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Category Archives: versos



ISBN 978-84-937735-9-5

CASA EOLO HUESCA (ESPAÑA)
PRIMERA EDICIÓN SEPTIEMBRE 2010

PRECIO: INCLUÍDOS GASTOS DE ENVÍO 10 EUROS

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AL


ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE EL LIBRO

Salvador Mendiola

Amigo Fernando, después de una primera lectura completa
de tu libro de poemas Las diosas esconden su sexo detrás
de la luna, me encuentro, feliz, con un poeta de garra y con
marcada voz propia. Tus canciones manifiestan un espíritu
cosmopolita y liberal, con un fino sentido del humor. Agradezco
el envío de tu fuerza poética, vate colega. Ahora soy un lector
constante de tu libro y poesía, espero nuevas canciones tuyas.
Tu amigo, Salvador Mendiola.

Salvador Mendiola. Poeta; Escritor; Premio Nacional de las
Letras de México y Crítico literario

Concepción Bertone
Querido Nando, anoche leí tu libro de poemas. Rompiste con un viejo y enquistado
enfrentamiento que tenía con la poesía erótica de los hombres,
porque salvo raras excepciones como Cavafis, Cernuda, Vallejo
y dos o tres más, especialmente los heterosexuales parece que
si no terminan cayendo en ciertos chiclés remanidos que nombran
ciertas partes del cuerpo de una mujer como si eso fuese lo único
que nos simboliza no tiene más recursos. Escriben sin poder expresar
lo sublime y lo bello -en el sentido kantiano- de lo que significa
el amor erótico para nosotras. Vos tocás ese punto y todos desde
ese lugar con un vuelo poético donde se entrelínea también
la soledad y la gracia, y el deseo o la creencia de lo finito como
un bien de la única eternidad posible: la no eternidad. Hay una
amorosa piedad en tu poesía cuando rozas por momentos
lo cruento de lo real. No sé, mucho más sentí que sería para charlarlo
largo y tendido, con una copa de buen vino. Te agradezco esa poesía
preciosa y los buenos momentos que me deparó. Un abrazo muy grande
y besos, Fernando. Concepción

Concepción Bertone. Argentina, Poeta y Crítica Literaria.

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Pintura de Fernando Botero

I

El amor no muere sólo cambia de lugar
y he aprendido sin esfuerzo el oficio
de encender hogueras y quemarlo
antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza
sumando corazones rotos colgados de las perchas
y cierro el armario que me entregó la luna
olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora
de destruir todos los relojes
y crear el mundo de nuevo
incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad
para saber que hemos agotado
los recursos naturales
e incluso de las tormentas caerán
rayos helados
que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros
arrojan pétalos negros
en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio
ni que me prohíbas penetrar
en tu letargo
o que puedas sentir las voces
de un peligro imaginario
en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas
de que te parezca natural
ir llenando los vacíos del amor
que se evapora
los recuerdos y la pasión
de un ayer aún reciente
por un odio tan inexplicable
como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman
con las llamas de tu apatía
la impotencia es una piedra que golpea
hasta hacer que brote la sangre
en mis sentidos
y la soledad
en forma de agitado mar
me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor
que me vendiste realquilado
subo los peldaños
de las alucinaciones
con la desgana marcada a fuego
en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida
de un cine que me evade
del trastorno
la pasión se escapa
junto a la vanidad
hasta el lugar
en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy
se niega a compartir
mi sombra
y te imagino en este instante
aferrada a un vaso de ginebra
en la terraza de un hotel de tránsito

Espera
no lo hagas
deseo formularte una pregunta
¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver
a compartir mis quimeras
si te miras curiosa
en el espejo ficticio que seduce tu vacío
muralla que se derrumba
con la incertidumbre de tus ansias




Pintura de Salvador Dalí

I

al borde del abismo nos transformamos
en un proyecto de cadáver, en ese preciso
instante sólo una línea imaginaria e imperfecta
separa el ser de la nada

silencio mortal, el tiempo estricto
en el que especulamos con dar un paso al frente
o retroceder mientras se aflige la existencia
al pedirnos clemencia

¿hemos amado compulsivamente
para reconocer que la pasión y el sexo
son absolutamente ilegibles?

II

cuando estamos juntos surge la cerrazón
maldita que nos hace invisibles a los ojos
del alma, vivimos apresados en dos líneas
divergentes que no saben de resignación,
sólo de indiferencia

de improviso el cansancio cicatriza las heridas
de la memoria y ya no hacen daño los naufragios,
ahora presiento voces que me advierten
de la inutilidad del ego y la inconsciencia


EL WRONG SIDE
-LITERATURA SIN TAPUJOS, SIN CUENTAGOSTAS Y A RAJATABLAS-

DEL POETA DANIEL J. MONTOLY ( DELAWARE. OHIO. EEUU) HA PUBLICADO MIS POEMAS SELECCIONADOS POR LA POETA MARIA EUGENIA CASEIRO

http://danielmontoly.blogspot.com/2010/07/fernando-sabido-sanchez-penarroya.html

1

ILETRADOS

Cíclicamente sobre la Literatura graznan
cuervos iletrados y las palabras abandonan
horrorizadas la república de Platón
La cultura es usurpada por una monarquía
de analfabetos, de malas hierbas que brotan
en tierras infecundas

¿Qué será de nosotros el día en que a las bestias
salvajes les falte el sustento?

