Salte la navegación

Category Archives: utopia



ISBN 978-84-937735-9-5

CASA EOLO HUESCA (ESPAÑA)
PRIMERA EDICIÓN SEPTIEMBRE 2010

PRECIO: INCLUÍDOS GASTOS DE ENVÍO 10 EUROS

COMPRAR EN EL ENLACE:http://community.casaeolo.com/eoloshop/product.php?id_product=191

libros.casaeolo

AL


ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE EL LIBRO

Salvador Mendiola

Amigo Fernando, después de una primera lectura completa
de tu libro de poemas Las diosas esconden su sexo detrás
de la luna, me encuentro, feliz, con un poeta de garra y con
marcada voz propia. Tus canciones manifiestan un espíritu
cosmopolita y liberal, con un fino sentido del humor. Agradezco
el envío de tu fuerza poética, vate colega. Ahora soy un lector
constante de tu libro y poesía, espero nuevas canciones tuyas.
Tu amigo, Salvador Mendiola.

Salvador Mendiola. Poeta; Escritor; Premio Nacional de las
Letras de México y Crítico literario

Concepción Bertone
Querido Nando, anoche leí tu libro de poemas. Rompiste con un viejo y enquistado
enfrentamiento que tenía con la poesía erótica de los hombres,
porque salvo raras excepciones como Cavafis, Cernuda, Vallejo
y dos o tres más, especialmente los heterosexuales parece que
si no terminan cayendo en ciertos chiclés remanidos que nombran
ciertas partes del cuerpo de una mujer como si eso fuese lo único
que nos simboliza no tiene más recursos. Escriben sin poder expresar
lo sublime y lo bello -en el sentido kantiano- de lo que significa
el amor erótico para nosotras. Vos tocás ese punto y todos desde
ese lugar con un vuelo poético donde se entrelínea también
la soledad y la gracia, y el deseo o la creencia de lo finito como
un bien de la única eternidad posible: la no eternidad. Hay una
amorosa piedad en tu poesía cuando rozas por momentos
lo cruento de lo real. No sé, mucho más sentí que sería para charlarlo
largo y tendido, con una copa de buen vino. Te agradezco esa poesía
preciosa y los buenos momentos que me deparó. Un abrazo muy grande
y besos, Fernando. Concepción

Concepción Bertone. Argentina, Poeta y Crítica Literaria.

Anuncios

Pintura de Fernando Botero

I

El amor no muere sólo cambia de lugar
y he aprendido sin esfuerzo el oficio
de encender hogueras y quemarlo
antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza
sumando corazones rotos colgados de las perchas
y cierro el armario que me entregó la luna
olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora
de destruir todos los relojes
y crear el mundo de nuevo
incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad
para saber que hemos agotado
los recursos naturales
e incluso de las tormentas caerán
rayos helados
que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros
arrojan pétalos negros
en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio
ni que me prohíbas penetrar
en tu letargo
o que puedas sentir las voces
de un peligro imaginario
en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas
de que te parezca natural
ir llenando los vacíos del amor
que se evapora
los recuerdos y la pasión
de un ayer aún reciente
por un odio tan inexplicable
como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman
con las llamas de tu apatía
la impotencia es una piedra que golpea
hasta hacer que brote la sangre
en mis sentidos
y la soledad
en forma de agitado mar
me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor
que me vendiste realquilado
subo los peldaños
de las alucinaciones
con la desgana marcada a fuego
en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida
de un cine que me evade
del trastorno
la pasión se escapa
junto a la vanidad
hasta el lugar
en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy
se niega a compartir
mi sombra
y te imagino en este instante
aferrada a un vaso de ginebra
en la terraza de un hotel de tránsito

Espera
no lo hagas
deseo formularte una pregunta
¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver
a compartir mis quimeras
si te miras curiosa
en el espejo ficticio que seduce tu vacío
muralla que se derrumba
con la incertidumbre de tus ansias


Pintura de Carmen Mansilla

I

MUERE LA TIERRA

Muere la tierra quemada
bajo el asfalto que niega el latido
de los árboles
buscando el agua secreta del invierno
en la ciudad que suplanta de cemento
a la naturaleza
la niebla es humo de automóviles
y la lluvia golpea los espejos de cristal
que abrazan a las oficinas

Han repoblado de videocámaras las calles
huecos ojos digitales que espían
la soledad desplomada de la multitud
y la inclemencia de lo cotidiano
se desvela morbosa
desde la caverna irreverente de los patriotas
los ciudadanos sólo son un código
náufragos que regresan a sus jaulas
en impersonales ascensores

En la memoria silenciosa de otra noche
las sirenas de la policía
perturban la frágil intimidad
de los sueños

II

ME ACERCAS TUS MANOS

Me acercas tus manos arrancadas de la tierra
a través de la noche del viento y del amor
manchadas por un vino endurecido y áspero
que derrama vino añejo sobre las abejas

Las tomo entre las mías y me moja el sudor frío
que intenta devolver la furia de la sangre
al corazón cien veces malherido
por las amargas impurezas de la miel

