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Category Archives: melancolía




Pintura de Salvador Dalí

I

al borde del abismo nos transformamos
en un proyecto de cadáver, en ese preciso
instante sólo una línea imaginaria e imperfecta
separa el ser de la nada

silencio mortal, el tiempo estricto
en el que especulamos con dar un paso al frente
o retroceder mientras se aflige la existencia
al pedirnos clemencia

¿hemos amado compulsivamente
para reconocer que la pasión y el sexo
son absolutamente ilegibles?

II

cuando estamos juntos surge la cerrazón
maldita que nos hace invisibles a los ojos
del alma, vivimos apresados en dos líneas
divergentes que no saben de resignación,
sólo de indiferencia

de improviso el cansancio cicatriza las heridas
de la memoria y ya no hacen daño los naufragios,
ahora presiento voces que me advierten
de la inutilidad del ego y la inconsciencia

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Overwhelmed de Teresa Císcar

I

Han constreñido mi existencia
Con una extensa nómina de imposiciones
Salta a la vista que mi generación
Fue masacrada desde todos los flancos

Despierto a contracorriente
Tal vez demasiado tarde
Y ciertamente solo
La habitación apesta a imposibilidad

II

Al acercarme
lo que de lejos juzgué
como mujer sensible y atemporal
resultó ser piedra amorfa,
inerte,
varada en un paraje imaginario
y sitiada de cactus,
entre montañas con eco
y nieves

Traté de descubrir el maquillaje,
un alma,
las preguntas pactadas
que impregnaran de razón
mi subconsciente
y el amor se tornó incoloro
trenzado con hilos de pasión
en blanco y negro,
ebrio de desafectos,
de aspiración inútil

Volvía del árido paisaje
cuando rozó mi piel
una emoción extraña,
tal vez la náusea

III

Nos estremece la pasión
y no todas las músicas merecen
su oportunidad

El vuelo de los ángeles no se repite
aunque cierres los ojos,
sólo permanecen anclados a la memoria
los amores platónicos
en algún poeta de calderilla

Nuestras entrañas están sedientas
y el pulso se acelera a tenor de los deseos
que nos obligan a delirar en sueños,
inmersos en el olor repulsivo de las infidelidades
que practicamos con persistencia

IV

Estás al borde de tu vida
A punto de reventar
Te sientes observado por transeúntes
Que cargan sobre sus hombros
Pasiones irrelevantes
De las que sólo venden
En los supermercados

Adoleces de deseos de vivir
Tu horizonte queda a años luz
De éste mundo
Enciendes la televisión
Anuncian vehículos todoterreno
De altas prestaciones
Y resuelves comprar el más caro

Los transeúntes giran la cabeza
Siguiendo tus pasos
Hasta es posible
Que dadas las circunstancias
Algunos te envidien

V

Sobre mi sexualidad llueve en horizontal,
es un error considerarme incompatible
con un cuerpo malgastado en el que el alma
se mantiene incólume
En el exterior la noche es hermosa,
sin embargo, aún gotea la sangre
de heridas que me ocasionó la mordedura
de la serpiente

No puedo prometerte amor mientras
me desangro, el amor heterosexual
que apeteces de un ser cuya naturaleza
es imprecisa
Intentarás entenderme y aflorarán
las mentiras, entretanto, puedo
enseñarte algunas fotografías antiguas
que no me incriminan

Quizá no sea del todo ilícito mostrar
las apariencias y regresar al prólogo
No confíes demasiado en poder revelar
los enigmas, aún eres muy joven para
encontrar respuestas a un comportamiento
que la sociedad juzgaría execrable


PINTURA DE FRANCIS BACON

I

os traigo la historia de aquel suicida
que vivía con plenitud su pasión amorosa
hasta que un imbécil le mencionó la leyenda
urbana que exagera interesadamente
la promiscuidad entre homosexuales

desde ese día no volvió a percibir
ni tan siquiera el canto de los pájaros

II

en la habitación semioscura del hotel
la trémula luz de una bombilla agiganta
las sombras, la soledad de una Elaine
ni joven ni vieja, quebrada la piel desnuda
por los estragos de la cocaína,
vencida por una vida que le resulta
totalmente ajena,
nada alcanza a motivarla, apenas
algo de sexo en un ascensor
con más bajadas que subidas cruzando
todos los vacíos

colgando de sus labios hinchados
se consume el penúltimo cigarrillo
junto a la frialdad de su inexistencia,
la muerte espera agazapada
esbozando gestos entre el ilimitado
paréntesis de todas las creencias,
otra noche incierta y todo su mundo
no logra llenar una pequeña maleta
de plástico