2

EN EL ESPACIO FLOTAN TUS AFECTOS

Creo con total certidumbre
que en el espacio flotan tus afectos
esperando reencarnarse
en otros cuerpos desnudos
con la misma frialdad

Se multiplicarán por dos, por diez,
por mil y así hasta el infinito
cayendo sin piedad sobre vírgenes amantes
y helando sus pasiones

Debemos estar prevenidos,
aunque por fortuna no habrá en el mundo
muchas mujeres como tú

3

INTEMPERIE

Aquel hombre virtuoso cubrió tu desnudo
colmándolo de infinitas posturas amatorias
y alumbró con colores los paisajes sepias
pintando acuarelas de imposibles crepúsculos

Hoy, sumida en la confusión, has renunciado
a abrasarte con el resplandor del sexo
y eliges recorrer descalza otros laberintos
seducida por el vértigo de la intemperie

¿Qué fue del huracán que rompió los cristales
de una piel revestida de asexualidad?

4

GOCÉ EN LOS BRAZOS DE UNA DIOSA

Fue como un milagro,
gocé en los brazos de una diosa
rodeado de pureza, aunque odio las parábolas

Y humedecí los labios con el vino
mientras la dibujaba caricias
encendiendo los deseos

Lo juzgué una visión,
un brindis temerario al placer con disonancias
y arrodillarme ante la sed

Un hola y un adiós a su desnudo,
a un cuerpo colmado de pasión
en un paréntesis de ausencias
Volvía del sueño subyugado
con necesidad de amar para saberme hombre
cuando la diosa me imploró

Espera, no despiertes

5

LAS DIOSAS OCULTAN SU SEXO DETRÁS DE LA LUNA

Las diosas ocultan su sexo detrás
de la luna, recelando remolinos
de estrellas enlutadas y escombros
de infinito

En las noches de plenilunio retoman
la sensualidad murmurando la confusión
en la que las ha sumido la abstinencia
y regresan mostrando su desnudez
ceñida por una lencería de nubes

Entretanto, hierve la sangre
de los dioses y demandan del Olimpo
el semen derrochado en la inútil
algarabía del estrépito

6

SOLEDAD

En las mujeres que han vivido intensamente
tampoco están las respuestas, las observo
ocultándose en un espanto dramático
o separando los últimos ángulos
con imperceptibles fragmentos de luz

Los ojos del tiempo revelan su desnudez,
si las pregunto sobre el amor, muestran
las heridas del sexo, el perfil del desengaño
y los verdugos

Ahora miran al horizonte confundidas
envueltas en una fe caduca y en su soledad

7

ME AMARÁ SIN PREJUICIOS LA MUERTE

Amé en secreto muchas veces implorando
pasiones inéditas, rompí escarchas lleno
de esperanza y encontré corazones convexos

Me negaron mujeres de sexualidad imprecisa
y abracé cuerpos desnudos con deseos ajenos,
hasta el siempre prosaico reducto de la infidelidad
alcanzó a rechazarme

Amé labios que me ocultaron la sonrisa,
a mujeres de sexo solidario inmersas en la causa
con una fe ciega y el alma empapada

Amé vírgenes aferradas al dogma de hogueras
pretéritas, a prostitutas y en verdad,
a mi mismo

Podría contar la realidad con palabras
más dulces, si no supiera que algún día
me amará sin prejuicios la muerte

8

MISILES

I

No llores cuando los malditos
Dancen sobre la tumba de tu libertad

Hazles creer que el ataúd está vacío

II

Ante la Asamblea General
de la ONU
aquel Presidente pronunció
un trascendental discurso

Reconoció el derecho
de los parias de la tierra
a circular libremente
por el Tercer Mundo

III

Cumplí con eficacia
Todos los objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar la tumba

Con una será suficiente

IV

Al inmigrante clandestino
le leen sus derechos
los policías que le detienen
periódicamente
por indocumentado

V

No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos

VI

El Dictador
Tomó el poder
Desplegando
Banderas

Y plegando
Intelectuales

VII

El Coronel golpista
Emuló a su homónimo
Fronterizo
En soflamas
Paranoia
Y perpetuidad

VIII

El que no piense como yo
estará en posesión de la verdad

Escribió en un rapto de infalibilidad
aquel Papa

IX

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo

X

Me siento feliz a tu lado
Decías mirándome a los ojos
Transfigurándote
Pasaron los años
Y el amor se hizo carne
Con alevosía

