Salte la navegación

Category Archives: esperanza


Pintura de Fernando Botero

I

El amor no muere sólo cambia de lugar
y he aprendido sin esfuerzo el oficio
de encender hogueras y quemarlo
antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza
sumando corazones rotos colgados de las perchas
y cierro el armario que me entregó la luna
olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora
de destruir todos los relojes
y crear el mundo de nuevo
incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad
para saber que hemos agotado
los recursos naturales
e incluso de las tormentas caerán
rayos helados
que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros
arrojan pétalos negros
en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio
ni que me prohíbas penetrar
en tu letargo
o que puedas sentir las voces
de un peligro imaginario
en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas
de que te parezca natural
ir llenando los vacíos del amor
que se evapora
los recuerdos y la pasión
de un ayer aún reciente
por un odio tan inexplicable
como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman
con las llamas de tu apatía
la impotencia es una piedra que golpea
hasta hacer que brote la sangre
en mis sentidos
y la soledad
en forma de agitado mar
me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor
que me vendiste realquilado
subo los peldaños
de las alucinaciones
con la desgana marcada a fuego
en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida
de un cine que me evade
del trastorno
la pasión se escapa
junto a la vanidad
hasta el lugar
en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy
se niega a compartir
mi sombra
y te imagino en este instante
aferrada a un vaso de ginebra
en la terraza de un hotel de tránsito

Espera
no lo hagas
deseo formularte una pregunta
¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver
a compartir mis quimeras
si te miras curiosa
en el espejo ficticio que seduce tu vacío
muralla que se derrumba
con la incertidumbre de tus ansias


Metamorfosis de Manuel Rivera

I

El verso alza el vuelo con naturalidad
provocando confusión de lenguas
y desde las cloacas la muerte otea
contexturas, burdas imitaciones

Con el plagio se tiñen de luto los ecos
de la Torre de Babel, no puede una hastiada
justicia responder a tamaña falacia

La putrefacción está servida

II

Vuelvo sobre los pasos equivocados,
no importa que la tierra aún esté caliente
y reavive las heridas
Dejaré a un lado las asimetrías del amor,
la ciudad que jamás ofrecerá sus brazos a nadie
y los relojes de afonías y crepúsculos

Espérame en cualquier parte porque todos los
otoños me resultan fríos, un destierro de pisadas
sin sobresaltos sobre cuerpos gélidos

Vistiendo de luto la mirada hacia ti me dirijo

III

Mientras aquel tipo saciaba sus deseos
que no los tuyos y el animal te profanaba
al unísono cuerpo y espíritu,
tallaste en tu vientre entre múltiples
cicatrices machistas los itinerarios de la libertad

Ahora sabes que no fue una quimera




Pintura de Modi Livieri

I

MATERNIDAD

Gracias a la conservación de manuscritos fechados
afirmo que el pensamiento amenazó con escribir la historia
de un amor que nunca quiso nacer

Hiciste uso de las ostras y su perfil de arena introdujo
la bienvenida al mar
Con caracolas vuelvo a ocultar mis oídos
y al escuchar tu voz te exijo respirar en un coro
de perlas marinas

¿Me oyes?
Sin el permiso de tu rancio linaje
vienes a decirme en secreto que me amas y es prematuro
porque tú sabes que un mismo movimiento
te devuelve a la totalidad inacabada

Amanece
y en la maternidad mediterránea
no hay ya ninguna errata

II

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

III

MUJERES SILENCIADAS

Indudablemente hay mujeres dichosas,
pero hay muchas que sólo sobreviven
pisando uvas de sangre, las hay de pálida
mirada que lloran a solas sin hacer ruido,
las hay maltratadas, violadas, perseguidas,
humilladas, lapidadas, silenciadas,
suicidas, sometidas o las que ya
son sólo en las estadísticas un número frío

A todas éstas
¿Qué calaña de Justicia en una sociedad
deshumanizada las ampara?


PINTURA: MATERNIDAD DE LUZ DE ALVEAR

I

La mirada nocturna lame las sombras
mientras la memoria identifica sus límites
enhebrando los rayos que desploma la arcilla

Me sorprende la sonrisa de los marginados
cuando abrazan las alambradas de espino
con una esperanza distante e incolora

II

Ante la belleza perdida entre las grietas
de los años intuyes el abismo y las ortigas
del miedo despliegan lazos negros en tu alma

¡Cuanta hermosura niegas
si te ciñes al dictamen de un espejo!

