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Category Archives: locura


Pintura de Fernando Botero

I

El amor no muere sólo cambia de lugar
y he aprendido sin esfuerzo el oficio
de encender hogueras y quemarlo
antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza
sumando corazones rotos colgados de las perchas
y cierro el armario que me entregó la luna
olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora
de destruir todos los relojes
y crear el mundo de nuevo
incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad
para saber que hemos agotado
los recursos naturales
e incluso de las tormentas caerán
rayos helados
que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros
arrojan pétalos negros
en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio
ni que me prohíbas penetrar
en tu letargo
o que puedas sentir las voces
de un peligro imaginario
en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas
de que te parezca natural
ir llenando los vacíos del amor
que se evapora
los recuerdos y la pasión
de un ayer aún reciente
por un odio tan inexplicable
como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman
con las llamas de tu apatía
la impotencia es una piedra que golpea
hasta hacer que brote la sangre
en mis sentidos
y la soledad
en forma de agitado mar
me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor
que me vendiste realquilado
subo los peldaños
de las alucinaciones
con la desgana marcada a fuego
en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida
de un cine que me evade
del trastorno
la pasión se escapa
junto a la vanidad
hasta el lugar
en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy
se niega a compartir
mi sombra
y te imagino en este instante
aferrada a un vaso de ginebra
en la terraza de un hotel de tránsito

Espera
no lo hagas
deseo formularte una pregunta
¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver
a compartir mis quimeras
si te miras curiosa
en el espejo ficticio que seduce tu vacío
muralla que se derrumba
con la incertidumbre de tus ansias



POSFACIO A ALLEN GINSBERG

Por la acera de la avenida Lower
East Side de Manhattan,
un tipo calvo de aspecto bonachón
camina con un libro
de Jack Kerouac bajo el brazo
Al pasar junto al puesto
de periódicos se detiene a ojear
el Times buscando el titular
de su último poema:
“Lista de deseos de una nueva
democracia para el presidente
Clinton, Casa Blanca”

Como todos los días se despertó
al amanecer y escribió
unos poemas pensando
que Norteamérica es un gran país
lleno de vaqueros, indios, judíos,
negros y norteamericanos

Antes de volver a su apartamento,
pasa por la oficina postal y recoge
un montón de cartas,
todas enviadas
por incondicionales fans
a un tal Allen Ginsberg, fundador
de la Beat Generation

(Inédito)

POEMA A JACK KEROUAC

Un día estarás muerto
Jack y te habrán perdonado
todas las cagadas,
llorarán al buen poeta
que permaneció adormecido
o enquistado en sus miserias,
ignorarán tu rechazo
a los valores estadounidenses
o que serviste de catalizador
para la liberación de mujeres,
negros y homosexuales

En el camino, en tu recorrido
por el infinito seguro
te encuentras con Burroughs,
Ginsberg y Cassady
para disfrutar juntos
la enésima sesión de jazz

(Del poemario: Vivencias, mentiras y
algún matiz utópico)

ESTE POEMA ES UN TRIBUTO A LA OBRA
DE CHARLES BUKOWSKI “FACTOTUM”

FACTOTUM

Acodado en la barra
de un garito en el Greenwich Village
Henry Chinaski pide al barman
el enésimo vaso de sexo con hielo
mientras pronuncia
unas frases ininteligibles
dirigiéndose a unos tipos
tan jodidamente ebrios
como él

-Hoy me han despedido
de un sórdido empleo
y sin ningún sentido
en el Times
pero soy el mejor apostador
de carreras de caballos
de América
y el único escritor
que provee a la gente
de las mentiras que necesitan
para seguir existiendo

Sobre el escenario
una striper se contonea
a sabiendas
de que puede enloquecer
a cualquier hombre

(Del poemario: Las diosas esconden
su sexo detrás de la luna)


Metamorfosis de Manuel Rivera

I

El verso alza el vuelo con naturalidad
provocando confusión de lenguas
y desde las cloacas la muerte otea
contexturas, burdas imitaciones

Con el plagio se tiñen de luto los ecos
de la Torre de Babel, no puede una hastiada
justicia responder a tamaña falacia

La putrefacción está servida

II

Vuelvo sobre los pasos equivocados,
no importa que la tierra aún esté caliente
y reavive las heridas
Dejaré a un lado las asimetrías del amor,
la ciudad que jamás ofrecerá sus brazos a nadie
y los relojes de afonías y crepúsculos

Espérame en cualquier parte porque todos los
otoños me resultan fríos, un destierro de pisadas
sin sobresaltos sobre cuerpos gélidos

Vistiendo de luto la mirada hacia ti me dirijo

III

Mientras aquel tipo saciaba sus deseos
que no los tuyos y el animal te profanaba
al unísono cuerpo y espíritu,
tallaste en tu vientre entre múltiples
cicatrices machistas los itinerarios de la libertad