III

INSUMISOS

La multitud se asoma a la memoria
sintiéndose apremiada por el tiempo
y periódicamente hace balance
de las botellas vacías de cerveza

Ajena a la mediocridad
la ilegalidad convoca en las entrañas
de la noche a presuntos delincuentes
investidos de una dignidad no impuesta
que en clandestinidad comparten
la fruta prohibida de su libertad
sorteando el espíritu alienante
de las leyes

IV

LA LIBERTAD

La libertad es un oscuro vacìo
en el árbol genealógico de lo conveniente
desterrada en el linaje de la realidad
accidental graffiti
en el margen del libro apócrifo
de la inteligencia
deambula por el tiempo
sin compartir siquiera la voz
con la legalidad del diccionario

Negada por los errabundos de la verdad
es cómplice de la marginación
en el amputado aprendizaje de la sociedad
su silla permanece vacía
en el sótano olvidado de la razón
fortalecida por las caricias
que inventa con el roce del viento
aliada del silencio
en la puerta cerrada a la vida
cadena perpetua para el amor imaginado
cristal transparente que usurpa
la función inútil del espejo

Pero mientras su sombra exista
anidará la ansiedad en los canallas

V

IMPOSTORES

Me adentré en una muchedumbre
plagada de impostores
sabiéndome uno de ellos
y me impactaron
los ojos tristes e infelices
de los resignados

Se intuían las ráfagas del miedo
en los imprecisos movimientos
y la docilidad sonámbula
enquistada en la costumbre
conversos de una fe invisible y necesaria
vacíos
abducidos por credos infalibles
gregarios que anhelan
alcanzar un liderazgo inútil

No supe de su procedencia
apellidos o raza
pero hoy les debo el disfrutar
del transeúnte resplandor de los elegidos


HUMO DE JOSÉ LUIS NESTARES


I

TRAVESTIDO

En el ceremonial íntimo del solitario
las lágrimas se confunden con la cobardía
es un proscrito por la realidad de lo distinto
maquillaje que juzga la sociedad
de irreverente

Ya en la calle cruza la frontera
misántropo en sus sentimientos de mujer
y la noche le sorprende
saldando su deuda con la naturaleza

Allí donde nadie conoce su secreto
le han visto del brazo del mendigo
sufriendo por amor
en la prisa de las horas
mordiéndose el deseo
en la esquina del coraje
aprendiendo a convivir
en los sueños con las brasas

Hoy se siente el protagonista de su vida
encerrada en el baúl de la infancia tantos años
y en la acera del placer prohibido
comparte con las putas
la desgarrada melodía de un blues
que estalla en el silencio
de un destino encadenado
a la ambigüedad maldita de su sexo

II

INDIVIDUALIDAD

Jamás se dirigieron la palabra
pese a tener algo en común
coincidir puntualmente cada tarde
en el último vagón de un tren de cercanías

Acaso alguna vez
disimularon las sonrisas al cederse
el asiento absortos en la individualidad
confundida de la multitud

Evitaron la oportunidad
de cruzarse un ¡hola! ¡buenas tardes!
o hacer más breves
los veinte minutos largos del trayecto
sin atreverse a frecuentar
ninguna miniatura irrelevante de sus vidas

El más joven no ha subido al tren
desde hace meses
el otro al recordarlo
se pregunta con indiferencia
si se habrá comprado un automóvil

III

INCOMUNICACIÓN

A la difusa luz que habita
la penumbra del cabaré
el temblor de sus irritados ojos
se detiene en un cuerpo ceñido
en seda transparente

Niega al corazón el disfrute
de la pasión que le es ajena
consciente de recaer
en el inevitable desenlace
hostil e incrédulo
del amor que se alquila
en la impostura de otra madrugada

Arrastra su indolencia
que asesina cada noche
transitando la ciudad hueca de los años
malestar contraído
en eternas veladas
refugiado en el alcohol

De la vida apenas espera
unas palabras compradas
o la sonrisa mercenaria de una máscara

En algún instante de la velada
por enésima vez un desconocido
hará sonar en el viejo tocadiscos
el negro blues de la incomunicación



Pintura de Fernando Botero

I

FUERA DE COBERTURA

¿Merece un castigo callar para siempre?