Después
Ni tan siquiera eso

9

ESPEJISMOS

Presiento que estamos enterrando
las viejas canciones de amor,
que el viento de la umbría
va deshojando nuestro libro
verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte

Recuerdo los gemidos del ensueño,
el ungüento invisible que nos salvó
a veces del naufragio sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista
de estigmas, las ascuas

Y ahora cada palabra, cada letra
vagará por paisajes inhóspitos
de algarabía,
nómadas en una selva de pájaros
que desafinan el silencio
rompiendo como olas
de lágrimas negras nuestros sueños,
tal vez crisálidas a contraluz
trepando la oscuridad
para ponerse a salvo de espejismos
baldíos

10

ECUACIONES

I

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma

Por miedo

II

Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína

III

Venimos al mundo con un código de barras
Grabado en el vientre
Justo encima del sexo
Absolutamente indescifrable para los humanos

Creen los iniciados en ciencias esotéricas
Que sólo le vale a la muerte
Para conocer nuestra fecha de caducidad

IV

No vienen los amigos a consolar mi soledad y sólo
lo juzgaría como un acto de misericordia

Pero si se acerca un extraño a ofrecerme su amistad

Desconfío

V

Cuando ensombrezca mi jardín una nube de pájaros
no abandonaré mis quehaceres provincianos

Nadie me ofrecerá solidaridad en una tórrida tarde de agosto
y hasta es posible que me plantee seriamente
la inexistencia

VI

Cuando sonaron en el pik-up
Las primeras notas de je t´aime mais non plus
Y los susurros eróticos de Jane Birkin
Follando con Serge Gainsboroug
La chica a la que asediaban cinco o seis hombres
Dejó caer la ropa con naturalidad
Y se desnudó con estilo
Sin estridencias

Tendió la mano
A un joven de aspecto bohemio
Y se alejaron manoseándose
Hacia el interior de la casa

Los demás seguimos a lo nuestro
Bailando y bebiendo
Sin escandalizarnos


HUMO DE JOSÉ LUIS NESTARES


I

TRAVESTIDO

En el ceremonial íntimo del solitario
las lágrimas se confunden con la cobardía
es un proscrito por la realidad de lo distinto
maquillaje que juzga la sociedad
de irreverente

Ya en la calle cruza la frontera
misántropo en sus sentimientos de mujer
y la noche le sorprende
saldando su deuda con la naturaleza

Allí donde nadie conoce su secreto
le han visto del brazo del mendigo
sufriendo por amor
en la prisa de las horas
mordiéndose el deseo
en la esquina del coraje
aprendiendo a convivir
en los sueños con las brasas

Hoy se siente el protagonista de su vida
encerrada en el baúl de la infancia tantos años
y en la acera del placer prohibido
comparte con las putas
la desgarrada melodía de un blues
que estalla en el silencio
de un destino encadenado
a la ambigüedad maldita de su sexo

II

INDIVIDUALIDAD

Jamás se dirigieron la palabra
pese a tener algo en común
coincidir puntualmente cada tarde
en el último vagón de un tren de cercanías

Acaso alguna vez
disimularon las sonrisas al cederse
el asiento absortos en la individualidad
confundida de la multitud

Evitaron la oportunidad
de cruzarse un ¡hola! ¡buenas tardes!
o hacer más breves
los veinte minutos largos del trayecto
sin atreverse a frecuentar
ninguna miniatura irrelevante de sus vidas

El más joven no ha subido al tren
desde hace meses
el otro al recordarlo
se pregunta con indiferencia
si se habrá comprado un automóvil

III

INCOMUNICACIÓN

A la difusa luz que habita
la penumbra del cabaré
el temblor de sus irritados ojos
se detiene en un cuerpo ceñido
en seda transparente

Niega al corazón el disfrute
de la pasión que le es ajena
consciente de recaer
en el inevitable desenlace
hostil e incrédulo
del amor que se alquila
en la impostura de otra madrugada

Arrastra su indolencia
que asesina cada noche
transitando la ciudad hueca de los años
malestar contraído
en eternas veladas
refugiado en el alcohol

De la vida apenas espera
unas palabras compradas
o la sonrisa mercenaria de una máscara

En algún instante de la velada
por enésima vez un desconocido
hará sonar en el viejo tocadiscos
el negro blues de la incomunicación



Pintura de Fernando Botero

I

FUERA DE COBERTURA

¿Merece un castigo callar para siempre?