Ahora sabes que no fue una quimera



Overwhelmed de Teresa Císcar

I

Han constreñido mi existencia
Con una extensa nómina de imposiciones
Salta a la vista que mi generación
Fue masacrada desde todos los flancos

Despierto a contracorriente
Tal vez demasiado tarde
Y ciertamente solo
La habitación apesta a imposibilidad

II

Al acercarme
lo que de lejos juzgué
como mujer sensible y atemporal
resultó ser piedra amorfa,
inerte,
varada en un paraje imaginario
y sitiada de cactus,
entre montañas con eco
y nieves

Traté de descubrir el maquillaje,
un alma,
las preguntas pactadas
que impregnaran de razón
mi subconsciente
y el amor se tornó incoloro
trenzado con hilos de pasión
en blanco y negro,
ebrio de desafectos,
de aspiración inútil

Volvía del árido paisaje
cuando rozó mi piel
una emoción extraña,
tal vez la náusea

III

Nos estremece la pasión
y no todas las músicas merecen
su oportunidad

El vuelo de los ángeles no se repite
aunque cierres los ojos,
sólo permanecen anclados a la memoria
los amores platónicos
en algún poeta de calderilla

Nuestras entrañas están sedientas
y el pulso se acelera a tenor de los deseos
que nos obligan a delirar en sueños,
inmersos en el olor repulsivo de las infidelidades
que practicamos con persistencia

IV

Estás al borde de tu vida
A punto de reventar
Te sientes observado por transeúntes
Que cargan sobre sus hombros
Pasiones irrelevantes
De las que sólo venden
En los supermercados

Adoleces de deseos de vivir
Tu horizonte queda a años luz
De éste mundo
Enciendes la televisión
Anuncian vehículos todoterreno
De altas prestaciones
Y resuelves comprar el más caro

Los transeúntes giran la cabeza
Siguiendo tus pasos
Hasta es posible
Que dadas las circunstancias
Algunos te envidien

V

Sobre mi sexualidad llueve en horizontal,
es un error considerarme incompatible
con un cuerpo malgastado en el que el alma
se mantiene incólume
En el exterior la noche es hermosa,
sin embargo, aún gotea la sangre
de heridas que me ocasionó la mordedura
de la serpiente

No puedo prometerte amor mientras
me desangro, el amor heterosexual
que apeteces de un ser cuya naturaleza
es imprecisa
Intentarás entenderme y aflorarán
las mentiras, entretanto, puedo
enseñarte algunas fotografías antiguas
que no me incriminan

Quizá no sea del todo ilícito mostrar
las apariencias y regresar al prólogo
No confíes demasiado en poder revelar
los enigmas, aún eres muy joven para
encontrar respuestas a un comportamiento
que la sociedad juzgaría execrable




Pintura de Modi Livieri

I

MATERNIDAD

Gracias a la conservación de manuscritos fechados
afirmo que el pensamiento amenazó con escribir la historia
de un amor que nunca quiso nacer

Hiciste uso de las ostras y su perfil de arena introdujo
la bienvenida al mar
Con caracolas vuelvo a ocultar mis oídos
y al escuchar tu voz te exijo respirar en un coro
de perlas marinas

¿Me oyes?
Sin el permiso de tu rancio linaje
vienes a decirme en secreto que me amas y es prematuro
porque tú sabes que un mismo movimiento
te devuelve a la totalidad inacabada

Amanece
y en la maternidad mediterránea
no hay ya ninguna errata

II

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

III

MUJERES SILENCIADAS

Indudablemente hay mujeres dichosas,
pero hay muchas que sólo sobreviven
pisando uvas de sangre, las hay de pálida
mirada que lloran a solas sin hacer ruido,
las hay maltratadas, violadas, perseguidas,
humilladas, lapidadas, silenciadas,
suicidas, sometidas o las que ya
son sólo en las estadísticas un número frío

A todas éstas
¿Qué calaña de Justicia en una sociedad
deshumanizada las ampara?


Pintura de Restrepo Clas
I

SIN RECIPROCIDAD

Recorrí los suburbios de la irrealidad
hasta que un destino en el que no creo
quiso que supiera de ti
y escuché los primeros latidos auténticos
del corazón,
de un vendaval que me incendió el alma
sin reciprocidad

Hoy, tu lejanía es un cuchillo afilado
que deforma mi perspectiva
intimidando al pasado y al futuro,
y desde mi percepción cartesiana surge la certeza
de que aún queda otra vida,
para saber vivirla

II

EL MILAGRO

El infinito te espera en la carne refulgente
de las crisálidas, en gotas y gotas de desavenencia
que te vedaron la ternura y humedecieron
con tenacidad los oscuros latidos del desamparo
Tu existencia es sólo la espera de un milagro
o del penúltimo quiebro a lo irremediable,
de una Patria, de poder teñir de sutileza
el luto de todas las lágrimas

Casi no te conozco y anhelo sumergirme
en tus raíces, entre los sueños y la luz
que te marginan
Aún perteneces al mundo
y el mundo está en deuda contigo