III

No quiero ser una clepsidra milenaria
tan sólo me siento un hombre horrorizado
huyendo del temblor que atenaza a las piedras
cuando lapidan rosas en un jardín de Oriente

sé que con esas mujeres han muerto poemas
palabras de amor despeñadas en la fosa
que ofrece el fanatismo de mortaja

las condenaron a muerte
sólo por amar lejos del matrimonio

IV

Cree en las pequeñas realidades cotidianas
y en que la Historia se gestó saturando
cementerios
vacilante declamador de letanías
conversador circunspecto con suaves rasgos
de nostálgico

Prejuzga a la mujer actual de metafísica
misógino en la premura de aislados escarceos
amante de sí mismo
impenitente bebedor en las liturgias
satisfecho de jugar con trampa al solitario

Evoca la soledad como estandarte
no dice lo que piensa ni a sí mismo
haciendo responsable al destino de sus actos
su secreta vocación es cruzar calles vacías
y subir las escaleras ignorando los peldaños

Nada se pregunta cuando la muchedumbre
alarga sine die su letargo
imperturbable en la cómplice solidaridad
del resignado

V

Hoy decidí crearte en mi imaginación
y empecé dibujando un rostro afilado y pálido
con la mirada verde vagamente perdida,
pero los ojos te delatan palabra por palabra
que llegas cansada de conocer mi mundo

No vas a entenderlo pero quiero hablarte
aunque finjas ser una vieja fotografía
que recuerda el perfil de todas mis amantes,
y no deseo ser hospitalario ahora que envejezco
pero créeme, te he inventado por algo

VI

Regresarás con ese hábito que sólo a ti
te pertenece, llama de un fuego que arde
por pura curiosidad

Duplicarás tus palabras y mi corazón
los latidos hasta la muerte, donde seremos
viento para reconocernos

LEER MIS LIBROS EN FORMATO VIRTUAL

http://fernando-sabido.blogspot.com



CUADRO: ÁVILA por JOSÉ BEULAS

I

Invoco el recuerdo intermitente
de mi juventud
cuando cada noche
los sueños clamaban mi bienestar
acariciando los bordes
de una incipiente introspección

Sentía el calor de las hogueras
endureciendo los vacilantes fluidos
de la amistad
llamaba a las cosas por su nombre
dejándome arrastrar por la premonición
o por la fascinante atracción
de lo aparente

Hoy subsisto
en una convencional madurez
infiel a la memoria que se pierde
náufraga del silencio
buscando en desordenadas imágenes
lo que pude haber sido
disecando los perversos argumentos
del azar
y sumergido en el irresistible oleaje
de los enigmas

En la presunción de errores imprecisos
indago la posibilidad
de cambiar el sentido de mis pasos

II

En estas horas de desasosiego
presiento la infidelidad de tu amor
que comparece puntual en cada cita
y se abalanza sobre mí
desde unos labios que me extrañan
pretextando excusas inconexas
con las que pretendes disimular tu hastío

Me hablas con palabras que no te corresponden
te ocultas atada a los sollozos
sin atreverte a decirme tu verdad
incluso a parar el tiempo
y aplazar nuestra derrota

A deshora la calle estaba llena de gente
pero intuía un aislamiento
desconocido en tus ojos
mientras otra pareja se despedía con un
¡hasta luego!
en el instante en que tú te alejabas

Y deduzco que te he perdido
para siempre

III

El amor desaparece
exigiendo borrar su memoria
cuando llega la carta
de alguna amante
que cierra las cortinas
al luto áspero de las viudas

Resurge la pasión renovada
que esconde su rubor de adolescente
en imprecisos agujeros negros
de secretos que no serán nunca
compartidos

Alrededor de sus cuerpos desnudos
creen escribir una nueva historia
pero vuelven
a las mismas frases desgastadas
de siempre

IV

Vives envuelta en tu nube
cuando coqueteas
si la luna asoma llena
y es siempre la de ayer
aunque sea luna nueva

Crece y mengua
si en el llanto la acompañan
los cuartos que tañen
las campanas de tu iglesia

