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Tag Archives: literatura


RECITAL POÉTICO LA NOCHE DE LOS SOMBREROS


LOS POETAS:
LEO ZELADA, WILLY RAMIREZ , CARMEN GARRIDO ORTIZ,

JUANA VÁZQUEZ MARÍN, FERNANDO SABIDO, RODRIGO GALARZA, LUZ MACÍAS, MARISA PEÑA, ANTONIA BOCERO, ALBERTO ROJAS, ROSA SILVERIO, SANTIAGO TENA
Y ÁNGELES FERNANGÓMEZ

ANTONIA BOCERO, FERNANDO SABIDO, JUANA VÁZQUEZ MARÍN, MARISA PEÑA Y ROSA SILVERIO

ÁNGELES FERNANGÓMEZ, JUANA VÁZQUEZ MARÍN,
FERNANDO SABIDO, ANTONIA BOCERO, MARISA PEÑA

Y ROSA SILVERIO

ÁNGELES FERNANGÓMEZ, ANTONIA BOCERO,JUANA VÁZQUEZ

MARÍN,LUZ MACÍAS, FERNANDO SABIDO, MARISA PEÑA
Y ROSA SILVERIO

FERNANDO SABIDO Y RODRIGO GALARZA

FERNANDO SABIDO Y ROSA SILVERIO

ROSA SILVERIO Y ÁNGELES FERNANGÓMEZ

MARISA PEÑA

NAJIM MOUHSIN

WILLY RAMIREZ

ROSA SILVERIO Y LUZ MACÍAS

ROSA SILVERIO Y LEO ZELADA



FERNANDO SABIDO

JUANA VÁZQUEZ MARÍN


ROSA SILVERIO Y NAJIM MOUHSIN



ROSA SILVERIO, ANTONIA BOCERO Y FERNANDO SABIDO



ROSA SILVERIO Y FERNANDO SABIDO



ROSA SILVERIO Y CARMEN GARRIDO ORTIZ


ANTONIA BOCERO Y FERNANDO SABIDO


ALBERTO ROJAS

ROSA SILVERIO Y SANTIAGO TENA


MIS POEMAS EN LA PÁGINA DE ANDRÉS MORALES (CHILE)

CON MI AGRADECIMIENTO A ANDRÉS MORALES

POR PUBLICAR VARIOS DE MIS POEMAS

La página de Andrés Morales (1962), poeta

y académico chileno, es un blog de apuntes
abierto a todos aquellos interesados en la
literatura y, en especial, en la poesía.
Contiene poemas, artículos, notas, comentarios,
críticas, reseñas, fotografías y en general,
todos los tópicos imaginables e inimaginables
en torno a la poesía y la literatura chilena,
hispanoamericana, española
y europea de todas las épocas y estilos.

http://paginadeandresmorales.blogspot.com/2010/12/nueve-poemas-de-fernando-sabido-sanchez.html

I. SILENCIO

Presiento que estamos enterrando
las viejas canciones de amor,
que el viento de la umbría
va deshojando nuestro libro
verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte

Recuerdo los gemidos del ensueño,
el ungüento invisible que nos salvó
a veces del naufragio sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista
de estigmas, las ascuas

Y ahora cada palabra, cada letra
vagará por paisajes inhóspitos
de algarabía,
nómadas en una selva de pájaros
que desafinan el silencio
rompiendo como olas
de lágrimas negras nuestros sueños,
tal vez crisálidas a contraluz
trepando la oscuridad
para ponerse a salvo de espejismos
baldíos

II. LA LIBERTAD

No llores cuando los malditos
Dancen sobre la tumba de tu libertad

Hazles creer que el ataúd está vacío

III. LA ETERNIDAD

Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espiras
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad

IV. EL VACÍO

En mis sueños siempre habita el vacío
que recorro en un vuelo ingrávido
por el olor a misericordia de las noches
Llego hasta el alba
y no tengo a nadie que me espere
hasta la luna se oculta para repudiarme
en un paisaje de sombras
más allá de la muerte