III

SECRETOS

Me quemé por amarte
en las aristas de un tiempo desahuciado

No hay amores explícitos
ni mujeres que se piensen ingenuas cuando aman
Te he desabrochado el vestido cada noche
aunque nunca me has confiado tus secretos

IV

UNA PASIÓN INSÓLITA

No debes ahora recordar
el pasado que compartimos
a destiempo

Has conocido a otro hombre
y me dices te posee
una pasión insólita
que no te reconoces

Escúchame
no puedes apagar el sol

Además, es mediodía

 

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Pintura de Carmen Mansilla

I

MUERE LA TIERRA

Muere la tierra quemada
bajo el asfalto que niega el latido
de los árboles
buscando el agua secreta del invierno
en la ciudad que suplanta de cemento
a la naturaleza
la niebla es humo de automóviles
y la lluvia golpea los espejos de cristal
que abrazan a las oficinas

Han repoblado de videocámaras las calles
huecos ojos digitales que espían
la soledad desplomada de la multitud
y la inclemencia de lo cotidiano
se desvela morbosa
desde la caverna irreverente de los patriotas
los ciudadanos sólo son un código
náufragos que regresan a sus jaulas
en impersonales ascensores

En la memoria silenciosa de otra noche
las sirenas de la policía
perturban la frágil intimidad
de los sueños

II

ME ACERCAS TUS MANOS

Me acercas tus manos arrancadas de la tierra
a través de la noche del viento y del amor
manchadas por un vino endurecido y áspero
que derrama vino añejo sobre las abejas

Las tomo entre las mías y me moja el sudor frío
que intenta devolver la furia de la sangre
al corazón cien veces malherido
por las amargas impurezas de la miel

III

INSUMISOS

La multitud se asoma a la memoria
sintiéndose apremiada por el tiempo
y periódicamente hace balance
de las botellas vacías de cerveza

Ajena a la mediocridad
la ilegalidad convoca en las entrañas
de la noche a presuntos delincuentes
investidos de una dignidad no impuesta
que en clandestinidad comparten
la fruta prohibida de su libertad
sorteando el espíritu alienante
de las leyes

IV

LA LIBERTAD

La libertad es un oscuro vacìo
en el árbol genealógico de lo conveniente
desterrada en el linaje de la realidad
accidental graffiti
en el margen del libro apócrifo
de la inteligencia
deambula por el tiempo
sin compartir siquiera la voz
con la legalidad del diccionario

Negada por los errabundos de la verdad
es cómplice de la marginación
en el amputado aprendizaje de la sociedad
su silla permanece vacía
en el sótano olvidado de la razón
fortalecida por las caricias
que inventa con el roce del viento
aliada del silencio
en la puerta cerrada a la vida
cadena perpetua para el amor imaginado
cristal transparente que usurpa
la función inútil del espejo

Pero mientras su sombra exista
anidará la ansiedad en los canallas

V

IMPOSTORES

Me adentré en una muchedumbre
plagada de impostores
sabiéndome uno de ellos
y me impactaron
los ojos tristes e infelices
de los resignados

Se intuían las ráfagas del miedo
en los imprecisos movimientos
y la docilidad sonámbula
enquistada en la costumbre
conversos de una fe invisible y necesaria
vacíos
abducidos por credos infalibles
gregarios que anhelan
alcanzar un liderazgo inútil

No supe de su procedencia
apellidos o raza
pero hoy les debo el disfrutar
del transeúnte resplandor de los elegidos


PINTURA DE FRANCIS BACON

I

os traigo la historia de aquel suicida
que vivía con plenitud su pasión amorosa
hasta que un imbécil le mencionó la leyenda
urbana que exagera interesadamente
la promiscuidad entre homosexuales

desde ese día no volvió a percibir
ni tan siquiera el canto de los pájaros

II

en la habitación semioscura del hotel
la trémula luz de una bombilla agiganta
las sombras, la soledad de una Elaine
ni joven ni vieja, quebrada la piel desnuda
por los estragos de la cocaína,
vencida por una vida que le resulta
totalmente ajena,
nada alcanza a motivarla, apenas
algo de sexo en un ascensor
con más bajadas que subidas cruzando
todos los vacíos

colgando de sus labios hinchados
se consume el penúltimo cigarrillo
junto a la frialdad de su inexistencia,
la muerte espera agazapada
esbozando gestos entre el ilimitado
paréntesis de todas las creencias,
otra noche incierta y todo su mundo
no logra llenar una pequeña maleta
de plástico


PINTURA: NOCTURNO DE LA CALLE DE TRAN TUAN






1

OBJETIVOS

Cumplí con eficacia
Todos mis objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar mi tumba

Sólo una
Es suficiente

2

PROSCRITO

Vivió solo, proscrito
Buscó amistad
Compañía
Un amor
Y encontró silencio

Sólo la poesía
Le acogió entre los suyos

Buscó la muerte
Ese día todos aplaudieron
Al paso del ataúd
El despropósito

3

LA VOZ DE LA MUERTE

El poeta mama de los pechos
de sus amantes
en el nombre de todos los demonios,
leche lasciva
¿Cómo podría escuchar si no la voz
de la muerte?