Salgo a la calle y las aceras están
pobladas de cadáveres, aunque
si se provocara un silencio absoluto
se sabría que aún respiran
y que más de uno adorna las paredes
de su casa con un doctorado
y algún master

Siempre busco protegerme
e incluso sonrío mirándome al espejo,
pero soy consciente de que apenas sobrevivo
y estoy solo, uno más entre millones
y millones de seres disonantes
que sabemos de la necesidad de callar

Hoy me propuse hacer algunas llamadas
por el móvil y en todos los casos
una voz absolutamente impersonal
respondía, que el teléfono estaba apagado
o fuera de cobertura

II

LA VIDA NOS SORPRENDE
DE FORMA IMPRECISA

Colgaban de sus ojos miradas extinguidas
y vegetaba resignado en su indolencia
sin que le inquietaran los días venideros

Un viernes le habló una mujer
de las que sólo aman por las noches
con palabras vírgenes

y le sobrevino el pánico

III

EL PARAÍSO TERRENAL

Heredamos del paraíso terrenal
campos de manzanas deliciosas
e infinitas especies de serpientes

No es pecado destruir la leyenda
y gozar tranquilamente del sexo
con tan excelsas tentaciones

IV

NUNCA DEBÍ CREERME
UN ARTISTA

Leo el diario
y el olor a tinta
se mezcla con el aroma
de un café muy cargado

En el suplemento cultural
reparo en la fotografía
de un viejo pintor
ilustrando una entrevista
vacía de contenido

Miro mis manos desgastadas
por la vida y de repente
se dibuja mi rostro
en los posos

Yo también dejé atrás
pinturas y poemas
pero nunca
debí creerme un artista

V

EL MIEDO

Quiso quedarse a solas con sus miedos
exclaustrado de la realidad
y como era un hombre
la sociedad le afeó la conducta

¿Qué hará desde ahora con las lágrimas?

Es posible que finja
la euforia pasajera de los héroes
consciente de que su propia vida
ha concluído

VI

ILETRADOS

Cíclicamente sobre la Literatura graznan
cuervos iletrados y las palabras abandonan
horrorizadas la república de Platón
La cultura es usurpada por una monarquía
de analfabetos, de malas hierbas que brotan
en tierras infecundas

¿Qué será de nosotros el día en que a las bestias
salvajes les falte el sustento?

VII

A DESTIEMPO

La felicidad se nos antoja peligrosa
Es siempre un no llegar a tiempo
Renunciar a vivir irremediablemente
Flotando en una calma ficticia

Buscamos la putrefacción estando vivos
Y nos abrazamos al pánico como autómatas

VIII

ORA PRO NOBIS

Salve mi amada Laura
Limpia de corazón
Del que emana
Una moralidad ambigua
Circunscrita
A un firme objetivo

Tu sexo tamizado en acíbar
Evapora fragancias
Desde tiempos pretéritos
Aritméticamente irrecuperables

Ora pro nobis

LEER MIS POEMARIOS EN FORMATO VIRTUAL
http://fernando-sabido.blogspot.com


Alegres bebedores de Luis García Ochoa

I

Puedo palpar el vacío en la utopía
En el amor que enmudece
En las cenizas de la muerte
En el filo de la navaja
En la misericordia de los dioses

Y lo palpo cada noche
A mi lado
Bajo las sábanas

II

Pretendí volver a amarte
más allá de los excesos,
de la vacuidad,
recorriendo los hielos y cenizas
del pasado en tu busca

Y te encontré en un presente
atestado de imposibilidad

III

Vendrá la muerte a confundirnos
con otros no seres angustiados
por las noches frías del delirio
y nos vestirán
con sudarios de olas trasparentes
para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero
de ajedrez

Vacío de amor y tiempo
el corazón maldecirá la ausencia
del afecto
y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad
por un abrupto letargo
de fruiciones disonantes
y abstractas


DÍPTICO REFLEXIÓN DE OLEG FROLOV

I

Me quemé por amarte
en las aristas de un tiempo desahuciado

No hay amores explícitos
ni mujeres que se piensen ingenuas cuando aman
Te he desabrochado el vestido cada noche
aunque nunca me has confiado tus secretos

II

No vienen a auxiliarte cuando sales del mar
los que saben del naufragio más amargo
y miras hacia el único punto del horizonte
que procura un rostro concreto a tu realidad

No se acerca a gritarte ni a malgastar sermones
acude con las manos llenas de un amor antiguo
en el que ha prescindido de todas las vergüenzas

III

Quiero que sepas
que te elegí esclarecida entre el celaje
de todos los caminos,
más allá de la sangre que no supo latir
en libertad, desgranada y limpia
entre los pétalos incoloros de la luna

No espero que acudas a mis brazos
para ahogar tu tiempo,
ven con las horas felices o dolientes
y escribiremos las pasiones sin palabras

El amor nunca es infinito y a menudo es silencio,
sin embargo, sobreviviremos a la ficción
repudiando las fábulas

IV

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado
de muchacha
mientras tus ojos derraman
la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito

V

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas


“LA NOCHE” PINTURA DE MANUEL GARCÍA CASTRO

I

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

II

Aléjate de todo menos de la felicidad
escapa con las migraciones de los pájaros
porque el viento nunca te hará daño
y disfruta la cita con las ensoñaciones

Cuando la juventud se vaya en secreto
no vuelvas por inercia al punto de partida
a ocultar las quemaduras del desamor y el frío
o escribirás tu biografía sobre el polvo

III

No tengo claro que trates de salvar las apariencias
que quieras alcanzar por los atajos el divorcio
o que hayas descolgado mis pinturas de los muros de tu casa

Hablamos en voz baja de complicadas situaciones
y pasamos por alto las cosas sencillas que nos afectan