Salgo a la calle y las aceras están
pobladas de cadáveres, aunque
si se provocara un silencio absoluto
se sabría que aún respiran
y que más de uno adorna las paredes
de su casa con un doctorado
y algún master

Siempre busco protegerme
e incluso sonrío mirándome al espejo,
pero soy consciente de que apenas sobrevivo
y estoy solo, uno más entre millones
y millones de seres disonantes
que sabemos de la necesidad de callar

Hoy me propuse hacer algunas llamadas
por el móvil y en todos los casos
una voz absolutamente impersonal
respondía, que el teléfono estaba apagado
o fuera de cobertura

II

LA VIDA NOS SORPRENDE
DE FORMA IMPRECISA

Colgaban de sus ojos miradas extinguidas
y vegetaba resignado en su indolencia
sin que le inquietaran los días venideros

Un viernes le habló una mujer
de las que sólo aman por las noches
con palabras vírgenes

y le sobrevino el pánico

III

EL PARAÍSO TERRENAL

Heredamos del paraíso terrenal
campos de manzanas deliciosas
e infinitas especies de serpientes

No es pecado destruir la leyenda
y gozar tranquilamente del sexo
con tan excelsas tentaciones

IV

NUNCA DEBÍ CREERME
UN ARTISTA

Leo el diario
y el olor a tinta
se mezcla con el aroma
de un café muy cargado

En el suplemento cultural
reparo en la fotografía
de un viejo pintor
ilustrando una entrevista
vacía de contenido

Miro mis manos desgastadas
por la vida y de repente
se dibuja mi rostro
en los posos

Yo también dejé atrás
pinturas y poemas
pero nunca
debí creerme un artista

V

EL MIEDO

Quiso quedarse a solas con sus miedos
exclaustrado de la realidad
y como era un hombre
la sociedad le afeó la conducta

¿Qué hará desde ahora con las lágrimas?

Es posible que finja
la euforia pasajera de los héroes
consciente de que su propia vida
ha concluído

VI

ILETRADOS

Cíclicamente sobre la Literatura graznan
cuervos iletrados y las palabras abandonan
horrorizadas la república de Platón
La cultura es usurpada por una monarquía
de analfabetos, de malas hierbas que brotan
en tierras infecundas

¿Qué será de nosotros el día en que a las bestias
salvajes les falte el sustento?

VII

A DESTIEMPO

La felicidad se nos antoja peligrosa
Es siempre un no llegar a tiempo
Renunciar a vivir irremediablemente
Flotando en una calma ficticia

Buscamos la putrefacción estando vivos
Y nos abrazamos al pánico como autómatas

VIII

ORA PRO NOBIS

Salve mi amada Laura
Limpia de corazón
Del que emana
Una moralidad ambigua
Circunscrita
A un firme objetivo

Tu sexo tamizado en acíbar
Evapora fragancias
Desde tiempos pretéritos
Aritméticamente irrecuperables

Ora pro nobis

LEER MIS POEMARIOS EN FORMATO VIRTUAL
http://fernando-sabido.blogspot.com


Alegres bebedores de Luis García Ochoa

I

Puedo palpar el vacío en la utopía
En el amor que enmudece
En las cenizas de la muerte
En el filo de la navaja
En la misericordia de los dioses

Y lo palpo cada noche
A mi lado
Bajo las sábanas

II

Pretendí volver a amarte
más allá de los excesos,
de la vacuidad,
recorriendo los hielos y cenizas
del pasado en tu busca

Y te encontré en un presente
atestado de imposibilidad

III

Vendrá la muerte a confundirnos
con otros no seres angustiados
por las noches frías del delirio
y nos vestirán
con sudarios de olas trasparentes
para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero
de ajedrez

Vacío de amor y tiempo
el corazón maldecirá la ausencia
del afecto
y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad
por un abrupto letargo
de fruiciones disonantes
y abstractas


DÍPTICO REFLEXIÓN DE OLEG FROLOV

I

Me quemé por amarte
en las aristas de un tiempo desahuciado

No hay amores explícitos
ni mujeres que se piensen ingenuas cuando aman
Te he desabrochado el vestido cada noche
aunque nunca me has confiado tus secretos

II

No vienen a auxiliarte cuando sales del mar
los que saben del naufragio más amargo
y miras hacia el único punto del horizonte
que procura un rostro concreto a tu realidad

No se acerca a gritarte ni a malgastar sermones
acude con las manos llenas de un amor antiguo
en el que ha prescindido de todas las vergüenzas

III

Quiero que sepas
que te elegí esclarecida entre el celaje
de todos los caminos,
más allá de la sangre que no supo latir
en libertad, desgranada y limpia
entre los pétalos incoloros de la luna

No espero que acudas a mis brazos
para ahogar tu tiempo,
ven con las horas felices o dolientes
y escribiremos las pasiones sin palabras

El amor nunca es infinito y a menudo es silencio,
sin embargo, sobreviviremos a la ficción
repudiando las fábulas

IV

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado
de muchacha
mientras tus ojos derraman
la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito

V

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas


“LA NOCHE” PINTURA DE MANUEL GARCÍA CASTRO

I

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

II

Aléjate de todo menos de la felicidad
escapa con las migraciones de los pájaros
porque el viento nunca te hará daño
y disfruta la cita con las ensoñaciones