Mientras perros rabiosos
excavan nuestras tumbas,
las palabras de los condenados
paralizan sus brazos
y pactamos no dejarles profanar
tierras vírgenes
que jamás acogerán en su seno
poetas ya muertos

4

AMOR

Ser amado
Sin poder amar
Ni saber del amor
En mil noches ciegas
De pasión a secas
Y la torpeza púrpura
De no poder sentirlo

Otro día estéril
En tus cálidos brazos
Tan cerca de tu sexo
Jadeando vacíos

No podré amar nunca
Mas no te detengas

5

LA CORDURA

En días aleatorios
si así lo prefieres
participa de mi locura,
un propósito cabalístico
de infinitas posibilidades

A nuestras almas nómadas
no las unirá jamás
un manual de hipocresías,
ni mil horas malgastadas
ensayando contraseñas

La cordura no otorga
patente de inmortalidad

6

EL NAÚFRAGO

Desprovisto del erotismo
en el declive grisáceo de su existencia
un náufrago,
acróbata en ansiedades aunque proscrito
tramita posibilidades, súbitos relámpagos
supervivencias

Contumaz con su destino
comparece al regreso de la clandestinidad

Es la penúltima soflama
e injuria la obsesiva dependencia
del sexo



CUADRO: ÁVILA por JOSÉ BEULAS

I

Invoco el recuerdo intermitente
de mi juventud
cuando cada noche
los sueños clamaban mi bienestar
acariciando los bordes
de una incipiente introspección

Sentía el calor de las hogueras
endureciendo los vacilantes fluidos
de la amistad
llamaba a las cosas por su nombre
dejándome arrastrar por la premonición
o por la fascinante atracción
de lo aparente

Hoy subsisto
en una convencional madurez
infiel a la memoria que se pierde
náufraga del silencio
buscando en desordenadas imágenes
lo que pude haber sido
disecando los perversos argumentos
del azar
y sumergido en el irresistible oleaje
de los enigmas

En la presunción de errores imprecisos
indago la posibilidad
de cambiar el sentido de mis pasos

II

En estas horas de desasosiego
presiento la infidelidad de tu amor
que comparece puntual en cada cita
y se abalanza sobre mí
desde unos labios que me extrañan
pretextando excusas inconexas
con las que pretendes disimular tu hastío

Me hablas con palabras que no te corresponden
te ocultas atada a los sollozos
sin atreverte a decirme tu verdad
incluso a parar el tiempo
y aplazar nuestra derrota

A deshora la calle estaba llena de gente
pero intuía un aislamiento
desconocido en tus ojos
mientras otra pareja se despedía con un
¡hasta luego!
en el instante en que tú te alejabas

Y deduzco que te he perdido
para siempre

III

El amor desaparece
exigiendo borrar su memoria
cuando llega la carta
de alguna amante
que cierra las cortinas
al luto áspero de las viudas

Resurge la pasión renovada
que esconde su rubor de adolescente
en imprecisos agujeros negros
de secretos que no serán nunca
compartidos

Alrededor de sus cuerpos desnudos
creen escribir una nueva historia
pero vuelven
a las mismas frases desgastadas
de siempre

IV

Vives envuelta en tu nube
cuando coqueteas
si la luna asoma llena
y es siempre la de ayer
aunque sea luna nueva

Crece y mengua
si en el llanto la acompañan
los cuartos que tañen
las campanas de tu iglesia

Mira la sonrisa de la luna
esta noche te vestirás con ella


Alegres bebedores de Luis García Ochoa

I

Puedo palpar el vacío en la utopía
En el amor que enmudece
En las cenizas de la muerte
En el filo de la navaja
En la misericordia de los dioses

Y lo palpo cada noche
A mi lado
Bajo las sábanas

II

Pretendí volver a amarte
más allá de los excesos,
de la vacuidad,
recorriendo los hielos y cenizas
del pasado en tu busca

Y te encontré en un presente
atestado de imposibilidad

III

Vendrá la muerte a confundirnos
con otros no seres angustiados
por las noches frías del delirio
y nos vestirán
con sudarios de olas trasparentes
para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero
de ajedrez

Vacío de amor y tiempo
el corazón maldecirá la ausencia
del afecto
y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad
por un abrupto letargo
de fruiciones disonantes
y abstractas


La Venus de Illice de Fernando Sanchez y Juan

I

Desnudo en los caminos
duermo sobre el polvo
y respiro el olor de la muerte
enredándome en la pegajosa geometría
de las telarañas

Espero al relámpago
para beber el semen de los árboles
y escapo del tiempo
hacia ninguna parte
buscando en mi brújula a la luna

No encuentro ciudades
bajo las aguas de un arroyo que no dura
ni el color de las flores
sólo vocablos compasivos
empapados en vinagre