Mira la sonrisa de la luna
esta noche te vestirás con ella


UNTITLED 2, PINTURA DE VERÓNICA RUBIO

I

No soporto la fiebre creativa
que me martiriza cíclicamente,
en éstas ocasiones cada vez más frecuentes
parodio con ferocidad lo cotidiano
para poner de manifiesto el despropósito
y la incomunicación de la existencia

Ionesco me etiquetaría entre los poetas
del absurdo

II

Frecuento el amor de forma absurda,
busco los reversos, la posición
en la que no hay espejos ni rostros
sonrosados
Pude beber el néctar, saciarme,
e imaginé una trampa, amante sin amor,
abrazar la nada en un paisaje
de costumbres

Ya soy libre, libre en el vacío,
en la infelicidad, libre y rodeado
de una ausencia sublime
¿Dónde estás amor mío?

Me encuentro con Bukowski y Lowry,
un trago, otro trago, es medianoche
y ya no sé si bajo a los infiernos
o escapo

III

Amor roto, huellas inocentes
en el agua dulce de las edades,
un sueño que mutila las almas
tal vez, por el declive cruel
de la proximidad

La identidad reclama un mundo
sin cerrojos,
un martirio que no usurpe
las conciencias

Hasta la traición frecuenta
caminos adyacentes

IV

Una mujer me cita, provoca
Se fue, seguí esperando
Sin temer vacíos inclementes
Mi memoria ralentizó pasiones
Nostalgias imperfectas
La cólera de la noche

Me siento libre para que concluya
Una soledad no asumida
Al socaire de hábitos
Y miradas indiscretas
Escapo, ésta orgía me desliza
Hasta una evanescente sexualidad

V

Los historiadores indagan
en viejos incunables todo lo concerniente
a la sangre azul de los reyes
y en ninguno se les reconoce legitimidad,
porque no respiran desde que los parieron
las princesas muertas

Mientras los hombres soportamos con estoicismo
el trágala del vasallaje, las putas nos gritan
desde las favelas que la monarquía
no es prerrogativa de linaje, cuna, genes
o sangre

VI

La felicidad se nos antoja peligrosa
Es siempre un no llegar a tiempo
Renunciar a vivir irremediablemente
Flotando en una calma ficticia

Buscamos la putrefacción estando vivos
Y nos abrazamos al pánico como autómatas

VII

La gente nunca ha estado tan sola
Mis amigos viven desordenados en la infelicidad
Y nunca han sido más de tres o cuatro a la vez

No podría entender que también me odiasen

LEER MI POEMARIO VIVENCIAS, MENTIRAS Y ALGÚN
MATIZ UTÓPICO EN EL ENLACE:
http://fernando-sabido.blogspot.com


Alegres bebedores de Luis García Ochoa

I

Puedo palpar el vacío en la utopía
En el amor que enmudece
En las cenizas de la muerte
En el filo de la navaja
En la misericordia de los dioses

Y lo palpo cada noche
A mi lado
Bajo las sábanas

II

Pretendí volver a amarte
más allá de los excesos,
de la vacuidad,
recorriendo los hielos y cenizas
del pasado en tu busca

Y te encontré en un presente
atestado de imposibilidad

III

Vendrá la muerte a confundirnos
con otros no seres angustiados
por las noches frías del delirio
y nos vestirán
con sudarios de olas trasparentes
para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero
de ajedrez

Vacío de amor y tiempo
el corazón maldecirá la ausencia
del afecto
y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad
por un abrupto letargo
de fruiciones disonantes
y abstractas


Equinoxe de JOAN MIRÓ

I

Silencio. Ya no me habla ni tu verdad callada
desde las noches hipócritas e inclementes
de las circunferencias
¿Has varado el amor y la sed en una nueva
agonía?

Así transcurre la vida, siempre descendiendo
entre eléctricos fogonazos que terminan
sofocados por la maldita desconfianza a una
libertad inexplorada

Nos adentramos con desesperación en caminos
intransitables por los que nunca vendrá nadie
a salvarnos

.

http://fernando-sabido.blogspot.com


Trabajo Nocturno. Pintura de Carlos Rafael Uribazo Garrido

I

LA INFIDELIDAD RECORRE LAS ESTANCIAS
DE LA COBARDÍA

Cubre su cobardía con vendas
y le tiemblan los párpados
desconcertado ante la claridad con la que le hablas
No entiende tus metáforas y extravía la mirada
en razones ocultas que disfrazan su verdad
amparándose en las circunstancias

