros fantasmales
mientras cornudos astillados se pavonean
trazando filigranas en concéntricas órbitas
saciados de coca

Razón: Realitys-Basura en hora de máxima
audiencia televisiva, ungidos en impunidad
absoluta


I

LA LIBERTAD

No llores cuando los malditos
Dancen sobre la tumba de tu libertad

Hazles creer que el ataúd está vacío

II

CREENCIAS

No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados,
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos

III

HIPOCRESÍA

Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína

IV

LA CONCIENCIA

Me educaron para mirarme
la conciencia en los espejos

Y en estas latitudes de mi vida
busco por las atracciones de feria
sólo espejos cóncavos o convexos

V

LA INVENCIÓN DEL APOCALIPSIS
ES EL CHANTAJE MÁS REFINADO
PERPETRADO CONTRA LA HUMANIDAD

Espero ante un mar enfurecido el pálpito
de los descontentos
y la revolución que los excite

Los dioses nos parieron vulnerables
ante el Apocalipsis
Entretanto, las campanas de las iglesias
tocan a difuntos y los sumos sacerdotes
bendicen desde los púlpitos
nuestro linaje conformista

VI

LA ETERNIDAD

Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espíreas
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad

VII

EUTANASIA

…Pero de tanto pensar y recordar
el viejo cae aturdido. Y se duerme
apoyado en la mesa del café.

Constantinos Cavafis

Proclaman los hombres desde la cumbre
de su madurez que el célebre milagro de la vida
es una suma de contingencias, con los años
se han convertido en unos seres obstinados
tejidos con hilos de tiempo desiguales
y absolutamente asimétricos

Por lo que a mi me atañe, el postrer
empeño será despertarme día a día
e ir declinando en lo físico con la memoria
casi intacta,
anhelo impedir que unos psicópatas
ultra católicos se apropien de mis despojos
e inciten a los médicos a conectar cien cables
a un cuerpo clínicamente desahuciado,
que no se aprecie con certeza
si sobre el lecho de mi agonía
late el corazón de un hombre o de una máquina

A veces sueño que un anciano enfermo
y exhausto, en la plenitud de la consciencia,
dispone su muerte y se adentra paso a paso
en algún mar desconocido con la mirada fija
en la línea inaccesible del horizonte

 

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EUTANASIA

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…Pero de tanto pensar y recordar
el viejo cae aturdido. Y se duerme
apoyado en la mesa del café.

Constantinos Cavafis

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Proclaman los hombres desde la cumbre
de su madurez que el célebre milagro de la vida
es una suma de contingencias, con los años
se han convertido en unos seres obstinados
tejidos con hilos de tiempo desiguales
y absolutamente asimétricos

Por lo que a mi me atañe, el postrer
empeño será despertarme día a día
e ir declinando en lo físico con la memoria
casi intacta,
anhelo impedir que unos psicópatas
ultra católicos se apropien de mis despojos
e inciten a los médicos a conectar cien cables
a un cuerpo clínicamente desahuciado,
que no se aprecie con certeza
si sobre el lecho de mi agonía
late el corazón de un hombre o de una máquina

A veces sueño que un anciano enfermo
y exhausto, en la plenitud de la consciencia,
dispone su muerte y se adentra paso a paso
en algún mar desconocido con la mirada fija
en la línea inaccesible del horizonte

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