Cae gota a gota una lluvia
que desnuda con lamentos mi alma
y sobrevive el miedo a la inexistencia
Se tensa el vértigo y rozo con los labios
la belleza al perderse
en la luz impalpable de la negación

V. NO PUEDO PROMETERTE AMOR MIENTRAS ME DESANGRO

Sobre mi sexualidad llueve en horizontal,
es un error considerarme incompatible
con un cuerpo malgastado en el que el alma
se mantiene incólume
En el exterior la noche es hermosa,
sin embargo, aún gotea la sangre
de heridas que me ocasionó la mordedura
de la serpiente

No puedo prometerte amor mientras
me desangro, el amor heterosexual
que apeteces de un ser cuya naturaleza
es imprecisa
Intentarás entenderme y aflorarán
las mentiras, entretanto, puedo
enseñarte algunas fotografías antiguas
que no me incriminan

Quizá no sea del todo ilícito mostrar
las apariencias y regresar al prólogo
No confíes demasiado en poder revelar
los enigmas, aún eres muy joven para
encontrar respuestas a un comportamiento
que la sociedad juzgaría execrable

VI. ME AMARÁ SIN PREJUICIOS LA MUERTE

Amé en secreto muchas veces implorando
pasiones inéditas, rompí escarchas lleno
de esperanza y encontré corazones convexos
Me negaron mujeres de sexualidad imprecisa
y abracé cuerpos desnudos con deseos ajenos,
hasta el siempre prosaico reducto de la infidelidad
alcanzó a rechazarme

Amé labios que me ocultaron la sonrisa,
a mujeres de sexo solidario inmersas en la causa
con una fe ciega y el alma empapada
Amé vírgenes aferradas al dogma de hogueras
pretéritas, a prostitutas y en verdad,
a mi mismo

Podría contar la realidad con palabras
más dulces, si no supiera que algún día
me amará sin prejuicios la muerte

VII. INTEMPERIE

Aquel hombre virtuoso cubrió tu desnudo
colmándolo de infinitas posturas amatorias
y alumbró con colores los paisajes sepias
pintando acuarelas de imposibles crepúsculos

Hoy, sumida en la confusión, has renunciado
a abrasarte con el resplandor del sexo
y eliges recorrer descalza otros laberintos
seducida por el vértigo de la intemperie

¿Qué fue del huracán que rompió los cristales
de una piel revestida de asexualidad?

VIII. EN LA SOLEDAD DEL SEXO

En la oscuridad, sobre un lecho de abenuz
el deseo dormita a trasmano entre caricias
imaginadas, erótico trasiego y lascivia,
mientras, el alacrán del sexo despierta
evocando nocheviejas frenéticas

Entreacto, un rumor de sábanas de seda,
una antología de manuscritos rompe el maldito
silencio y cede el aliento cuando explotan
los sentidos, esquirlas, retazos de lluvia
que apaga el fuego entre psicofonías
y el grito final, preludio de una vacilante
duermevela

Son las cinco y la madrugada se ha perdido
en la clausura de la habitación, sin conversar
con nadie, sólo la ilicitud del solitario placer
apacigua mi soledad,
soledad que no alcancé siquiera a compartir

IX. GOCÉ EN LOS BRAZOS DE UNA DIOSA

Fue como un milagro,
gocé en los brazos de una diosa
rodeado de pureza, aunque odio las parábolas
Y humedecí los labios con el vino
mientras la dibujaba caricias
encendiendo los deseos

Lo juzgué una visión,
un brindis temerario al placer con disonancias
y arrodillarme ante la sed
Un hola y un adiós a su desnudo,
a un cuerpo colmado de pasión
en un paréntesis de ausencias

Volvía del sueño subyugado
con necesidad de amar para saberme hombre
cuando la diosa me imploró

Espera, no despiertes

Fernando Sabido Sánchez. Nació en Peñarroya (Córdoba), España, en 1950. Libros de poesía publicados: El paso del tiempo (2007); Las diosas esconden su sexo detrás de la luna (2009) y Vivencias, mentiras y algún matiz utópico (2010). De próxima publicación: La muerte siempre culmina su trabajo. Sus poemas han sido traducidos al inglés, catalán, italiano, rumano y portugués y están incluidos en antologías poéticas de España, Europa, EEUU e Hispanoamérica. BLOG DE POESÍA: http://fernando-sabido.blogspot.com