Hibernando la pasión en los oscuros placeres
de la única fidelidad que conoce

II

LA VIDA NOS SORPRENDE DE FORMA
IMPRECISA

Colgaban de sus ojos las miradas extinguidas
y vegetaba resignado en su indolencia
sin que le importaran los días venideros

Un viernes le habló una mujer
de las que sólo aman por las noches
con palabras vírgenes

Y le sobrevino el pánico

III

EL MAR NOS ACERCARÁ NUEVOS PAISAJES

Ahora que tus ojos no me volverán a tocar
puedo sentarme en la orilla de otro desnudo
a disfrutar de la húmeda impudicia del hastío

Perdura un placer que miente con voz gélida
y abandono tu cuerpo en los límites de mi memoria
sin que me resulte extraño seguir amándote

IV

LA OSCURIDAD

La oscuridad que nace del crepúsculo
todas las tardes
es débil y sumisa con la claridad
se alía con el miedo desde el infinito
y tiene la frente ancha y los labios amoratados

A pesar de su presencia
la verdad y la mentira nos subyugan
con idénticas connotaciones

V

LA ETERNIDAD

Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espiras
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad

VI

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN
RECURSO TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo


Pintura de Jorge Berlato

I

En este delirio predominan las apariencias
la ficción de ascender en el escalafón
y un convenio de boda escrito en hebreo
que te pagarán con monedas acuñadas en hielo

Observo el trayecto imaginario de la aguja
que enhebra hilo virgen en tu traje de novia

II

A veces me despierto angustiado
con el temor de que el sol no aparezca
y la noche perpetua me devuelva
al origen del universo
cuando según nos han enseñado
no existía el ser humano

Sólo me consuela pensar
que aún no se habrían inventado
las armas ni las guerras

III

Quiero resucitar tu desnudo prenatal
en la espuma de un mar extraño
abrazado a las mareas para no lastimarte

Y las olas me niegan el pasado
borrando tus pisadas de todas las orillas

IV

No te he visto tan feliz desde ese día
en el que el vino quiso encenderte las mejillas
y acudías impaciente
a nuestro primer encuentro con el sexo
silbando con tus labios la canción del aire

Pudo la prisa del tiempo envejecerte
escondiendo los años
hasta volver a encontrar en el ocaso
la inocente fragilidad de aquel instante

V

Busco en tus palabras volver al silencio
para subir el último tramo de escalera
envejecer sin prisas
descosiendo de las horas circulares el agobio

Y alejar las voces del suicidio
que alimentan en los sueños mi pesadumbre

VI

No olvides que surgirán las preguntas
golpeando cada día en tus sentidos
te plantearás mil veces desandar los recuerdos
ausentarte del reciente pasado
o renegar de nuestra relación

La memoria es a veces un espejo inclemente
que se jacta en mostrarte como eres

Y sabrás que ya no hay nadie que te entiende

VII

Te desnudaste del vestido de fiesta
suplicando a la lluvia que mojara tu cuerpo
sin hurtar a las nubes el color de ceniza
que pintaba de gris aquel pantano de cieno

Y decidiste borrar de la piel de tu sexo
el detestable tatuaje con mi nombre

VIII

Para amarnos no nos importó
lastimar a otros o soportar
el ladrido obstinado de los perros
abandonando sobre la hierba
los remordimientos

Y acabamos devorándonos mutuamente
cuando apenas habíamos agotado
nuestra primera estación

IX

No debo permanecer un día más en la fragilidad
y ni siquiera recuerdo de qué huía
cuando acepté implicarme en este desorden
o sentarme a tomar el sol con los ancianos

Una mujer me cerró la puerta de su casa
sin querer escucharme
y me siento capaz de recomponer en otro lugar
las piezas desgastadas del rompecabezas

X

Al oscurecer
se pierde estérilmente
la belleza de todos los paisajes
porque nadie sabe retenerla
entre sus manos

Sólo la sensibilidad
de ciertos ojos fotografía
con sales de cinc en la memoria
los rescoldos




Pintura de Cliff Kearns

I

INTEMPERIE

Aquel hombre virtuoso cubrió tu desnudo
colmándolo de infinitas posturas amatorias
y alumbró con colores los paisajes sepias
pintando acuarelas de imposibles crepúsculos

Hoy, sumida en la confusión, has renunciado
a abrasarte con el resplandor del sexo
y eliges recorrer descalza otros laberintos
seducida por el vértigo de la intemperie

¿Qué fue del huracán que rompió los cristales
de una piel revestida de asexualidad?