II

Nunca sabremos qué hubiera ocurrido
si hubiésemos cambiado de ciudad
sin habernos desnudado

Aunque agradezco las fresas
que me ofreciste con sabor a amargura
y que fuera un domingo por la tarde
cuando tus ojos
me regalaron ese momento irrepetible
perdonando mi engaño

III

Ella
indagará tu hoguera
ocultándose
sin pedir nada
y te amará
para no morirse
mientras dure

Lee sus labios
cuando no te hable
y no preguntes
sólo agradece
la suerte no buscada
sin mentirla

Sentirás el deseo
precipitadamente
desnudando erizos
con agonías de sexo
o amarrado al galope
de los zarpazos

No te impacientes
cuando la luna
le traiga lágrimas
sin proponérselo
y mira su boca
fósforo enrojecido
que se ilumina
cuando sonríe

IV

Quieres ser una mujer entregada a la seducción
y te pierden los modales abruptos, tu piel color
púrpura presagia huracanes entre relámpagos
de sexo, maldice a las que veneran su belleza
con el alma desnuda cabalgando a la grupa
sobre enjambres de nubes y desembarazo

Vino la noche a tu corazón roto como un manto
de hielo bordado en inconstancia y hoy te duele
la ausencia del amor en la estéril claridad
de otros tiempos

Donde pudo haber afecto, hay soledad

V

EUTANASIA

…Pero de tanto pensar y recordar
el viejo cae aturdido. Y se duerme
apoyado en la mesa del café.

Constantinos Cavafis

Proclaman los hombres desde la cumbre
de su madurez que el célebre milagro de la vida
es una suma de contingencias, con los años
se han convertido en unos seres obstinados
tejidos con hilos de tiempo desiguales
y absolutamente asimétricos

Por lo que a mi me atañe, el postrer
empeño será despertarme día a día
e ir declinando en lo físico con la memoria
casi intacta,
anhelo impedir que unos psicópatas
ultra católicos se apropien de mis despojos
e inciten a los médicos a conectar cien cables
a un cuerpo clínicamente desahuciado,
que no se aprecie con certeza
si sobre el lecho de mi agonía
late el corazón de un hombre o de una máquina

A veces sueño que un anciano enfermo
y exhausto, en la plenitud de la consciencia,
dispone su muerte y se adentra paso a paso
en algún mar desconocido con la mirada fija
en la línea inaccesible del horizonte


“LA NOCHE” PINTURA DE MANUEL GARCÍA CASTRO

I

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

II

Aléjate de todo menos de la felicidad
escapa con las migraciones de los pájaros
porque el viento nunca te hará daño
y disfruta la cita con las ensoñaciones

Cuando la juventud se vaya en secreto
no vuelvas por inercia al punto de partida
a ocultar las quemaduras del desamor y el frío
o escribirás tu biografía sobre el polvo

III

No tengo claro que trates de salvar las apariencias
que quieras alcanzar por los atajos el divorcio
o que hayas descolgado mis pinturas de los muros de tu casa

Hablamos en voz baja de complicadas situaciones
y pasamos por alto las cosas sencillas que nos afectan

Si ayer no hubieras rozado por casualidad mis labios
no estaríamos contemplando ahora el amanecer

IV

Observo tu cuerpo desnudo disfrazando el fracaso
eres una sombra perdida en la luz de mis fábulas
regresada de la hora más angustiosa del exilio

Quiero recobrar a la mujer que enhebraba la vida al aire
a la que nadie reconoce ocultando el detritus del pasado

Mañana aún no existe y puede ocurrir cualquier cosa

V

Podemos comprender el llanto de un niño
al negarle inútilmente los juguetes
y ambos sabemos de la brevedad del relámpago
de la falsa hospitalidad de un cuarto de hotel
o de acabar de conocernos
siempre que nos lo preguntan

Me he tatuado tu nombre
para que cuando vengas a mí
no me rechaces como a un desconocido

VI

El incendio se propaga deprisa
en los egos heridos de muerte repentina
y amanecemos en un río de escombros
pasando totalmente inadvertidos

Huele a lluvia reciente de impermeables
de una humedad tan familiar como tu cuerpo
y me limito a mirar en silencio el eclipse
que ha de surgir difuso sobre el faro

Apago el cigarrillo contra las rocas
y sé que no he abrasado nuestro tiempo


Portada de ayer del diario italiano La Repubblica, en blanco como protesta por la nueva Ley Mordaza promulgada por Berlusconi

NEOFASCISMO

No nos arrodillaremos
ante ningún canalla
Los que quieren un mundo
ensombrecido y en silencio
Que nos abramos de piernas
vendándonos los ojos

De qué embarazos nacen
fascistas malformados
Amordazando conciencias
y mutilando libertades
Violando la justicia
con la negra soberbia
de la muerte

Saldrá de cada poeta un grito,
aún estamos a tiempo

.