Si ayer no hubieras rozado por casualidad mis labios
no estaríamos contemplando ahora el amanecer

IV

Observo tu cuerpo desnudo disfrazando el fracaso
eres una sombra perdida en la luz de mis fábulas
regresada de la hora más angustiosa del exilio

Quiero recobrar a la mujer que enhebraba la vida al aire
a la que nadie reconoce ocultando el detritus del pasado

Mañana aún no existe y puede ocurrir cualquier cosa

V

Podemos comprender el llanto de un niño
al negarle inútilmente los juguetes
y ambos sabemos de la brevedad del relámpago
de la falsa hospitalidad de un cuarto de hotel
o de acabar de conocernos
siempre que nos lo preguntan

Me he tatuado tu nombre
para que cuando vengas a mí
no me rechaces como a un desconocido

VI

El incendio se propaga deprisa
en los egos heridos de muerte repentina
y amanecemos en un río de escombros
pasando totalmente inadvertidos

Huele a lluvia reciente de impermeables
de una humedad tan familiar como tu cuerpo
y me limito a mirar en silencio el eclipse
que ha de surgir difuso sobre el faro

Apago el cigarrillo contra las rocas
y sé que no he abrasado nuestro tiempo


Portada de ayer del diario italiano La Repubblica, en blanco como protesta por la nueva Ley Mordaza promulgada por Berlusconi

NEOFASCISMO

No nos arrodillaremos
ante ningún canalla
Los que quieren un mundo
ensombrecido y en silencio
Que nos abramos de piernas
vendándonos los ojos

De qué embarazos nacen
fascistas malformados
Amordazando conciencias
y mutilando libertades
Violando la justicia
con la negra soberbia
de la muerte

Saldrá de cada poeta un grito,
aún estamos a tiempo

.



Pintura de Emil Nolde

I

Cuando se ganó a pulso la inmortalidad
el océano le ofreció una botella vacía
arrojándolo ebrio a una isla deshabitada
en la que conoció la maldición bíblica

Buscó caminos que giraban a la izquierda
suplicando de la eternidad el indulto
o al menos la resurrección
moldeada en el barro que supura la muerte

II

Me gusta pensar en lo que me excita
sin implicarme en compromisos
subir peldaños de madera
desoyendo los crujidos de la escalera
desgastada

Escondo a la sed mi dependencia
para dar largos tragos el día de mañana
e improvisar sin esfuerzo las mentiras

III

Nos espera la eternidad liberada de recelos
cuando el ojo del gran hermano
no pueda vigilarnos
y volverá a hervir la fábula en los labios
en el lugar donde se reúnen todos los amantes

Podemos ser los elegidos
para escapar del milagro
y no tener que repetir besos furtivos
en los sótanos

IV

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
Muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas

V

Me duele tu alma en blanco y negro sin matices
y escribir este poema que me inspiras
que te siembres a la tierra
para que sólo el viento te cimbre
o que rechaces nuestra complicidad
por los prejuicios

Me duele tu amor ya intransitable
la presunción de la infidelidad
y que elijas tu realidad sin utopías

VI

De madrugada la vejez desliza un hierro frío
a través de mi garganta y escurre miradas de soledad
desde el borde del precipicio hasta los mares de la muerte
Has vuelto fugazmente a mi memoria
Atrapada en aquel Mayo de París donde nos conocimos

Escuchaba en la radio “Me and Bobby McGee”
en la voz de Janis Joplin


I

Sabes que hace siglos ya no nos hablamos
aunque sigamos día a día arrojándonos palabras
escenificando la condena cierta a soportarnos
sin ser capaces de colocar en nuestro lugar estatuas

Nos queda tan solo conocer el último secreto
cual de los dos leerá el discurso en el funeral del otro

II

Cuando hubo amor entre nosotros
nos dirigíamos a la intimidad
prevenidos a compartir el sufrimiento
en un combate innecesario de egos
itinerario imposible a la felicidad

Fue preciso descubrir el atajo
que transcurre por el placer
y olvidar a este lado del horizonte
los cíclicos latidos de la fiebre

III

Amo a una mujer y mi existencia
se prolonga en un vuelo ingrávido
alma cuerpo y maternidad
mas al amor no le reconocería si faltara el deseo
la pasión
o el misterio que se esconde en un abrazo

Renuncio a quedarme atrapado
en el borde impalpable de la espuma
sin unir espíritu y materia

Porque la vida nace de amor y sexo

IV
El deseo se pudre en los labios
de una boca que nunca ha besado
mojando escalofríos con sabor a naranja

Precede la taquicardia al imaginado abrazo
arrancando el velo de un luto innecesario
mientras crecen los maullidos de los gatos en celo
esperando una voz al otro lado del teléfono

Esta tarde ha llegado de improviso la oscuridad
y la mujer mece en sus brazos un muñeco de trapo
evitando mirarse en el espejo

V

Camina por inercia
mezclado en un cortejo de cuerpos desnudos
y desea oír el canto de las sirenas
descifrando pentagramas