II

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

III

UN LENGUAJE CORPORAL CARENTE
DE SINTAXIS

Trepas con destreza por las escenografías
Adoptando en las cúspides una pose fingida
Un lenguaje corporal carente de sintaxis
Levitando sobre el tiempo
Que con total precisión nos describe
El libro de instrucciones del fracaso

Confusa es tu silueta obscena y arrogante
De promiscuo contorno azabache
Prieta geometría que no entiende
De abordajes ni lógica
Con verdades a medias y relojes sin horas
Que enhebras a la desnudez
Encogiendo sin pudor los hombros

IV

COCAÍNA

A tu inocencia la tiraniza el albedrío de unas manos
en las que guardas como un tesoro tres gramos de nieve
Mira la luna que sustenta con hilos de azogue las vidas
de otros seres moribundos, los que dilapidan su sabiduría
sumergiéndose en insólitos sueños, en la alucinación

Has vivido entre los hombres sin advertirlo
y a tu alrededor todo sigue intacto, como esperándote

V

GOCÉ EN LOS BRAZOS DE UNA DIOSA

Fue como un milagro,
gocé en los brazos de una diosa
rodeado de pureza, aunque odio las parábolas
Y humedecí los labios con el vino
mientras la dibujaba caricias
encendiendo los deseos

Lo juzgué una visión,
un brindis temerario al placer con disonancias
y arrodillarme ante la sed
Un hola y un adiós a su desnudo,
a un cuerpo colmado de pasión
en un paréntesis de ausencias

Volvía del sueño subyugado
con necesidad de amar para saberme hombre
cuando la diosa me imploró

Espera, no despiertes


Pintura de Oleg Frolov

I

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

II

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad en tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

III

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

IV

EN LA SOLEDAD DEL SEXO

En la oscuridad, sobre un lecho de abenuz
el deseo dormita a trasmano entre caricias
imaginadas, erótico trasiego y lascivia,
mientras, el alacrán del sexo despierta
evocando nocheviejas frenéticas

Entreacto, un rumor de sábanas de seda,
una antología de manuscritos rompe el maldito
silencio y cede el aliento cuando explotan
los sentidos, esquirlas, retazos de lluvia
que apaga el fuego entre psicofonías
y el grito final, preludio de una vacilante
duermevela

Son las cinco y la madrugada se ha perdido
en la clausura de la habitación, sin conversar
con nadie, sólo la ilicitud del solitario placer
apacigua mi soledad,
soledad que no alcancé siquiera a comprender

V

DESCONFÍO DE LOS QUE SOBREVIVEN ENTRE
ARTIFICIALES LUCES DE NEÓN

Desconfío de los que acunan en sus brazos la belleza
sin atreverse a complacerla, no son seres de otros
mundos, están a nuestro lado, por todas partes
Aseveran cerrando los ojos que la amistad, el amor
y la solidaridad no les conciernen

Hoy tienen miedo y sus propósitos son ambiguos
Mañana será demasiado tarde

VI

AMOR LIBRE

Cuando sonaron en el pik-up
Las primeras notas de je t´aime mais non plus
Y los susurros eróticos de Jane Birkin
Follando con Serge Gainsboroug
La chica a la que asediaban cinco o seis hombres
Dejó caer la ropa con naturalidad
Y se desnudó con estilo
Sin estridencias

Tendió la mano
A un joven de aspecto bohemio
Y se alejaron manoseándose
Hacia el interior de la casa

Los demás seguimos a lo nuestro
Bailando y bebiendo
Sin escandalizarnos


Pintura de Edgar Degas

I

Acabas de abandonar
la que fue nuestra casa
y te llevas calle arriba
tus pertenencias
Hasta tu olor a hembra
subió contigo al taxi
y sé que debo poner a cero
el cuentakilómetros de mi vida

Me pareció que girabas la cabeza
en el último instante
y te reías del caos en el que ya
no participarás jamás
Incluso pensé que volverías
sobre tus pasos
a recordarme el cajón
en el que guardamos el libro
de instrucciones