Cuando la juventud se vaya en secreto
no vuelvas por inercia al punto de partida
a ocultar las quemaduras del desamor y el frío
o escribirás tu biografía sobre el polvo

III

No tengo claro que trates de salvar las apariencias
que quieras alcanzar por los atajos el divorcio
o que hayas descolgado mis pinturas de los muros de tu casa

Hablamos en voz baja de complicadas situaciones
y pasamos por alto las cosas sencillas que nos afectan

Si ayer no hubieras rozado por casualidad mis labios
no estaríamos contemplando ahora el amanecer

IV

Observo tu cuerpo desnudo disfrazando el fracaso
eres una sombra perdida en la luz de mis fábulas
regresada de la hora más angustiosa del exilio

Quiero recobrar a la mujer que enhebraba la vida al aire
a la que nadie reconoce ocultando el detritus del pasado

Mañana aún no existe y puede ocurrir cualquier cosa

V

Podemos comprender el llanto de un niño
al negarle inútilmente los juguetes
y ambos sabemos de la brevedad del relámpago
de la falsa hospitalidad de un cuarto de hotel
o de acabar de conocernos
siempre que nos lo preguntan

Me he tatuado tu nombre
para que cuando vengas a mí
no me rechaces como a un desconocido

VI

El incendio se propaga deprisa
en los egos heridos de muerte repentina
y amanecemos en un río de escombros
pasando totalmente inadvertidos

Huele a lluvia reciente de impermeables
de una humedad tan familiar como tu cuerpo
y me limito a mirar en silencio el eclipse
que ha de surgir difuso sobre el faro

Apago el cigarrillo contra las rocas
y sé que no he abrasado nuestro tiempo


Pintura de Edgar Degas

I

Acabas de abandonar
la que fue nuestra casa
y te llevas calle arriba
tus pertenencias
Hasta tu olor a hembra
subió contigo al taxi
y sé que debo poner a cero
el cuentakilómetros de mi vida

Me pareció que girabas la cabeza
en el último instante
y te reías del caos en el que ya
no participarás jamás
Incluso pensé que volverías
sobre tus pasos
a recordarme el cajón
en el que guardamos el libro
de instrucciones

II

A tan sólo diez minutos de mi casa
está la supervivencia, pero tomo un taxi
en dirección contraria para reencontrarme
con la desdicha entre parejas que abandonan
sus hijos al cuidado de una canguro

Acabo la noche en una discoteca
de la Gran Vía y el portero me presta
una corbata para no reservarse el derecho
de admisión y pueda rivalizar
con asiduos a los bailes de los setenta

Al amanecer vuelvo a casa en compañía
de la soledad y no tengo nada que perder,
aunque el psiquiatra me aconseje
buscar un punto de apoyo que permita
agitar mi mundo



Pintura de Emil Nolde

I

Cuando se ganó a pulso la inmortalidad
el océano le ofreció una botella vacía
arrojándolo ebrio a una isla deshabitada
en la que conoció la maldición bíblica

Buscó caminos que giraban a la izquierda
suplicando de la eternidad el indulto
o al menos la resurrección
moldeada en el barro que supura la muerte

II

Me gusta pensar en lo que me excita
sin implicarme en compromisos
subir peldaños de madera
desoyendo los crujidos de la escalera
desgastada

Escondo a la sed mi dependencia
para dar largos tragos el día de mañana
e improvisar sin esfuerzo las mentiras

III

Nos espera la eternidad liberada de recelos
cuando el ojo del gran hermano
no pueda vigilarnos
y volverá a hervir la fábula en los labios
en el lugar donde se reúnen todos los amantes

Podemos ser los elegidos
para escapar del milagro
y no tener que repetir besos furtivos
en los sótanos

IV

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
Muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas

V

Me duele tu alma en blanco y negro sin matices
y escribir este poema que me inspiras
que te siembres a la tierra
para que sólo el viento te cimbre
o que rechaces nuestra complicidad
por los prejuicios

Me duele tu amor ya intransitable
la presunción de la infidelidad
y que elijas tu realidad sin utopías

VI

De madrugada la vejez desliza un hierro frío
a través de mi garganta y escurre miradas de soledad
desde el borde del precipicio hasta los mares de la muerte
Has vuelto fugazmente a mi memoria
Atrapada en aquel Mayo de París donde nos conocimos

Escuchaba en la radio “Me and Bobby McGee”
en la voz de Janis Joplin



Pintura de Edgar Degas

I

ENTRE PARÉNTESIS

Quiero que me expliques vagamente cómo eres
porque nos hemos visto siempre entre paréntesis
respirando el olor a barniz de los violines

Y sólo me permites amarte
en la breve pausa de cada sinfonía

II

OCULTO MI VOZ

Hemos enlazado nuestras manos
para no coger el vaso de ginebra
y poder hablar antes de emborracharnos