Le mira el aire desde una nube de hielo
que emerge de la estrella que madruga los viernes
atrayendo las mareas hasta su sexo

VI

El incendio se propaga deprisa
en los egos heridos de muerte repentina
y amanecemos en un río de escombros
pasando totalmente inadvertidos

Huele a lluvia reciente de impermeables
de una humedad tan familiar como tu cuerpo
y me limito a mirar en silencio el eclipse
que ha de surgir difuso sobre el faro

Apago el cigarrillo contra las rocas
y sé que no he abrasado nuestro tiempo



Pintura de Edgar Degas

I

ENTRE PARÉNTESIS

Quiero que me expliques vagamente cómo eres
porque nos hemos visto siempre entre paréntesis
respirando el olor a barniz de los violines

Y sólo me permites amarte
en la breve pausa de cada sinfonía

II

OCULTO MI VOZ

Hemos enlazado nuestras manos
para no coger el vaso de ginebra
y poder hablar antes de emborracharnos

Cuentas que tus amores siempre han sido breves
porque acaban desgastándose a la intemperie
y que tus amantes la primera noche
graban en tu piel las iniciales del fracaso

Oculto mi voz para no encenderte las promesas
pero es posible que por primera vez sobrevivas

III

EL TIEMPO PERDIDO

Será porque resbala como llorando el agua
por un cuerpo que apenas noto que respira
me atrevo a preguntar si has vuelto satisfecha
a regresarme el tiempo que he perdido

Has lavado tus pechos con la humedad del alba
montando las pasiones sobre caballos negros
que fingen la suave caída desde un escalofrío
y vuelves ya enferma a pronunciar mi nombre

IV

VUELVE LA MIRADA

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado de muchacha
mientras tus ojos derraman la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito


PINTURA DE PHILIP SMEETON

I

DESCONFÍO DE LOS QUE SOBREVIVEN ENTRE
ARTIFICIALES LUCES DE NEÓN

Desconfío de los que acunan en sus brazos
la belleza sin atreverse a complacerla,
no son seres de otros mundos, están a nuestro
lado, por todas partes
Aseveran cerrando los ojos que la amistad,
el amor y la solidaridad no les conciernen

Hoy tienen miedo y sus propósitos son ambiguos
Mañana será demasiado tarde

II

EL MILAGRO

El infinito te espera en la carne refulgente
de las crisálidas, en gotas y gotas de desavenencia
que te vedaron la ternura y humedecieron
con tenacidad los oscuros latidos del desamparo
Tu existencia es sólo la espera de un milagro
o del penúltimo quiebro a lo irremediable,
de una Patria, de poder teñir de sutileza
el luto de todas las lágrimas

Casi no te conozco y anhelo sumergirme
en tus raíces, entre los sueños y la luz
que te marginan
Aún perteneces al mundo
y el mundo está en deuda contigo

III

UN LENGUAJE CORPORAL CARENTE DE SINTAXIS

Trepas con destreza por las escenografías
Adoptando en las cúspides una pose fingida
Un lenguaje corporal carente de sintaxis
Levitando sobre el tiempo
Que con total precisión nos describe
El libro de instrucciones del fracaso

Confusa es tu silueta obscena y arrogante
De promiscuo contorno azabache
Prieta geometría que no entiende
De abordajes ni lógica
Con verdades a medias y relojes sin horas
Que enhebras a la desnudez
Encogiendo sin pudor los hombros


ABLACIÓN

Se consuma el crimen, la mordaza ciñe
la amputada carne impúber del pretérito,
el placer proscrito y extirpado en ceremonias
salvajes e inhumanas que imponen un letal
claroscuro a la sexualidad

El disfrute se anestesia en la ceguedad
de la herrumbre, el derecho al goce se transforma
en nieve sobre los páramos del sexo, brocal
inútil que enluta la voluntad sordomuda

Tras la mirada perdida, pentagrama de tristeza
sin dicción, sólo un soplo de belleza gris
En aquel corazón arrojado al abismo perdurará
la malherida caligrafía de una mujer


.                                       .Pintura de René Magritte

SI FUERAS

Si fueras la niña de rabietas y travesuras
Me disfrazaría de Jauja en tus cuentos de Hadas

Si fueras la amante nocturna e incierta
Desvelaría sutilmente tus sueños lascivos

Si fueras la mujer de mis versos impares
Te desposaría en algún relámpago de posibilidad


http://fernando-sabido.blogspot.con


LXXXI

Me reclamas
desde la oscuridad
para que me abrace
a tu isla
y hablarme de amor
sin alzar la voz

Apenas noto el sonido
de tu aliento
que se adhiere a mi piel
reclinando la cabeza
y busca admiración
en los pájaros

Yo callo mientras ardemos
y el placer dilata
los vasos sanguíneos
contagiados de una lujuria
que nos suplica
y fatiga al corazón revivido

Llueve un agua limpia
sobre las palabras
y por primera vez
no destiñen tus labios