PINTURA: NOCTURNO DE LA CALLE DE TRAN TUAN






1

OBJETIVOS

Cumplí con eficacia
Todos mis objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar mi tumba

Sólo una
Es suficiente

2

PROSCRITO

Vivió solo, proscrito
Buscó amistad
Compañía
Un amor
Y encontró silencio

Sólo la poesía
Le acogió entre los suyos

Buscó la muerte
Ese día todos aplaudieron
Al paso del ataúd
El despropósito

3

LA VOZ DE LA MUERTE

El poeta mama de los pechos
de sus amantes
en el nombre de todos los demonios,
leche lasciva
¿Cómo podría escuchar si no la voz
de la muerte?

Mientras perros rabiosos
excavan nuestras tumbas,
las palabras de los condenados
paralizan sus brazos
y pactamos no dejarles profanar
tierras vírgenes
que jamás acogerán en su seno
poetas ya muertos

4

AMOR

Ser amado
Sin poder amar
Ni saber del amor
En mil noches ciegas
De pasión a secas
Y la torpeza púrpura
De no poder sentirlo

Otro día estéril
En tus cálidos brazos
Tan cerca de tu sexo
Jadeando vacíos

No podré amar nunca
Mas no te detengas

5

LA CORDURA

En días aleatorios
si así lo prefieres
participa de mi locura,
un propósito cabalístico
de infinitas posibilidades

A nuestras almas nómadas
no las unirá jamás
un manual de hipocresías,
ni mil horas malgastadas
ensayando contraseñas

La cordura no otorga
patente de inmortalidad

6

EL NAÚFRAGO

Desprovisto del erotismo
en el declive grisáceo de su existencia
un náufrago,
acróbata en ansiedades aunque proscrito
tramita posibilidades, súbitos relámpagos
supervivencias

Contumaz con su destino
comparece al regreso de la clandestinidad

Es la penúltima soflama
e injuria la obsesiva dependencia
del sexo


PINTURA: MATERNIDAD DE LUZ DE ALVEAR

I

La mirada nocturna lame las sombras
mientras la memoria identifica sus límites
enhebrando los rayos que desploma la arcilla

Me sorprende la sonrisa de los marginados
cuando abrazan las alambradas de espino
con una esperanza distante e incolora

II

Ante la belleza perdida entre las grietas
de los años intuyes el abismo y las ortigas
del miedo despliegan lazos negros en tu alma

¡Cuanta hermosura niegas
si te ciñes al dictamen de un espejo!

III

No quiero ser una clepsidra milenaria
tan sólo me siento un hombre horrorizado
huyendo del temblor que atenaza a las piedras
cuando lapidan rosas en un jardín de Oriente

sé que con esas mujeres han muerto poemas
palabras de amor despeñadas en la fosa
que ofrece el fanatismo de mortaja

las condenaron a muerte
sólo por amar lejos del matrimonio

IV

Cree en las pequeñas realidades cotidianas
y en que la Historia se gestó saturando
cementerios
vacilante declamador de letanías
conversador circunspecto con suaves rasgos
de nostálgico

Prejuzga a la mujer actual de metafísica
misógino en la premura de aislados escarceos
amante de sí mismo
impenitente bebedor en las liturgias
satisfecho de jugar con trampa al solitario

Evoca la soledad como estandarte
no dice lo que piensa ni a sí mismo
haciendo responsable al destino de sus actos
su secreta vocación es cruzar calles vacías
y subir las escaleras ignorando los peldaños

Nada se pregunta cuando la muchedumbre
alarga sine die su letargo
imperturbable en la cómplice solidaridad
del resignado