Publicado por Andrés Morales Milohnic el día sábado, diciembre 04, 2010



Overwhelmed de Teresa Císcar

I

Han constreñido mi existencia
Con una extensa nómina de imposiciones
Salta a la vista que mi generación
Fue masacrada desde todos los flancos

Despierto a contracorriente
Tal vez demasiado tarde
Y ciertamente solo
La habitación apesta a imposibilidad

II

Al acercarme
lo que de lejos juzgué
como mujer sensible y atemporal
resultó ser piedra amorfa,
inerte,
varada en un paraje imaginario
y sitiada de cactus,
entre montañas con eco
y nieves

Traté de descubrir el maquillaje,
un alma,
las preguntas pactadas
que impregnaran de razón
mi subconsciente
y el amor se tornó incoloro
trenzado con hilos de pasión
en blanco y negro,
ebrio de desafectos,
de aspiración inútil

Volvía del árido paisaje
cuando rozó mi piel
una emoción extraña,
tal vez la náusea

III

Nos estremece la pasión
y no todas las músicas merecen
su oportunidad

El vuelo de los ángeles no se repite
aunque cierres los ojos,
sólo permanecen anclados a la memoria
los amores platónicos
en algún poeta de calderilla

Nuestras entrañas están sedientas
y el pulso se acelera a tenor de los deseos
que nos obligan a delirar en sueños,
inmersos en el olor repulsivo de las infidelidades
que practicamos con persistencia

IV

Estás al borde de tu vida
A punto de reventar
Te sientes observado por transeúntes
Que cargan sobre sus hombros
Pasiones irrelevantes
De las que sólo venden
En los supermercados

Adoleces de deseos de vivir
Tu horizonte queda a años luz
De éste mundo
Enciendes la televisión
Anuncian vehículos todoterreno
De altas prestaciones
Y resuelves comprar el más caro

Los transeúntes giran la cabeza
Siguiendo tus pasos
Hasta es posible
Que dadas las circunstancias
Algunos te envidien

V

Sobre mi sexualidad llueve en horizontal,
es un error considerarme incompatible
con un cuerpo malgastado en el que el alma
se mantiene incólume
En el exterior la noche es hermosa,
sin embargo, aún gotea la sangre
de heridas que me ocasionó la mordedura
de la serpiente

No puedo prometerte amor mientras
me desangro, el amor heterosexual
que apeteces de un ser cuya naturaleza
es imprecisa
Intentarás entenderme y aflorarán
las mentiras, entretanto, puedo
enseñarte algunas fotografías antiguas
que no me incriminan

Quizá no sea del todo ilícito mostrar
las apariencias y regresar al prólogo
No confíes demasiado en poder revelar
los enigmas, aún eres muy joven para
encontrar respuestas a un comportamiento
que la sociedad juzgaría execrable




Pintura de Modi Livieri

I

MATERNIDAD

Gracias a la conservación de manuscritos fechados
afirmo que el pensamiento amenazó con escribir la historia
de un amor que nunca quiso nacer

Hiciste uso de las ostras y su perfil de arena introdujo
la bienvenida al mar
Con caracolas vuelvo a ocultar mis oídos
y al escuchar tu voz te exijo respirar en un coro
de perlas marinas

¿Me oyes?
Sin el permiso de tu rancio linaje
vienes a decirme en secreto que me amas y es prematuro
porque tú sabes que un mismo movimiento
te devuelve a la totalidad inacabada

Amanece
y en la maternidad mediterránea
no hay ya ninguna errata

II

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

III

MUJERES SILENCIADAS

Indudablemente hay mujeres dichosas,
pero hay muchas que sólo sobreviven
pisando uvas de sangre, las hay de pálida
mirada que lloran a solas sin hacer ruido,
las hay maltratadas, violadas, perseguidas,
humilladas, lapidadas, silenciadas,
suicidas, sometidas o las que ya
son sólo en las estadísticas un número frío

A todas éstas
¿Qué calaña de Justicia en una sociedad
deshumanizada las ampara?