Trabajo Nocturno. Pintura de Carlos Rafael Uribazo Garrido

I

LA INFIDELIDAD RECORRE LAS ESTANCIAS
DE LA COBARDÍA

Cubre su cobardía con vendas
y le tiemblan los párpados
desconcertado ante la claridad con la que le hablas
No entiende tus metáforas y extravía la mirada
en razones ocultas que disfrazan su verdad
amparándose en las circunstancias

Hibernando la pasión en los oscuros placeres
de la única fidelidad que conoce

II

LA VIDA NOS SORPRENDE DE FORMA
IMPRECISA

Colgaban de sus ojos las miradas extinguidas
y vegetaba resignado en su indolencia
sin que le importaran los días venideros

Un viernes le habló una mujer
de las que sólo aman por las noches
con palabras vírgenes

Y le sobrevino el pánico

III

EL MAR NOS ACERCARÁ NUEVOS PAISAJES

Ahora que tus ojos no me volverán a tocar
puedo sentarme en la orilla de otro desnudo
a disfrutar de la húmeda impudicia del hastío

Perdura un placer que miente con voz gélida
y abandono tu cuerpo en los límites de mi memoria
sin que me resulte extraño seguir amándote

IV

LA OSCURIDAD

La oscuridad que nace del crepúsculo
todas las tardes
es débil y sumisa con la claridad
se alía con el miedo desde el infinito
y tiene la frente ancha y los labios amoratados

A pesar de su presencia
la verdad y la mentira nos subyugan
con idénticas connotaciones

V

LA ETERNIDAD

Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espiras
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad

VI

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN
RECURSO TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo


Pintura de Jorge Berlato

I

En este delirio predominan las apariencias
la ficción de ascender en el escalafón
y un convenio de boda escrito en hebreo
que te pagarán con monedas acuñadas en hielo

Observo el trayecto imaginario de la aguja
que enhebra hilo virgen en tu traje de novia

II

A veces me despierto angustiado
con el temor de que el sol no aparezca
y la noche perpetua me devuelva
al origen del universo
cuando según nos han enseñado
no existía el ser humano

Sólo me consuela pensar
que aún no se habrían inventado
las armas ni las guerras

III

Quiero resucitar tu desnudo prenatal
en la espuma de un mar extraño
abrazado a las mareas para no lastimarte

Y las olas me niegan el pasado
borrando tus pisadas de todas las orillas

IV

No te he visto tan feliz desde ese día
en el que el vino quiso encenderte las mejillas
y acudías impaciente
a nuestro primer encuentro con el sexo
silbando con tus labios la canción del aire

Pudo la prisa del tiempo envejecerte
escondiendo los años
hasta volver a encontrar en el ocaso
la inocente fragilidad de aquel instante

V

Busco en tus palabras volver al silencio
para subir el último tramo de escalera
envejecer sin prisas
descosiendo de las horas circulares el agobio

Y alejar las voces del suicidio
que alimentan en los sueños mi pesadumbre

VI

No olvides que surgirán las preguntas
golpeando cada día en tus sentidos
te plantearás mil veces desandar los recuerdos
ausentarte del reciente pasado
o renegar de nuestra relación

La memoria es a veces un espejo inclemente
que se jacta en mostrarte como eres

Y sabrás que ya no hay nadie que te entiende

VII

Te desnudaste del vestido de fiesta
suplicando a la lluvia que mojara tu cuerpo
sin hurtar a las nubes el color de ceniza
que pintaba de gris aquel pantano de cieno

Y decidiste borrar de la piel de tu sexo
el detestable tatuaje con mi nombre

VIII

Para amarnos no nos importó
lastimar a otros o soportar
el ladrido obstinado de los perros
abandonando sobre la hierba
los remordimientos

Y acabamos devorándonos mutuamente
cuando apenas habíamos agotado
nuestra primera estación

IX

No debo permanecer un día más en la fragilidad
y ni siquiera recuerdo de qué huía
cuando acepté implicarme en este desorden
o sentarme a tomar el sol con los ancianos

Una mujer me cerró la puerta de su casa
sin querer escucharme
y me siento capaz de recomponer en otro lugar
las piezas desgastadas del rompecabezas

X

Al oscurecer
se pierde estérilmente
la belleza de todos los paisajes
porque nadie sabe retenerla
entre sus manos

Sólo la sensibilidad
de ciertos ojos fotografía
con sales de cinc en la memoria
los rescoldos


“Hasta que la muerte nos una”. Grabado de OUKA LEELE

I

En los intersticios de la noche
El silencio trae a mi memoria
La pulsión de tu rostro de arcilla
Tallado en la vidriera del tiempo
Y tal vez hayamos muerto

Cuerpo a cuerpo el frío
Nos vence sin remisión
Como la injusta ley que nos parió
Para fatalmente asesinarnos
Sólo somos el cordón umbilical
De los años

Y ahora sí estamos muertos

II

La voz me acompañó desde niño,
su metálico sonido era casi siempre
el único vestigio cercano de vida
y el testigo exclusivo de mis actos