V

Hoy decidí crearte en mi imaginación
y empecé dibujando un rostro afilado y pálido
con la mirada verde vagamente perdida,
pero los ojos te delatan palabra por palabra
que llegas cansada de conocer mi mundo

No vas a entenderlo pero quiero hablarte
aunque finjas ser una vieja fotografía
que recuerda el perfil de todas mis amantes,
y no deseo ser hospitalario ahora que envejezco
pero créeme, te he inventado por algo

VI

Regresarás con ese hábito que sólo a ti
te pertenece, llama de un fuego que arde
por pura curiosidad

Duplicarás tus palabras y mi corazón
los latidos hasta la muerte, donde seremos
viento para reconocernos

LEER MIS LIBROS EN FORMATO VIRTUAL

http://fernando-sabido.blogspot.com


Pintura de la serie LAS MENINAS, por MARTIN GIL MARIÑO (Argentina)
( para entrar a su web: http://www.martingilmarino.com.ar )

I

Debo mantener la mente fría más allá
de lo indescifrable que puedo encontrar
al otro lado de la puerta
hasta es posible que mis pasos
sigan recorriendo el círculo
pintado sobre la piedra gris de las penumbras

Es hora de penetrar en el último laberinto
apartar con mis manos en la oscuridad
las telarañas colgadas en el mármol
buscar la habitación
en la que alguien que aún no conozco
interpreta al piano desconocidas partituras

Dentro de la caja
en que se ofrece a la felicidad como un regalo
puedo guardar la hora de la angustia
en ampollas de cristal con dinamita

II

Muere la tierra quemada bajo el asfalto
que niega el latido de los árboles
buscando el agua secreta del invierno
en la ciudad que suplanta de cemento
a la naturaleza

La niebla es humo de automóviles
y la lluvia golpea los espejos de cristal
que abrazan a las oficinas

Han repoblado las calles con videocámaras
huecos ojos digitales que espían
la soledad desplomada de la multitud
y la inclemencia de la cotidianeidad
se desvela morbosa
desde la caverna irreverente de los patriotas

Los ciudadanos solo son un código
náufragos que regresan a sus jaulas
en impersonales ascensores

En la memoria silenciosa de la noche
las sirenas de la policía
perturban la frágil intimidad de los sueños


Trabajo Nocturno. Pintura de Carlos Rafael Uribazo Garrido

I

LA INFIDELIDAD RECORRE LAS ESTANCIAS
DE LA COBARDÍA

Cubre su cobardía con vendas
y le tiemblan los párpados
desconcertado ante la claridad con la que le hablas
No entiende tus metáforas y extravía la mirada
en razones ocultas que disfrazan su verdad
amparándose en las circunstancias

Hibernando la pasión en los oscuros placeres
de la única fidelidad que conoce

II

LA VIDA NOS SORPRENDE DE FORMA
IMPRECISA

Colgaban de sus ojos las miradas extinguidas
y vegetaba resignado en su indolencia
sin que le importaran los días venideros

Un viernes le habló una mujer
de las que sólo aman por las noches
con palabras vírgenes

Y le sobrevino el pánico

III

EL MAR NOS ACERCARÁ NUEVOS PAISAJES

Ahora que tus ojos no me volverán a tocar
puedo sentarme en la orilla de otro desnudo
a disfrutar de la húmeda impudicia del hastío

Perdura un placer que miente con voz gélida
y abandono tu cuerpo en los límites de mi memoria
sin que me resulte extraño seguir amándote

IV

LA OSCURIDAD

La oscuridad que nace del crepúsculo
todas las tardes
es débil y sumisa con la claridad
se alía con el miedo desde el infinito
y tiene la frente ancha y los labios amoratados

A pesar de su presencia
la verdad y la mentira nos subyugan
con idénticas connotaciones

V

LA ETERNIDAD

Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espiras
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad

VI

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN
RECURSO TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo


Pintura de Antonio Saura


I


MI NIÑEZ

He vuelto por unas horas
a la que jamás fue mi niñez
a los años en que se ausentaban los pájaros
en el cielo nublado de todas las mañanas
sin encontrar el lugar secreto
en el que nos escondían los juguetes

Un día dos niños se besaron
ignorando por qué el instinto
les empujó a ocultarse
en el nido abandonado de los gorriones