MISILES



24

El que no piense como yo
estará en posesión de la Verdad

Escribió en un rapto de infalibilidad
aquel Papa

25

Un hombre fatalmente oprimido
Esperó en vano, toda una vida sentado
Que otros le hicieran su revolución

26

El Dictador firmaba las sentencias de muerte
Con el brazo incorrupto de los Obispos

27

Hay gente con muy mala suerte
Un millonario entró en política
Y acabó en la indigencia

28

Unos jueces son de derechas,
les llaman conservadores
Otros de izquierda,
les etiquetan de progresistas

¿Quién imparte la Justicia
desde el centro?


Pintura de Fernando Zóbel


I

No concibo tu misantropía
Ni el olor a ceniza que desprende
Jamás contemplé la posibilidad
Que el amor tropezara en las rocas
En su trayectoria hacia la muerte

Tiempos de cal abrasando el coraje
La certeza mortal de las cifras

La lluvia apagó nuestra esperanza
El día que nos visitó el hastío

II

Miro atrás, una gran parte de mi vida
sólo son posos, retazos de películas en blanco
y negro, botellas vacías que me vendieron
para llenarlas de propósitos inútiles,
e inexplicablemente no me siento
un hombre fracasado

No creo en ángeles, tampoco en demonios,
sólo en el sol que nos abrasa con absurda
persistencia






.

http://fernando-sabido.blogspot.com



MISILES

1

Al inmigrante clandestino
le leen sus derechos
los policías que le detienen
periódicamente
por indocumentado

2

La pederastia practicada
por un sacerdote
no la considera su religión
un gravísimo pecado

Les ampara un inmemorial
derecho de pernada

3

Miles de cubanos
venezolanos o ecuatorianos
preferirían comer
todos los días
y que no les hablaran
persistentemente
de las perversiones
del capitalismo

4

Los subsaharianos
pueden visitar España
en calidad de turistas

Siempre que vengan
en patera

5

Ante la Asamblea General
de la ONU
aquel Presidente pronunció
un trascendental discurso

Reconoció el derecho
de los parias de la tierra
a circular libremente
por el Tercer Mundo

6

Dicen que cada vez se lee
menos poesía

Tienen razón
para qué mierda necesita
una sociedad tan individualista
a los poetas


Pintura Muerte y Vida de Gustav Klimt

I

La soledad no le pidió permiso, se alojó
clandestinamente en las grietas de la vejez
y en el corazón calcificado el día en que apenas
existía ya en sí mismo

Algunos blues y otros pertrechos para una eternidad
bajo tres palmos de tierra no ahuyentaron el olor
de la ambrosía, había perdido toda su fe en lograr
acercarse a las hogueras y en perdurar

Esa misma noche, el anciano preparó las maletas
por si acaso

II

Vendrá la muerte a confundirnos con otros
no seres angustiados por las noches frías
del delirio y nos vestirán con sudarios de olas
trasparentes para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero de ajedrez

Vacío de amor y tiempo el corazón maldecirá
la ausencia del afecto y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad por un abrupto
letargo de fruiciones disonantes y abstractas

III

Presiento que enterramos las viejas
canciones de amor, que el viento de la umbría
deshoja nuestro libro verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte

Recuerdo los placeres del ensueño,
el ungüento invisible que nos salvó a veces
del naufragio sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista de estigmas,
las ascuas

Ahora, cada palabra, cada letra, vagará
por un paisaje inhóspito de algarabía,
nómadas en una selva de pájaros
que desafinan el silencio rompiendo olas
de lágrimas negras, tal vez crisálidas
a contraluz trepando la oscuridad
para ponerse a salvo de un espejismo
inútil

IV

Permanezco en silencio esperando nada
No es un poema sobre la muerte
Tampoco de erotismo
El narcisismo nunca me trasmite euforia

Mi ironía es el decorado para una película
Una maqueta
La sala de cine está vacía
Otro día que pasaré inadvertido