II

A tan sólo diez minutos de mi casa
está la supervivencia, pero tomo un taxi
en dirección contraria para reencontrarme
con la desdicha entre parejas que abandonan
sus hijos al cuidado de una canguro

Acabo la noche en una discoteca
de la Gran Vía y el portero me presta
una corbata para no reservarse el derecho
de admisión y pueda rivalizar
con asiduos a los bailes de los setenta

Al amanecer vuelvo a casa en compañía
de la soledad y no tengo nada que perder,
aunque el psiquiatra me aconseje
buscar un punto de apoyo que permita
agitar mi mundo


Pintura de Antonio Saura


I


MI NIÑEZ

He vuelto por unas horas
a la que jamás fue mi niñez
a los años en que se ausentaban los pájaros
en el cielo nublado de todas las mañanas
sin encontrar el lugar secreto
en el que nos escondían los juguetes

Un día dos niños se besaron
ignorando por qué el instinto
les empujó a ocultarse
en el nido abandonado de los gorriones

II

EL PERDÓN

No vienen a auxiliarte cuando sales del mar
los que saben del naufragio màs amargo
y miras hacia el único punto del horizonte
que procura un rostro concreto a tu realidad

No se acerca a gritarte ni a malgastar sermones
acude con las manos llenas de un amor antiguo
en el que ha prescindido de todas las vergüenzas

III

NUNCA SABRÁS DEL PÁNICO DE UN VERSO

Sin ti puedo enterrar mi alma
entre poemas que sangran utopías
y esperar que todas las palabras que no has dicho
respiren en mis libros sin preguntas

Nunca sabrás del pánico de un verso
cuando lo roza el silencio
con labios que vuelven de vacío
sin excitar las manos del poeta

IV

EL MIEDO

Quiso quedarse a solas con sus miedos
exclaustrado de la realidad
y como era un hombre
la sociedad le afeó la conducta

¿Qué hará desde ahora con las lágrimas?

Es posible que finja
la euforia pasajera de los héroes
consciente de que su propia vida
ha concluído

V

ES POSIBLE LA PAZ

Inician el vuelo
con los brazos extendidos
como alas abiertas
y el viento disipa el humo
que viola la luz
mancillándola

Intercambian abrazos
que asfixian el odio
y es posible en el mar
pájaros posados
en un césped de espuma
tejiendo las mortajas
de la última guerra

VI

NAUFRAGIO

Ambos sabemos que nos separa
la distancia inaccesible de un naufragio
o las imaginarias coordenadas que trazamos
sobre la incierta superficie del mar

Me reconozco en la impaciencia
de todos los amantes
pero a la vez
en la imposible concreción de un nuevo abrazo
que plagie la aparente felicidad de los enamorados

Y reniego de la inútil vocación del solitario

VII

PAISAJES

Al oscurecer
se pierde estérilmente
la belleza de todos los paisajes
porque nadie sabe retenerla
entre sus manos

Sólo la sensibilidad de ciertos ojos
fotografía con sales de cinc en la memoria
los rescoldos