II

EL PERDÓN

No vienen a auxiliarte cuando sales del mar
los que saben del naufragio màs amargo
y miras hacia el único punto del horizonte
que procura un rostro concreto a tu realidad

No se acerca a gritarte ni a malgastar sermones
acude con las manos llenas de un amor antiguo
en el que ha prescindido de todas las vergüenzas

III

NUNCA SABRÁS DEL PÁNICO DE UN VERSO

Sin ti puedo enterrar mi alma
entre poemas que sangran utopías
y esperar que todas las palabras que no has dicho
respiren en mis libros sin preguntas

Nunca sabrás del pánico de un verso
cuando lo roza el silencio
con labios que vuelven de vacío
sin excitar las manos del poeta

IV

EL MIEDO

Quiso quedarse a solas con sus miedos
exclaustrado de la realidad
y como era un hombre
la sociedad le afeó la conducta

¿Qué hará desde ahora con las lágrimas?

Es posible que finja
la euforia pasajera de los héroes
consciente de que su propia vida
ha concluído

V

ES POSIBLE LA PAZ

Inician el vuelo
con los brazos extendidos
como alas abiertas
y el viento disipa el humo
que viola la luz
mancillándola

Intercambian abrazos
que asfixian el odio
y es posible en el mar
pájaros posados
en un césped de espuma
tejiendo las mortajas
de la última guerra

VI

NAUFRAGIO

Ambos sabemos que nos separa
la distancia inaccesible de un naufragio
o las imaginarias coordenadas que trazamos
sobre la incierta superficie del mar

Me reconozco en la impaciencia
de todos los amantes
pero a la vez
en la imposible concreción de un nuevo abrazo
que plagie la aparente felicidad de los enamorados

Y reniego de la inútil vocación del solitario

VII

PAISAJES

Al oscurecer
se pierde estérilmente
la belleza de todos los paisajes
porque nadie sabe retenerla
entre sus manos

Sólo la sensibilidad de ciertos ojos
fotografía con sales de cinc en la memoria
los rescoldos


Pintura de Robert Motherwell

A María

I

Lo desconozco todo sobre ti
Aunque te pienso
Escapando de puntillas del laberinto
Para no despertar a la bestia

Tan sólo sé lo que me dijiste
Que el amor hace daño cada día
Cuando compartes tu vida con la muerte
Disfrazada de hombre

II

Nos trae el viento
un intenso olor a muerte
y millones de seres humanos
son carne de horca,
vivimos entre paréntesis,
picoteando, detrás de barrotes
que coartan necesidades,
intuiciones y fantasías inútiles

En días de plomo
todos los demonios me visitan,
me muevo entre hojas de tiempo
que acortan mi existencia
sin llegar a poseerla,
me siento cautivo
de una madurez indecente

En el entreacto,
una mujer llegó a visitarme
desde la nieve y le cuesta
acostumbrarse a mi calor

III

En los intersticios de la noche
El silencio trae a mi memoria
La pulsión de tu rostro de arcilla
Tallado en la vidriera del tiempo
Y tal vez hayamos muerto

Cuerpo a cuerpo el frío
Nos vence sin remisión
Como la injusta ley que nos parió
Para fatalmente asesinarnos
Sólo somos
El cordón umbilical de los años

Y ahora sí estamos muertos

.


Pintura de Joaquin Sorolla

I

La pasión declina fatalmente
Se rompen los relojes
en juegos de azar
y abrasan las heridas
entre nieves y luto
Ni siquiera me alivia
aventar las cenizas

Ignoro lo que busco
mirando al infinito
con los ojos vendados
o fingiendo perspectivas
bajo una tempestad
de escepticismo

Si un amor nuevo me alcanza
brotarán mis versos
con excitación contenida

II

Los últimos pétalos
del amor
yacen bajo la elipsis
de tu cuerpo

¿Aún sueñas?