Cuentas que tus amores siempre han sido breves
porque acaban desgastándose a la intemperie
y que tus amantes la primera noche
graban en tu piel las iniciales del fracaso

Oculto mi voz para no encenderte las promesas
pero es posible que por primera vez sobrevivas

III

EL TIEMPO PERDIDO

Será porque resbala como llorando el agua
por un cuerpo que apenas noto que respira
me atrevo a preguntar si has vuelto satisfecha
a regresarme el tiempo que he perdido

Has lavado tus pechos con la humedad del alba
montando las pasiones sobre caballos negros
que fingen la suave caída desde un escalofrío
y vuelves ya enferma a pronunciar mi nombre

IV

VUELVE LA MIRADA

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado de muchacha
mientras tus ojos derraman la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito


LXXXI

Me reclamas
desde la oscuridad
para que me abrace
a tu isla
y hablarme de amor
sin alzar la voz

Apenas noto el sonido
de tu aliento
que se adhiere a mi piel
reclinando la cabeza
y busca admiración
en los pájaros

Yo callo mientras ardemos
y el placer dilata
los vasos sanguíneos
contagiados de una lujuria
que nos suplica
y fatiga al corazón revivido

Llueve un agua limpia
sobre las palabras
y por primera vez
no destiñen tus labios

LXXXII

Es la época del témpano
de lo individual
y negamos la existencia
a los seres que invocan
la muerte
abrazados a un mar
sin esperanza

Es la hora obscena
de la bruma que se desliza
entre monólogos de ciegos
y hasta pintamos de negro
las paredes
con la sombra inocente
de los niños

Nada está ya donde solía
y malgastamos nuestro tiempo
anestesiando los placeres

LXXXIII

Nos alcanza la locura cuando pretendemos
superar el infortunio que se yergue amenazante
tras la quimérica presencia de un milagro

Y nos conjuramos con ella
para el enésimo asalto baldío a la felicidad

LXXXIV

Sin mezclarse con los sueños
la noche se desentiende de noctámbulos
que intercambian caricias, con las manos cosidas
a unos cuerpos que declinan

Hemos resistido algunos años en una ciudad
sin poetas, pidiéndole a la vida sobrevivir a pan y agua
mientras el sanedrín de ancianos libaba
un vino caliente

Se alejan los cuerpos del sexo y queda la lealtad
a la espera de que los médicos emitan un diagnóstico
que impregne de razón la agonía infinita
de los hombres

Pero todo podría ser bastante peor,
si no pudiésemos tener a alguien que nos ame
desinteresadamente

LXXXV

Mírame
para que no cristalicen
tus lágrimas
bajo los párpados
que te ocultan de la noche
y pueda amarte
en un descampado
del invierno

Podré escuchar tus secretos
y gritar la ternura en voz baja
cuando extraigas del alma
el relente nupcial de los cuchillos

Y sepa que volverás a ser
la misma de siempre

LXXXVI

Posees la arrogante necesidad
de volver a creer en algo
ahora que por fin has entendido
mis contradicciones
y enciendes las luces de emergencia
fabricando una posdata
que te permita estimar tu vida

No será la primera vez
que me sucede
aunque nunca lo reconocería
y no me arrepiento de que coincidiéramos
plagiando a las parejas
que se enamoran en la concurrida soledad
de un andén de Metro

LXXXVII

Regresa para decirme
que sigues existiendo
aunque hayas levitado
alejando tu cuerpo
de la gravedad de la tierra
creyéndote invisible

Ahora ocupo
el espacio vacío de tu intimidad
y busco las palabras
que dejaste sembradas
para intentar comprenderte

LXXXVIII

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Como lo estaba cuando me tentó
Una serpiente con palabras impares
O cuando me abandonaron
Compañeros de política e insomnios
Los hijos que crié
El sentimiento y la lágrima
La perspectiva
El futuro
La fe y el diablo

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Si el amor no inventa un milagro
Y me alcanza

LXXXIX

Quiero pasar desapercibido
y vivir encerrado en mí mismo
que la sangre de mis heridas
gotee hacia dentro sin escandalizar

Aún así
no tardarán en gritarme desde los púlpitos
los que no soportan mi indiferencia
y exigirán que revele todos mis secretos
como si en ello les fuera la vida

Rebosa la ciudad de gente
que me desprecia sin conocerme
a la que envilece una aversión congénita

XC

Comenzamos nuestra historia amorosa
de forma vulgar, respetando los semáforos
para salir indemnes de accidentes carnales,
hasta coreamos plegarias que ahuyentaban
la libido en última instancia

Fuiste tú la que tiró la primera piedra
renegando de la virginidad, de las culpas,
rompiste las reglas fagocitando con descaro
nuestras ancestrales convicciones

Y a pesar del tiempo transcurrido
o de las largas discusiones metafísicas
que mantenemos, no está claro cual de los dos
practica antropofagia con el otro

XCI

He gastado mi tiempo
Buscando en la mujer
Claridad
Infinito
Gestación
Un cuerpo desnudo
Orillas
Estallidos
Y hallé
Un amplio espectro
De indolencia

Sólo al regreso
La diosa maya Ixmucané
Vertió fertilidad
Sobre la tierra árida
De mi ateísmo



LXIX

Me provocas vértigo
aún después de tanto tiempo
y no evoco la belleza
que pierdes con los años

Así es mi pasión por ti

Concisamente

LXX

Me exiges la verdad
¿Qué verdad, la tuya o la mía?