V

Desprovisto del erotismo
en el declive grisáceo de su existencia
un náufrago,
acróbata en ansiedades aunque proscrito
tramita posibilidades, súbitos relámpagos
supervivencias

Contumaz con su destino
comparece al regreso de la clandestinidad

Es la penúltima soflama
e injuria la obsesiva dependencia
del sexo

VI

Amé en secreto muchas veces implorando
pasiones inéditas, rompí escarchas lleno
de esperanza y encontré corazones convexos
Me negaron mujeres de sexualidad imprecisa
y abracé cuerpos desnudos con deseos ajenos,
hasta el siempre prosaico reducto de la infidelidad
alcanzó a rechazarme

Amé labios que me ocultaron la sonrisa,
a mujeres de sexo solidario inmersas en la causa
con una fe ciega y el alma empapada
Amé vírgenes aferradas al dogma de hogueras
pretéritas, a prostitutas y en verdad,
a mi mismo

Podría contar la realidad con palabras
más dulces, si no supiera que algún día
me amará sin prejuicios la muerte


CXLVIII

Es absurdo hacer preguntas
cuando nadie se considera culpable
sabiendo del clandestino inmigrante
que burla a la muerte
fraguado en el cemento gris de una patera

Mientras callamos
las miradas se desvían del infame naufragio
la noche oscurece la memoria
de los cementerios marinos
ignorando al sobreviviente
que se inscribe en un vejatorio desafío
para vencer a la miseria

Engañamos al oído
que desprecia los gritos encadenados
de la desesperación
ahogando los murmullos que se congelan
en el iceberg racista de la sangre
y transitamos confundidos las horas del miedo
abrazados a la vergüenza que nos es ajena

mientras en las catacumbas de la justicia
de muerte se condena a los cadáveres

CXLIX

Equidistante de incertidumbres y certezas
posee la vanidad
de quién se sabe investido en la sabiduría del visionario
y suicida en la presunción
de creer no haberse nunca equivocado

Protagonista de un pacto con los dioses del Olimpo
a cambio de poderes inquilinos
que distraigan su codicia
enterrando la verdad intangible de la Historia
o numerando el vacío de los márgenes

Enarbola banderas que no le pertenecen
desatando las pasiones con frases ensayadas
nunca consistentes argumentos
sólo sonidos lanzados a las vísceras
empapadas en la hiel de los nostálgicos

CL

Sin un motivo aparente distanciaste las visitas a mi casa
con frialdad meditada
hasta que un día al salir cerraste la puerta para siempre
sin despedirte
y me han contado de tu viaje más allá de nuestras tardes

Ahora los días inmovilizan mi tristeza
tus palabras nacerán en otra intimidad
mientras disfrazo la soledad de espera

Nuestro amor
se busca entre las sábanas húmedas del amanecer
y duerme cada noche bebiendo el veneno de los arrepentidos
quise que la distancia
desatendiera las leyes de la física
y abrieras tus ojos en el laberinto del recuerdo

Pensarás que nada permanece vivo para siempre
que tus huellas desaparecerán confundidas en el tiempo

El olvido no pregunta
y siempre entra sin llamar en las conciencias

CLI

Bajo tierra yacen las palabras pronunciadas
y en su silencio se perpetúa
el dolor de su significado

Callan los vocablos
que hablarían
de un amor en ese instante vivo
aunque olvidado hoy
la angustia que ciñe a tu pérdida
convierte en inútiles los atajos
dónde el recuerdo
eterniza el sabor amargo de las horas

No puedo quejarme por no haberte ilusionado
aunque me resta el derecho
a poseer tu recuerdo vivo
pálpito inútil
en el paisaje vencido de mi cuerpo
que mezcla las emociones
con la evidencia del abandono

CLII

Cree en las pequeñas realidades cotidianas
y en que la Historia se gestó saturando cementerios
vacilante declamador de letanías
conversador circunspecto
con suaves rasgos de nostálgico