Olas de sangre
rompen sobre la piel fría
quebrantándola

Y mi corazón enmudece
tras el vértigo

III

No sé como soy
A fuerza de mudarme
Tristeza que nunca
Converge con el llanto
Unas manos vacías
El sentimiento intacto
Los estragos del tiempo
Desvelan desamparo

Desconozco mi lugar
Enredado en laberintos
Impar de compañía
La culpa a la deriva
De orgasmos olvidados
Exánime en la espera
De una pasión monógama
Que jamás ha sido

Amor, aspiración sublime
Si supiera que existes
Empezaría de nuevo

IV

Ocultaré mi tristeza en un tiempo gélido
para que mi corazón no sangre

Merezco tu cobijo, que mis ojos no cieguen
y tu amor, todo ternura
la suavidad que te atestigua

Y ya no tendré miedo si te acercas

V

Me ofreces tus manos con huellas de realidad
y derramas hilos de miel sin humillarme
Mas no siento tus deseos, como si no existieses
o sintiera vergüenza de tu idioma

Y acabo refugiándome
en la lengua intangible de los indecisos

VI

Me siento feliz a tu lado
Decías mirándome a los ojos
Transfigurándote

Pasaron los años
Y el amor se hizo carne
Con alevosía

Después
Ni tan siquiera eso

VII

Creo con total certidumbre
que en el espacio flotan tus afectos
esperando reencarnarse
en otros cuerpos desnudos
con la misma frialdad

Se multiplicarán por dos, por diez,
por mil y así hasta el infinito
cayendo sin piedad sobre vírgenes amantes
y helando sus pasiones

Debemos estar prevenidos,
aunque por fortuna no habrá en el mundo
muchas mujeres como tú


Pintura de Fernando Zóbel


I

No concibo tu misantropía
Ni el olor a ceniza que desprende
Jamás contemplé la posibilidad
Que el amor tropezara en las rocas
En su trayectoria hacia la muerte

Tiempos de cal abrasando el coraje
La certeza mortal de las cifras

La lluvia apagó nuestra esperanza
El día que nos visitó el hastío

II

Miro atrás, una gran parte de mi vida
sólo son posos, retazos de películas en blanco
y negro, botellas vacías que me vendieron
para llenarlas de propósitos inútiles,
e inexplicablemente no me siento
un hombre fracasado

No creo en ángeles, tampoco en demonios,
sólo en el sol que nos abrasa con absurda
persistencia






.

http://fernando-sabido.blogspot.com



Pintura de Edgar Degas

I

ENTRE PARÉNTESIS

Quiero que me expliques vagamente cómo eres
porque nos hemos visto siempre entre paréntesis
respirando el olor a barniz de los violines

Y sólo me permites amarte
en la breve pausa de cada sinfonía

II

OCULTO MI VOZ

Hemos enlazado nuestras manos
para no coger el vaso de ginebra
y poder hablar antes de emborracharnos

Cuentas que tus amores siempre han sido breves
porque acaban desgastándose a la intemperie
y que tus amantes la primera noche
graban en tu piel las iniciales del fracaso

Oculto mi voz para no encenderte las promesas
pero es posible que por primera vez sobrevivas

III

EL TIEMPO PERDIDO

Será porque resbala como llorando el agua
por un cuerpo que apenas noto que respira
me atrevo a preguntar si has vuelto satisfecha
a regresarme el tiempo que he perdido

Has lavado tus pechos con la humedad del alba
montando las pasiones sobre caballos negros
que fingen la suave caída desde un escalofrío
y vuelves ya enferma a pronunciar mi nombre

IV

VUELVE LA MIRADA

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado de muchacha
mientras tus ojos derraman la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito


Pintura de mi amigo JOSEP FRANCÉS
Finalista del”Art Prize International Laguna ,de VENECIA 2010″
BLOG:http://josep-virtuality.blogspot.com//

LXXX

SERÁS SÓLO MUJER

Te vi nacer entre las yerbas del fuego
manchada de ceniza
y un viento voraz quemaba al frío
mientras tratabas de explicarte

Volvías de otro invierno
ajena a la tristeza
con la arrogante desmesura de tu edad
en pos del agua virgen
y gimiendo claroscuros
con el hisopo de las rosas

Si me amas vivirán los pecados
Imposibles y el tiempo
no acelerará mi pulso
porque serás sólo mujer
que ya es bastante

LXXXI

CREENCIAS

No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos

LXXXII

INEXISTENCIA

Cuando ensombrezca mi jardín
una nube de pájaros
no abandonaré mis quehaceres
provincianos