Pintura de Edward Hopper

I

El amor no muere sólo cambia de lugar

y he aprendido sin esfuerzo el oficio

de encender hogueras y quemarlo

antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza

sumando corazones rotos colgados de las perchas

y cierro el armario que me entregó la luna

olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo

no penetra en mi cuerpo

cerrándome todos los caminos

que bajan a tu vientre

cuando intuyo que ha llegado

el momento del suicidio

Perdí la voz

en el grito desesperado del aquelarre

negándole otras horas

a la bóveda de cristal de mi reloj

y te rechazo después de suplicarte

que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera

resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal

alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas

arañando al sollozo más allá del sollozo

y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora

de destruir todos los relojes

y crear el mundo de nuevo

incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad

para saber que hemos agotado

los recursos naturales

e incluso de las tormentas caerán

rayos helados

que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros

arrojan pétalos negros

en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio

ni que me prohíbas penetrar

en tu letargo

o que puedas sentir las voces

de un peligro imaginario

en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas

de que te parezca natural

ir llenando los vacíos del amor

que se evapora

los recuerdos y la pasión

de un ayer aún reciente

por un odio tan inexplicable

como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman

con las llamas de tu apatía

la impotencia es una piedra que golpea

hasta hacer que brote la sangre

en mis sentidos

y la soledad

en forma de agitado mar

me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor

que me vendiste realquilado

subo los peldaños

de las alucinaciones

con la desgana marcada a fuego

en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida

de un cine que me evade

del trastorno

la pasión se escapa

junto a la vanidad

hasta el lugar

en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy

se niega a compartir

mi sombra

y te imagino en este instante

aferrada a un vaso de ginebra

en la terraza de un hotel de tránsito

Espera

no lo hagas

deseo formularte una pregunta

¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver

a compartir mis quimeras

si te miras curiosa

en el espejo ficticio que seduce tu vacío

muralla que se derrumba

con la incertidumbre de tus ansias

.


I

Sabes que hace siglos ya no nos hablamos
aunque sigamos día a día arrojándonos palabras
escenificando la condena cierta a soportarnos
sin ser capaces de colocar en nuestro lugar estatuas

Nos queda tan solo conocer el último secreto
cual de los dos leerá el discurso en el funeral del otro

II

Cuando hubo amor entre nosotros
nos dirigíamos a la intimidad
prevenidos a compartir el sufrimiento
en un combate innecesario de egos
itinerario imposible a la felicidad

Fue preciso descubrir el atajo
que transcurre por el placer
y olvidar a este lado del horizonte
los cíclicos latidos de la fiebre

III

Amo a una mujer y mi existencia
se prolonga en un vuelo ingrávido
alma cuerpo y maternidad
mas al amor no le reconocería si faltara el deseo
la pasión
o el misterio que se esconde en un abrazo

Renuncio a quedarme atrapado
en el borde impalpable de la espuma
sin unir espíritu y materia

Porque la vida nace de amor y sexo

IV
El deseo se pudre en los labios
de una boca que nunca ha besado
mojando escalofríos con sabor a naranja

Precede la taquicardia al imaginado abrazo
arrancando el velo de un luto innecesario
mientras crecen los maullidos de los gatos en celo
esperando una voz al otro lado del teléfono

Esta tarde ha llegado de improviso la oscuridad
y la mujer mece en sus brazos un muñeco de trapo
evitando mirarse en el espejo

V

Camina por inercia
mezclado en un cortejo de cuerpos desnudos
y desea oír el canto de las sirenas
descifrando pentagramas

Le mira el aire desde una nube de hielo
que emerge de la estrella que madruga los viernes
atrayendo las mareas hasta su sexo

VI

El incendio se propaga deprisa
en los egos heridos de muerte repentina
y amanecemos en un río de escombros
pasando totalmente inadvertidos

Huele a lluvia reciente de impermeables
de una humedad tan familiar como tu cuerpo
y me limito a mirar en silencio el eclipse
que ha de surgir difuso sobre el faro

Apago el cigarrillo contra las rocas
y sé que no he abrasado nuestro tiempo



Pintura de Jean Dubuffet

I

LA HORA DE LA ANGUSTIA

Debo mantener la mente fría
más allá de lo indescifrable
que puedo encontrar al otro lado de la puerta
hasta es posible que mis pasos
sigan recorriendo el círculo
pintado sobre la piedra gris de las penumbras

Es la hora de penetrar en el último laberinto
apartar con mis manos en la oscuridad
las telarañas colgadas en el mármol
y buscar la habitación
en la que alguien que aún no conozco
interpreta al piano desconocidas partituras

Dentro de la caja
en que se ofrece a la felicidad como un regalo
puedo guardar la hora de la angustia
en ampollas de cristal con dinamita

II

A UN VIEJO AMIGO

Estás entre los privilegiados, siento tu poder
arrollando sin compasión a la gente
que pasa una situación difícil,
y tu tiranía, instrumento preciso
de la que emanan oscuros presagios,
siento tu corazón en el límite, tal vez
reminiscencias de viejos traumas, del miedo
o la angustia

Tu noche será larga, recuerdo cómo eras
en aquellos tiempos, árbol humillado,
una sombra peleando por tu supervivencia
Te recuerdo un día desnudo entre las cenizas
allí donde naciste, ajeno a lo material,
fruto de tierra fértil, mirando con ansiedad
el infinito, ávido de todo lo que ahora desprecias

Espero sea sólo una situación pasajera,
que la cordura te sacuda los sentidos
y encuentres tu verdad lejos de los genitales