Prejuzga a la mujer actual de metafísica
misógino en la premura de aislados escarceos
amante de sí mismo
impenitente bebedor en las liturgias
satisfecho de jugar con trampa al solitario

Evoca la soledad como estandarte
no dice lo que piensa ni a sí mismo
haciendo responsable al destino de sus actos
su secreta vocación es cruzar calles vacías
y subir las escaleras ignorando los peldaños

Nada se pregunta cuando la muchedumbre
alarga sine die su letargo
imperturbable en la cómplice solidaridad del resignado

CLIII

Te he esperado
sin tiempo para desnudar mi memoria
atajando la ilegalidad del recuerdo
aferrado a la verdad subjetiva de mi historia

La vida es una búsqueda constante
que la imaginación dilata mas allá de lo posible
cómplice incrédula de una felicidad
sólo imaginada
sólo presunta
apariencia que contraviene
la insensibilidad de ciertas normas

Ahora espero en este hosco paisaje
en el que se depositan los escombros
indefenso en tu apatía
caminando hacia un exilio
en el que no existen los sueños
investido en la pesadumbre de la culpa
vulnerable
en la imperecedera verdad de tus quimeras

CLIV

Me adentré en una muchedumbre
plagada de impostores
sabiéndome uno de ellos
y me impactaron
los ojos tristes e infelices
de los resignados

Se intuían las ráfagas del miedo
en los imprecisos movimientos
y la docilidad sonámbula
enquistada en la costumbre
conversos de una fe invisible y necesaria
vacíos
abducidos por credos infalibles
gregarios que anhelan
alcanzar un liderazgo inútil

No supe de su procedencia
apellidos o raza
pero hoy les debo el disfrutar
del transeúnte resplandor de los elegidos

CLV

Una tregua te imploro en el litigio
enmascarado con resplandor de lejanías
huellas disimuladas sin sentido
de una verdad detestable y nunca compartida

Paisaje que aborrecen las miradas
sepultado allá donde termina
aferrado al tiempo
que no cesa de saquear
deslealmente nuestros plazos

Puedo impedir el impreciso límite
de un olvido pactado en lo posible
sin avanzar por el borde del abismo
disputando con mi convicción tan evidente

En el mar el pecado se sumerge
sin necesidad de enterrarlo cada noche

CLVI

Con un salto al vacío
deseas pasar tu tiempo de repente
para nacer en otra vida

El vestigio de la evidencia
se mezcla con el azul del cielo
que nunca conociste
ausencia de luz en tus ojos
empañados por las lágrimas
de un túnel cegado por la rabia

El desamor
precipicio que separa nuestras vidas
y tu alma que agoniza en el estertor
de un espejismo
te impregnan de infelicidad

Mientras
solo repito palabras vacías e inútiles
porque al fin has comprendido
el que yo
agnóstico o tal vez ateo
pretendo que te abraces a mi nada

CLVII

Se demanda estérilmente a la conciencia
de los que recurren a las guerras
pretextando extender la libertad
y lanzan dardos de muerte
a la frágil esfera de cristal
de un planeta que navega a la deriva

Ríos de sangre
exaltan el instinto depredador de los patriotas
animales sedientos de victorias
lujuria que encubre cualquier atisbo de razón
en el abismo oscuro de sus mentes

La mentira transfigurada en verdad universal
bombardea sin descanso los cerebros
la razón de Estado
es la coartada de los visionarios
para sepultar a la justicia
cómplices de una ambición
contaminada en el artificio de la realidad

Expoliando las vidas ajenas
consiguen ser los invitados de honor
en el festín diario de la muerte

PUBLICADO POR FERNANDO SABIDO SÁNCHEZ


AUTORRETRATO

Desnudo en los caminos
duermo sobre el polvo
y respiro el olor de la muerte
enredándome en la pegajosa geometría
de las telarañas

espero al relámpago
para beber el semen de los árboles
y escapo del tiempo
hacia ninguna parte
buscando en mi brújula a la luna

no encuentro ciudades
bajo las aguas de un arroyo que no dura
ni el color de las flores
sólo vocablos compasivos
empapados en vinagre

.
http://fernando-sabido.blogspot.com