La voz me precedía, previno simulacros
mostrándome atajos menos sórdidos
y su compañía me resultó imprescindible

Hasta el día que me reprochó con dureza
cuánto había cambiado

III

Sólo soy un sobreviviente, a mi alrededor
el otoño ha deshojado todos los árboles que planté
y en su desnudez mi nostalgia los confunde,
resultan tan extraños que no reconozco ni su género

Nada espero en este instante preciso bajo una cúpula
de nubes emplomadas que presagian tormenta,
quizá la noche me regrese a la infancia
y la lluvia amortigüe el ruido de mis pasos

Un relámpago, el trueno, en este contexto vuelve
la realidad, la sensación de alcanzar a superar
mi incertidumbre

IV

No, aunque lo desearas no estás sola en el mundo
Hay luces en tus noches que desvelan sombras
Son seres humanos que llenan las ciudades
Y tu culpa es alícuota por compartir silencios

Es falso que tus labios muestren una tristeza finalista
Como animal herido que aguarda recostado la muerte
Desde el día que decidiste por los dos la separación

¿Qué puedo hacer si has olvidado hasta mi nombre?


Pintura de Oleg Frolov

I

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

II

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad en tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

III

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

IV

EN LA SOLEDAD DEL SEXO

En la oscuridad, sobre un lecho de abenuz
el deseo dormita a trasmano entre caricias
imaginadas, erótico trasiego y lascivia,
mientras, el alacrán del sexo despierta
evocando nocheviejas frenéticas

Entreacto, un rumor de sábanas de seda,
una antología de manuscritos rompe el maldito
silencio y cede el aliento cuando explotan
los sentidos, esquirlas, retazos de lluvia
que apaga el fuego entre psicofonías
y el grito final, preludio de una vacilante
duermevela

Son las cinco y la madrugada se ha perdido
en la clausura de la habitación, sin conversar
con nadie, sólo la ilicitud del solitario placer
apacigua mi soledad,
soledad que no alcancé siquiera a comprender

V

DESCONFÍO DE LOS QUE SOBREVIVEN ENTRE
ARTIFICIALES LUCES DE NEÓN

Desconfío de los que acunan en sus brazos la belleza
sin atreverse a complacerla, no son seres de otros
mundos, están a nuestro lado, por todas partes
Aseveran cerrando los ojos que la amistad, el amor
y la solidaridad no les conciernen

Hoy tienen miedo y sus propósitos son ambiguos
Mañana será demasiado tarde

VI

AMOR LIBRE

Cuando sonaron en el pik-up
Las primeras notas de je t´aime mais non plus
Y los susurros eróticos de Jane Birkin
Follando con Serge Gainsboroug
La chica a la que asediaban cinco o seis hombres
Dejó caer la ropa con naturalidad
Y se desnudó con estilo
Sin estridencias

Tendió la mano
A un joven de aspecto bohemio
Y se alejaron manoseándose
Hacia el interior de la casa

Los demás seguimos a lo nuestro
Bailando y bebiendo
Sin escandalizarnos


Arte Conceptual. Pintura de Nyein Chan Su

1

No llores cuando los malditos
Dancen sobre la tumba de tu libertad

Hazles creer que el ataúd está vacío

2

La pederastia practicada
por un sacerdote
no la considera su religión
un gravísimo pecado

Les ampara un inmemorial
derecho de pernada

3

Miles de cubanos
venezolanos o ecuatorianos
preferirían comer
todos los días
y que no les hablaran
persistentemente
de las perversiones
del capitalismo

4

Los subsaharianos
pueden visitar España
en calidad de turistas

Siempre que vengan
en patera

5

Ante la Asamblea General
de la ONU
aquel Presidente pronunció
un trascendental discurso

Reconoció el derecho
de los parias de la tierra
a circular libremente
por el Tercer Mundo

6

Dicen que cada vez se lee
menos poesía

Tienen razón
para qué mierda necesita
una sociedad tan individualista
a los poetas

7

Cumplí con eficacia
Todos los objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar la tumba

Con una será suficiente

8

Al inmigrante clandestino
le leen sus derechos
los policías que le detienen
periódicamente
por indocumentado

9

No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos

10

El coronel mete el dedo en las llagas
del pueblo invocando causa justa
y oculta la inmediación a ancestrales
derechos de sectas, familias y camarillas
A preguntas de los periodistas niega
representar a las derechas o a las izquierdas,
él es estrictamente un dictador

11

La razón humana es impenetrable,
miles de ciudadanos se lanzan a la calle
jubilosos, desertan de las sombras para vociferar
acusaciones, heridas confusas
Sus alaridos revientan los tímpanos
al tiempo, lamen el ego del tirano
que esconde su obscenidad maquillándola
con estigmas de revolución

12

El ser se quebranta, el cobarde es dócil,
la Patria se yergue sobre perfiles
invertebrados, vertederos de palabras
prohibidas y libros de poemas inútiles