LXXXII

Es la época del témpano
de lo individual
y negamos la existencia
a los seres que invocan
la muerte
abrazados a un mar
sin esperanza

Es la hora obscena
de la bruma que se desliza
entre monólogos de ciegos
y hasta pintamos de negro
las paredes
con la sombra inocente
de los niños

Nada está ya donde solía
y malgastamos nuestro tiempo
anestesiando los placeres

LXXXIII

Nos alcanza la locura cuando pretendemos
superar el infortunio que se yergue amenazante
tras la quimérica presencia de un milagro

Y nos conjuramos con ella
para el enésimo asalto baldío a la felicidad

LXXXIV

Sin mezclarse con los sueños
la noche se desentiende de noctámbulos
que intercambian caricias, con las manos cosidas
a unos cuerpos que declinan

Hemos resistido algunos años en una ciudad
sin poetas, pidiéndole a la vida sobrevivir a pan y agua
mientras el sanedrín de ancianos libaba
un vino caliente

Se alejan los cuerpos del sexo y queda la lealtad
a la espera de que los médicos emitan un diagnóstico
que impregne de razón la agonía infinita
de los hombres

Pero todo podría ser bastante peor,
si no pudiésemos tener a alguien que nos ame
desinteresadamente

LXXXV

Mírame
para que no cristalicen
tus lágrimas
bajo los párpados
que te ocultan de la noche
y pueda amarte
en un descampado
del invierno

Podré escuchar tus secretos
y gritar la ternura en voz baja
cuando extraigas del alma
el relente nupcial de los cuchillos

Y sepa que volverás a ser
la misma de siempre

LXXXVI

Posees la arrogante necesidad
de volver a creer en algo
ahora que por fin has entendido
mis contradicciones
y enciendes las luces de emergencia
fabricando una posdata
que te permita estimar tu vida

No será la primera vez
que me sucede
aunque nunca lo reconocería
y no me arrepiento de que coincidiéramos
plagiando a las parejas
que se enamoran en la concurrida soledad
de un andén de Metro

LXXXVII

Regresa para decirme
que sigues existiendo
aunque hayas levitado
alejando tu cuerpo
de la gravedad de la tierra
creyéndote invisible

Ahora ocupo
el espacio vacío de tu intimidad
y busco las palabras
que dejaste sembradas
para intentar comprenderte

LXXXVIII

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Como lo estaba cuando me tentó
Una serpiente con palabras impares
O cuando me abandonaron
Compañeros de política e insomnios
Los hijos que crié
El sentimiento y la lágrima
La perspectiva
El futuro
La fe y el diablo

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Si el amor no inventa un milagro
Y me alcanza

LXXXIX

Quiero pasar desapercibido
y vivir encerrado en mí mismo
que la sangre de mis heridas
gotee hacia dentro sin escandalizar

Aún así
no tardarán en gritarme desde los púlpitos
los que no soportan mi indiferencia
y exigirán que revele todos mis secretos
como si en ello les fuera la vida

Rebosa la ciudad de gente
que me desprecia sin conocerme
a la que envilece una aversión congénita

XC

Comenzamos nuestra historia amorosa
de forma vulgar, respetando los semáforos
para salir indemnes de accidentes carnales,
hasta coreamos plegarias que ahuyentaban
la libido en última instancia

Fuiste tú la que tiró la primera piedra
renegando de la virginidad, de las culpas,
rompiste las reglas fagocitando con descaro
nuestras ancestrales convicciones

Y a pesar del tiempo transcurrido
o de las largas discusiones metafísicas
que mantenemos, no está claro cual de los dos
practica antropofagia con el otro

XCI

He gastado mi tiempo
Buscando en la mujer
Claridad
Infinito
Gestación
Un cuerpo desnudo
Orillas
Estallidos
Y hallé
Un amplio espectro
De indolencia

Sólo al regreso
La diosa maya Ixmucané
Vertió fertilidad
Sobre la tierra árida
De mi ateísmo



LXIX

Me provocas vértigo
aún después de tanto tiempo
y no evoco la belleza
que pierdes con los años

Así es mi pasión por ti

Concisamente

LXX

Me exiges la verdad
¿Qué verdad, la tuya o la mía?

Suena insistentemente el teléfono
Y formulas la misma pregunta de siempre
¡Dime la verdad!