Suena insistentemente el teléfono
Y formulas la misma pregunta de siempre
¡Dime la verdad!

Ya ni tan siquiera contesto
Y cuelgo

LXXI

No soporto la fiebre creativa que me martiriza
cíclicamente, en éstas ocasiones cada vez más
frecuentes parodio con ferocidad lo cotidiano
para poner de manifiesto el despropósito
y la incomunicación de la existencia

Ionesco me etiquetaría entre los poetas del absurdo

LXXII

Detrás de un deseo siempre negado
las viejas historias gota a gota
se pierden entre las sílabas del humo

Bajo mi piel casi sin darme cuenta
campan los desperfectos a su antojo
cual hijos putativos
que en la vejez la vida nos devuelve
para que el resto del mundo los conozca

Sobre mi piel los estragos del naufragio
la orografía que muestra la amarga sed de tiempo
a la contemplación morbosa de la gente

LXXIII

Los dioses disponen de identidad propia, la eterna
juventud que colma de energía sus cuerpos marmóreos
El más mortífero de los dioses, el dios de la guerra,
ordena tocar las trompetas si los esclavos gritan
libertad y las sacerdotisas les cubren coreando
salmos eróticos compulsivamente

En el ágora, la poética se tiñe de sangre
impregnando la inmortalidad de los dioses de lujuria

LXXIV

David Wark Griffith fue un gran pionero
del cinematógrafo y se enfrentó radicalmente
a la censura hasta que un derrame cerebral
acabó con su vida prematuramente
Desde entonces, infinitos especimenes ultra
religiosos nos niegan el libre albedrío

Para velar por nuestra salvación, pontifican

LXXV

Soledad, incomunicación, retraimiento o reclusión
son emociones colindantes a un vacío
que aborrecemos

Aún podría ser peor, si al buscar compañía
la encontramos sumergida en lágrimas y silencio

LXXVI

En nuestro planeta empieza a escasear
la yerba y los animales abandonan enloquecidos
los pastos
Entre tanto, los hospitales psiquiátricos
se convierten en inmensos zoológicos sin ventanas
ni puertas, habitaciones sombrías repletas
de excrementos en las que a los rebaños
les prohíben las trovas asilvestradas

Antediluvianos iceberg se deshacen entre el vértigo
de los Océanos colmando la tierra de peces
pertrechados con cuadernos de bitácora

LXXVII

Preciso vivir en soledad para no parecerme a nadie
y converso con el más allá preguntándole con ansia:

¿Tú como eres?

No temo la muerte –afirmo-, lo que me horroriza
de la eternidad, es volver a caminar por otro
laberinto construido entre idénticos espejos

LXXVIII

Hierve mi sangre
en cada eclipse de estrellas
y hasta la cama del dormitorio
resulta excesiva
para compartirla con la misoginia
por más tiempo

Concentrado en éstas reflexiones
el deseo golpea las ventanas
y el maullido de los gatos en celo
cose la tristeza
con puntadas de nieve
a mis pupilas

Volverá la oscuridad
a decirme
que he derrochado
cien crepúsculos en línea recta
pisando los bordes del vacío
y que es inútil inventariar
las fugaces victorias
ávido de coartadas
de un milagro

Hasta la razón me recrimina
que decidiera sumarme sin cautelas
al cortejo genital y librepensador
de los egocéntricos

LXXIX

Sé que para todas las mujeres
que me amaron he muerto
Como si nunca
hubiera existido para ellas

Aunque intuyo que pronto moriré
Y les daré la razón contra
mi voluntad

LXXX

Recorres los suburbios
de la realidad
y los sedimentos envenenan
tus raíces,
sobrevives atrapada en una estación
por la que no pasan los trenes
desde la adolescencia

De un día al otro
sólo te abraza el aire,
o te palpa los pechos
un cuchillo oxidado
por el orín del tiempo
y te desnudarás para la muerte
prendiendo los reflejos
de la nieve
con un pudor fingido

Mujer
de rasgos invisibles
mirando la lluvia
tras el cristal lunar
del alma

Como si no vivieras


Pintura de mi amiga Carmen Mansilla. Blog: http://carmenmansilla.wordpress.com/

ESTÁ ESCRITO

El azar me trae el amor que perseguí
por abismos de soledad y ausencias
Mi tiempo se ha agotado
en otras travesías hasta mujeres
imperfectas que no me amaron nunca,
algo impropio de la probabilidad