III

FRAGILIDAD

No debo permanecer un día más en la fragilidad
y ni siquiera recuerdo de qué huía
cuando acepté implicarme en este desorden
o sentarme a tomar el sol con los ancianos

Una mujer me cerró la puerta de su casa
sin querer escucharme
y me siento capaz de recomponer en otro lugar
las piezas desgastadas del rompecabezas

IV

PAISAJES

Hay paisajes de pueblos desocupados
de cielo a la deriva, latifundios
de ausencias en un tiempo que siente
no haber existido

Quedan las almas purgando añejas culpas
en espiral, entre la vanidad
de los amores disipados que ansían fundirse
con el crepúsculo en un atardecer perpetuo

A fuerza de apegos, he vuelto para buscar
viejos sentimientos con inútil pretensión
de impermanencia

Presagio de los años que aùn me restan
en cautividad

V

OTROS TIEMPOS

Aún sigo juntando palabras
y puedo ver arrugas en mi rostro
empiezo a inventarme los recuerdos
y debo plasmar mis pensamientos
de inmediato

Cada mañana antes de empezar a escribir
te ofrecía una rosa con el desayuno

De eso hace ya mucho tiempo


MISILES



24

El que no piense como yo
estará en posesión de la Verdad

Escribió en un rapto de infalibilidad
aquel Papa

25

Un hombre fatalmente oprimido
Esperó en vano, toda una vida sentado
Que otros le hicieran su revolución

26

El Dictador firmaba las sentencias de muerte
Con el brazo incorrupto de los Obispos

27

Hay gente con muy mala suerte
Un millonario entró en política
Y acabó en la indigencia

28

Unos jueces son de derechas,
les llaman conservadores
Otros de izquierda,
les etiquetan de progresistas

¿Quién imparte la Justicia
desde el centro?



MISILES

1

Al inmigrante clandestino
le leen sus derechos
los policías que le detienen
periódicamente
por indocumentado

2

La pederastia practicada
por un sacerdote
no la considera su religión
un gravísimo pecado

Les ampara un inmemorial
derecho de pernada

3

Miles de cubanos
venezolanos o ecuatorianos
preferirían comer
todos los días
y que no les hablaran
persistentemente
de las perversiones
del capitalismo

4

Los subsaharianos
pueden visitar España
en calidad de turistas

Siempre que vengan
en patera

5

Ante la Asamblea General
de la ONU
aquel Presidente pronunció
un trascendental discurso

Reconoció el derecho
de los parias de la tierra
a circular libremente
por el Tercer Mundo

6

Dicen que cada vez se lee
menos poesía

Tienen razón
para qué mierda necesita
una sociedad tan individualista
a los poetas


PINTURA DE PHILIP SMEETON

I

DESCONFÍO DE LOS QUE SOBREVIVEN ENTRE
ARTIFICIALES LUCES DE NEÓN

Desconfío de los que acunan en sus brazos
la belleza sin atreverse a complacerla,
no son seres de otros mundos, están a nuestro
lado, por todas partes
Aseveran cerrando los ojos que la amistad,
el amor y la solidaridad no les conciernen

Hoy tienen miedo y sus propósitos son ambiguos
Mañana será demasiado tarde

II

EL MILAGRO

El infinito te espera en la carne refulgente
de las crisálidas, en gotas y gotas de desavenencia
que te vedaron la ternura y humedecieron
con tenacidad los oscuros latidos del desamparo
Tu existencia es sólo la espera de un milagro
o del penúltimo quiebro a lo irremediable,
de una Patria, de poder teñir de sutileza
el luto de todas las lágrimas

Casi no te conozco y anhelo sumergirme
en tus raíces, entre los sueños y la luz
que te marginan
Aún perteneces al mundo
y el mundo está en deuda contigo

III

UN LENGUAJE CORPORAL CARENTE DE SINTAXIS

Trepas con destreza por las escenografías
Adoptando en las cúspides una pose fingida
Un lenguaje corporal carente de sintaxis
Levitando sobre el tiempo
Que con total precisión nos describe
El libro de instrucciones del fracaso

Confusa es tu silueta obscena y arrogante
De promiscuo contorno azabache
Prieta geometría que no entiende
De abordajes ni lógica
Con verdades a medias y relojes sin horas
Que enhebras a la desnudez
Encogiendo sin pudor los hombros