Ya ni tan siquiera contesto
Y cuelgo

LXXI

No soporto la fiebre creativa que me martiriza
cíclicamente, en éstas ocasiones cada vez más
frecuentes parodio con ferocidad lo cotidiano
para poner de manifiesto el despropósito
y la incomunicación de la existencia

Ionesco me etiquetaría entre los poetas del absurdo

LXXII

Detrás de un deseo siempre negado
las viejas historias gota a gota
se pierden entre las sílabas del humo

Bajo mi piel casi sin darme cuenta
campan los desperfectos a su antojo
cual hijos putativos
que en la vejez la vida nos devuelve
para que el resto del mundo los conozca

Sobre mi piel los estragos del naufragio
la orografía que muestra la amarga sed de tiempo
a la contemplación morbosa de la gente

LXXIII

Los dioses disponen de identidad propia, la eterna
juventud que colma de energía sus cuerpos marmóreos
El más mortífero de los dioses, el dios de la guerra,
ordena tocar las trompetas si los esclavos gritan
libertad y las sacerdotisas les cubren coreando
salmos eróticos compulsivamente

En el ágora, la poética se tiñe de sangre
impregnando la inmortalidad de los dioses de lujuria

LXXIV

David Wark Griffith fue un gran pionero
del cinematógrafo y se enfrentó radicalmente
a la censura hasta que un derrame cerebral
acabó con su vida prematuramente
Desde entonces, infinitos especimenes ultra
religiosos nos niegan el libre albedrío

Para velar por nuestra salvación, pontifican

LXXV

Soledad, incomunicación, retraimiento o reclusión
son emociones colindantes a un vacío
que aborrecemos

Aún podría ser peor, si al buscar compañía
la encontramos sumergida en lágrimas y silencio

LXXVI

En nuestro planeta empieza a escasear
la yerba y los animales abandonan enloquecidos
los pastos
Entre tanto, los hospitales psiquiátricos
se convierten en inmensos zoológicos sin ventanas
ni puertas, habitaciones sombrías repletas
de excrementos en las que a los rebaños
les prohíben las trovas asilvestradas

Antediluvianos iceberg se deshacen entre el vértigo
de los Océanos colmando la tierra de peces
pertrechados con cuadernos de bitácora

LXXVII

Preciso vivir en soledad para no parecerme a nadie
y converso con el más allá preguntándole con ansia:

¿Tú como eres?

No temo la muerte –afirmo-, lo que me horroriza
de la eternidad, es volver a caminar por otro
laberinto construido entre idénticos espejos

LXXVIII

Hierve mi sangre
en cada eclipse de estrellas
y hasta la cama del dormitorio
resulta excesiva
para compartirla con la misoginia
por más tiempo

Concentrado en éstas reflexiones
el deseo golpea las ventanas
y el maullido de los gatos en celo
cose la tristeza
con puntadas de nieve
a mis pupilas

Volverá la oscuridad
a decirme
que he derrochado
cien crepúsculos en línea recta
pisando los bordes del vacío
y que es inútil inventariar
las fugaces victorias
ávido de coartadas
de un milagro

Hasta la razón me recrimina
que decidiera sumarme sin cautelas
al cortejo genital y librepensador
de los egocéntricos

LXXIX

Sé que para todas las mujeres
que me amaron he muerto
Como si nunca
hubiera existido para ellas

Aunque intuyo que pronto moriré
Y les daré la razón contra
mi voluntad

LXXX

Recorres los suburbios
de la realidad
y los sedimentos envenenan
tus raíces,
sobrevives atrapada en una estación
por la que no pasan los trenes
desde la adolescencia

De un día al otro
sólo te abraza el aire,
o te palpa los pechos
un cuchillo oxidado
por el orín del tiempo
y te desnudarás para la muerte
prendiendo los reflejos
de la nieve
con un pudor fingido

Mujer
de rasgos invisibles
mirando la lluvia
tras el cristal lunar
del alma

Como si no vivieras


Pintura de mi amigo JOSEP FRANCÉS
Finalista del”Art Prize International Laguna ,de VENECIA 2010″
BLOG:http://josep-virtuality.blogspot.com//

LXXX

SERÁS SÓLO MUJER

Te vi nacer entre las yerbas del fuego
manchada de ceniza
y un viento voraz quemaba al frío
mientras tratabas de explicarte

Volvías de otro invierno
ajena a la tristeza
con la arrogante desmesura de tu edad
en pos del agua virgen
y gimiendo claroscuros
con el hisopo de las rosas

Si me amas vivirán los pecados
Imposibles y el tiempo
no acelerará mi pulso
porque serás sólo mujer
que ya es bastante

LXXXI

CREENCIAS

No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos

LXXXII

INEXISTENCIA

Cuando ensombrezca mi jardín
una nube de pájaros
no abandonaré mis quehaceres
provincianos

Nadie me ofrecerá solidaridad
en una tórrida tarde de agosto
y hasta es posible que me plantee seriamente
la inexistencia

LXXXIII

ARTIMAÑAS

Poseía una voz estridente
y una risa nerviosa que la hacían
insoportable
Hasta sentía vergüenza
de que me vieran con ella
No me importó declararle amor eterno
o llamarla preciosa en privado
si a cambio conseguía follármela

Estas artimañas las repetí
con otras mujeres
siempre que se presentó la ocasión
He sido un gran hijo de puta
Lo reconozco

LXXXIV

MARLENE DIETRICH

Se consagró en un cine primitivo, mudo
y nos deslumbró tan bella como la muerte
en El Ángel Azul
Viajó hasta las nieves perpetuas en el Expreso
de Shangai con Von Sternberg y en Testigo
de Cargo, sus besos nacían de labios tallados
en hielo
Fue musa de Willy Wilder y Orson Welles
la encumbró a los altares del celuloide
con Sed de Mal
Nos queda de ella la inmortalidad escrita
con la sangre añil de su estirpe en los arcanos
del Séptimo Arte