La libertad impregna los tránsitos
hacia la plenitud, de sombras, de falsos
signos, de dudas comprensibles

Lo que ha de ser será, está escrito


Pintura de Francis Bacon


I

Quienes se envuelven en una sola bandera
pierden sonidos del mundo, aromas, colores
Su calor ficticio les transforma en adictos
a nacionalismos caducos, a la insolidaridad

El futuro se levantará entre seres humanos
disímiles, en la confusión de razas y lenguas

II

Hay locos
Cautivos
Huérfanos
Indigentes
Enfermos
Oprimidos

Y tiranos
Hipócritas
Cabrones
Xenófobos
Machistas
Imbéciles

No existen los dioses
Pero unos y otros
Se postran ante alguno

III

Cumplí con eficacia
Todos los objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar la tumba

Con una será suficiente

IV

Nos trae el viento un intenso olor a muerte
y millones de seres humanos son carne
de horca, vivimos entre paréntesis,
picoteando, entre barrotes que coartan
necesidades, ingenios y fantasías inútiles

En días de plomo todos los demonios
me visitan, me muevo entre hojas de tiempo
que acortan mi existencia sin llegar a poseerla,
me siento cautivo de una madurez indecente

En el entreacto, una mujer llegó a mi lado
desde la nieve y le cuesta acostumbrarse
a mi calor

V

La muerte tiene personalidad propia
Cuando te mira a los ojos, sólo permite
que contemples impotente sus rituales
Si logras burlarla, ese instante preciso
se grabará en tu memoria toda la vida

Incluso recordarás con ironía,
que el día era cálido y su célebre frialdad
una leyenda urbana


Recorres los suburbios
de la realidad
y los sedimentos envenenan
tus raíces,
sobrevives atrapada en una estación
por la que no pasan los trenes
desde la adolescencia

De un día al otro
sólo te abraza el aire,
o te palpa los pechos
un cuchillo oxidado
por el orín del tiempo
y te desnudarás para la muerte
prendiendo los reflejos
de la nieve
con un pudor fingido

Mujer
de rasgos invisibles
mirando la lluvia
tras el cristal lunar
del alma

Como si no vivieras

LEER MIS LIBROS GRATIS EN FORMATO VIRTUAL

http://fernando-sabido.blogsot.om


NO PREGUNTES

¿Dónde vivimos, mujer?
Acaso somos bruma de un mundo
en sombras, pero no preguntes, mira,
doblan las rodillas y carecen de rostros,
la muerte hace sonar sus bocinas
y no escuchan, apenas algunos poetas
osan amar aferrándose con escepticismo
a la última posibilidad

Todo es mentira mujer, ya estoy
de vuelta y nunca percibí la libertad,
las Patrias tienen dueños y mercenarios
a sueldo que vigilan cualquier atisbo
de sensualidad, no hay nadie que conserve
el corazón intacto, posea inmunidad
a las pasiones envenenadas
o mantenga ilesa el alma,
sólo un pequeño gesto, una caricia, un beso,
una palabra, podría conjurar tan crueles
presagios

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JACK KEROUAC

Un día estarás muerto Jack
y te habrán perdonado todas las cagadas,
llorarán al buen poeta que permaneció
adormecido o enquistado en sus miserias,
ignorarán tu rechazo a los valores
estadounidenses o que serviste
de catalizador para la liberación
de mujeres, negros y homosexuales

En el camino, en tu recorrido
por el infinito seguro te encuentras
con Burroughs, Ginsberg y Cassady
para disfrutar juntos la enésima sesión
de jazz

JACK KEROUAC[2]


FOTO PORTADA LAS DIOSASPintura del autor: COSMOS

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http://www.librovirtual.org/lectura.php?obra=LPO0017

Las diosas esconden su sexo detrás de la Luna

Alto vuelo poético que roza tierra y cielo,
al mismo instante que estremece
la emoción íntima del alma natural,
de la carne y sus sentidos.
Y, al apuntalar la divinidad de la mujer,
por extensión se la otorga a todo el género humano.

( LibroVirtual.org )

LAS DIOSAS ESCONDEN SU SEXO
DETRÁS DE LA LUNA

Las diosas esconden su sexo detrás
de la luna, recelando remolinos
de estrellas enlutadas y escombros
de infinito

En las noches de plenilunio retoman
la sensualidad murmurando la confusión
en la que las ha sumido la abstinencia
y regresan mostrando su desnudez
ceñida por una lencería de nubes

Entretanto, hierve la sangre
de los dioses y demandan del Olimpo
el semen derrochado en la inútil
algarabía del estrépito

LA ETERNIDAD

Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espiras
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y les excita
un ansia de inmortalidad