La milicia modula a su antojo las débiles
conciencias que gimen orgasmos ajenos,
es la erótica del poder absoluto, el éxtasis
precursor del sometimiento

13

El sufrido votante
Afronta el debate electoral
Con sentimientos contrapuestos
Hoy televisan las mentiras
En riguroso diferido

14

El informe de la autopsia
Aporta datos concluyentes
El indigente cayó fulminado
Por letal sobredosis de hambre

15

Las secuelas del incremento del paro
Comienzan a ser alarmantes
Los Bancos Centrales
Han resuelto prorratear los impagados
Entre la población activa

16

Para superar el síndrome
De abstinencia
Aquel millonario arruinado
Por el desplome del IBEX 35
Se engañaba a sí mismo
Jugando a la ruleta rusa

17

En Honduras han liquidado la democracia
Con nocturnidad. premeditación y alevosía
Ante la estúpida pasividad
De la comunidad internacional
Los generales de Ecuador, Bolivia
Y Venezuela, entre otros
Toman apuntes

18

Hipotecarse perjudica gravemente su salud
Y la de los que están a su alrededor

19

Firmar un crédito reduce nuestro flujo monetario
Y provoca impotencia

20

En la puerta del Banco
Han colgado un cartel en el que reza:
PROHIBIDA LA ENTRADA

La crisis es más profunda
De lo que nos cuentan

21

El Dictador
Tomó el poder
Desplegando
Banderas

Y plegando
Intelectuales

22

El Coronel golpista
Emuló a su homónimo
Fronterizo

En soflamas
Paranoia
Y perpetuidad

23

La Camarilla transita excesos
Y vicios apócrifos
Cada noche

Amanece
Vomitando represión
Con nombres y apellidos

24

El que no piense como yo
estará en posesión de la verdad

Escribió en un rapto de infalibilidad
aquel Papa


Pintura de Guillermo Martí Ceballos

XLVIII

Amor roto, huellas inocentes
en el agua dulce de las edades,
un sueño que mutila las almas
tal vez, por el declive cruel
de la proximidad

La identidad reclama un mundo
sin cerrojos,
un martirio que no usurpe
las conciencias

Hasta la traición frecuenta
caminos adyacentes

L

Desprovisto del erotismo
en el declive grisáceo de su existencia
un náufrago,
acróbata en ansiedades aunque proscrito
tramita posibilidades, súbitos relámpagos
supervivencias

Contumaz con su destino
comparece al regreso de la clandestinidad

Es la penúltima soflama
e injuria la obsesiva dependencia
del sexo

LI

Frecuento el amor de forma absurda,
busco los reversos, la posición
en la que no hay espejos ni rostros
sonrosados
Pude beber el néctar, saciarme,
e imaginé una trampa, amante sin amor,
abrazar la nada en un paisaje de costumbres

Ya soy libre, libre en el vacío,
en la infelicidad, libre y rodeado de tu ausencia
sublime
¿Dónde estás amor mío?

Me encuentro con Bukowski y Lowry,
un trago, otro trago, es medianoche
y ya no sé si bajo a los infiernos o escapo

LII

En días aleatorios
si así lo prefieres
participa de mi locura,
un propósito cabalístico
de infinitas posibilidades

A nuestras almas nómadas
no las unirá jamás
un manual de hipocresías,
ni mil horas malgastadas
ensayando contraseñas

La cordura no otorga
patente de inmortalidad

LIV

Amanezco con vida,
hoy es el día oportuno
para escapar de la rutina
que me está matando;
empecemos por tirar a la basura
los errores mecanográficos
y un mosaico de quejas
para dedicarme por completo
a la creación,
tengo que salir a toda prisa
de un hogar devastado
por el último terremoto

En algún lugar, alguien
me venderá amor de segunda mano
a cambio de poemas con acentos
contenidos y pagaré con creces
por ello

Debo hacerlo con urgencia,
ahora mismo, antes de que escape
vivo éste sueño

LV

Ser amado
Sin poder amar
Ni saber del amor
En mil noches ciegas
De pasión a secas
Y la torpeza púrpura
De no poder sentirlo

Otro día estéril
En tus cálidos brazos
Tan cerca de tu sexo
Jadeando vacíos

No podré amar nunca
Mas no te detengas

LVI

Vivió solo, proscrito
Buscó amistad
Compañía
Un amor
Y encontró silencio

Sólo la poesía
Le acogió entre los suyos

Buscó la muerte
Ese día, todos aplaudieron
Al paso del ataúd
El despropósito

LVII

Juntos, sí, pero sólo físicamente
sin que nuestras almas teñidas de imperfección
se hablen o inclinen ante la certeza

Por eso estamos solos, una y uno
en cada instante de ausencia compartida
que se lanza contra nuestras conciencias
y las condena a desacostumbrarse

La vida se ha transformado en muerte anunciada
y sólo nos queda mirar para otro lado
como si no nos estuviera sucediendo a nosotros