María Magdalena von Losh Dietrich
Marlene, la que fue diosa, única

LXXXV

ESCONDÍ LAS VIEJAS MUÑECAS DE TRAPO
EN EL DESVÁN DEL TIEMPO

Me niego a mostrar al mundo la asexualidad
de un cuerpo que envejece interiorizando culpas
que no le corresponden, como si no hubiera
ocurrido y la vida fuera un sarcasmo de mal gusto

Escondí las viejas muñecas de trapo en el desván
del tiempo, al socaire de los jazmines
y del olor de una infancia que aún me arrulla,
del afecto de las manos deshojadas de mi madre
cuando enjugaban mis lágrimas impares

Ha cerrado el último bar de la noche y dejo
de venderme, de poner precio a las mentiras,
condenado a ser un guiñol al que fatalmente
la certera guadaña de la muerte segará los hilos

LXXXVI

SCHOPENHAUER

El arte se incardina en la idea hinduista del mundo,
mera representación basada en imágenes platónicas,
caverna de sombras y fantasías inconcretas
que con frecuencia se resiste a los creadores

Únicamente los elegidos son capaces de plasmar
su sabiduría en un libro, en un lienzo, en el amor
A la mayoría silenciosa, la insatisfacción natural
de la voluntad creativa nos sumerge en un profundo
pesimismo, en el dolor, en la filosofía atormentada
de Schopenhauer

LXXXVII

EL MILAGRO

El infinito te espera en la carne refulgente
de las crisálidas, en gotas y gotas de desavenencia
que te vedaron la ternura y humedecieron
con tenacidad los oscuros latidos del desamparo
Tu existencia es sólo la espera de un milagro
o del penúltimo quiebro a lo irremediable,
de una Patria, de poder teñir de sutileza
el luto de todas las lágrimas

Casi no te conozco y anhelo sumergirme
en tus raíces, entre los sueños y la luz que te marginan
Aún perteneces al mundo
y el mundo está en deuda contigo

LXXXVIII

EXPOSICIONES ANTOLÓGICAS

En días de ocio, Madrid se colma de largas colas
de ciudadanos que soportan con estoicismo
las inclemencias del sol, la lluvia o el frío

Están contagiados por el virus de las exposiciones antológicas
Van a lo seguro, los artistas contemporáneos aguardan
la muerte para alcanzar el reconocimiento

LXXXIX

BUFONES

Cada colectividad engendra
sus bufones
y en los días estériles los inventa
mirándose el rostro en el cristal
de los espejos

Vuelvo hacia ellos mis ojos
y la luz mancha de sombras inocentes
el rudimento de una danza
que nunca pisará los escenarios

XC

REALIDAD

Te diría, por ti lo dejaré todo

Y aunque no me creas
no poseo absolutamente nada
a lo que renunciar


Pintura de mi amiga Carmen Mansilla. Blog: http://carmenmansilla.wordpress.com/

ESTÁ ESCRITO

El azar me trae el amor que perseguí
por abismos de soledad y ausencias
Mi tiempo se ha agotado
en otras travesías hasta mujeres
imperfectas que no me amaron nunca,
algo impropio de la probabilidad

La libertad impregna los tránsitos
hacia la plenitud, de sombras, de falsos
signos, de dudas comprensibles

Lo que ha de ser será, está escrito


Pintura de Francis Bacon


I

Quienes se envuelven en una sola bandera
pierden sonidos del mundo, aromas, colores
Su calor ficticio les transforma en adictos
a nacionalismos caducos, a la insolidaridad

El futuro se levantará entre seres humanos
disímiles, en la confusión de razas y lenguas

II

Hay locos
Cautivos
Huérfanos
Indigentes
Enfermos
Oprimidos

Y tiranos
Hipócritas
Cabrones
Xenófobos
Machistas
Imbéciles

No existen los dioses
Pero unos y otros
Se postran ante alguno

III

Cumplí con eficacia
Todos los objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar la tumba

Con una será suficiente

IV

Nos trae el viento un intenso olor a muerte
y millones de seres humanos son carne
de horca, vivimos entre paréntesis,
picoteando, entre barrotes que coartan
necesidades, ingenios y fantasías inútiles

En días de plomo todos los demonios
me visitan, me muevo entre hojas de tiempo
que acortan mi existencia sin llegar a poseerla,
me siento cautivo de una madurez indecente

En el entreacto, una mujer llegó a mi lado
desde la nieve y le cuesta acostumbrarse
a mi calor

V

La muerte tiene personalidad propia
Cuando te mira a los ojos, sólo permite
que contemples impotente sus rituales
Si logras burlarla, ese instante preciso
se grabará en tu memoria toda la vida

Incluso recordarás con ironía,
que el día era cálido y su célebre frialdad
una leyenda urbana