Nadie me ofrecerá solidaridad
en una tórrida tarde de agosto
y hasta es posible que me plantee seriamente
la inexistencia

LXXXIII

ARTIMAÑAS

Poseía una voz estridente
y una risa nerviosa que la hacían
insoportable
Hasta sentía vergüenza
de que me vieran con ella
No me importó declararle amor eterno
o llamarla preciosa en privado
si a cambio conseguía follármela

Estas artimañas las repetí
con otras mujeres
siempre que se presentó la ocasión
He sido un gran hijo de puta
Lo reconozco

LXXXIV

MARLENE DIETRICH

Se consagró en un cine primitivo, mudo
y nos deslumbró tan bella como la muerte
en El Ángel Azul
Viajó hasta las nieves perpetuas en el Expreso
de Shangai con Von Sternberg y en Testigo
de Cargo, sus besos nacían de labios tallados
en hielo
Fue musa de Willy Wilder y Orson Welles
la encumbró a los altares del celuloide
con Sed de Mal
Nos queda de ella la inmortalidad escrita
con la sangre añil de su estirpe en los arcanos
del Séptimo Arte

María Magdalena von Losh Dietrich
Marlene, la que fue diosa, única

LXXXV

ESCONDÍ LAS VIEJAS MUÑECAS DE TRAPO
EN EL DESVÁN DEL TIEMPO

Me niego a mostrar al mundo la asexualidad
de un cuerpo que envejece interiorizando culpas
que no le corresponden, como si no hubiera
ocurrido y la vida fuera un sarcasmo de mal gusto

Escondí las viejas muñecas de trapo en el desván
del tiempo, al socaire de los jazmines
y del olor de una infancia que aún me arrulla,
del afecto de las manos deshojadas de mi madre
cuando enjugaban mis lágrimas impares

Ha cerrado el último bar de la noche y dejo
de venderme, de poner precio a las mentiras,
condenado a ser un guiñol al que fatalmente
la certera guadaña de la muerte segará los hilos

LXXXVI

SCHOPENHAUER

El arte se incardina en la idea hinduista del mundo,
mera representación basada en imágenes platónicas,
caverna de sombras y fantasías inconcretas
que con frecuencia se resiste a los creadores

Únicamente los elegidos son capaces de plasmar
su sabiduría en un libro, en un lienzo, en el amor
A la mayoría silenciosa, la insatisfacción natural
de la voluntad creativa nos sumerge en un profundo
pesimismo, en el dolor, en la filosofía atormentada
de Schopenhauer

LXXXVII

EL MILAGRO

El infinito te espera en la carne refulgente
de las crisálidas, en gotas y gotas de desavenencia
que te vedaron la ternura y humedecieron
con tenacidad los oscuros latidos del desamparo
Tu existencia es sólo la espera de un milagro
o del penúltimo quiebro a lo irremediable,
de una Patria, de poder teñir de sutileza
el luto de todas las lágrimas

Casi no te conozco y anhelo sumergirme
en tus raíces, entre los sueños y la luz que te marginan
Aún perteneces al mundo
y el mundo está en deuda contigo

LXXXVIII

EXPOSICIONES ANTOLÓGICAS

En días de ocio, Madrid se colma de largas colas
de ciudadanos que soportan con estoicismo
las inclemencias del sol, la lluvia o el frío

Están contagiados por el virus de las exposiciones antológicas
Van a lo seguro, los artistas contemporáneos aguardan
la muerte para alcanzar el reconocimiento

LXXXIX

BUFONES

Cada colectividad engendra
sus bufones
y en los días estériles los inventa
mirándose el rostro en el cristal
de los espejos

Vuelvo hacia ellos mis ojos
y la luz mancha de sombras inocentes
el rudimento de una danza
que nunca pisará los escenarios

XC

REALIDAD

Te diría, por ti lo dejaré todo

Y aunque no me creas
no poseo absolutamente nada
a lo que renunciar



.

XI

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

XII

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad de tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

XIII

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

XIV

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

XV

MALTRATO

Mujer, lluvia en tus ojos
Piel de niebla y azafrán
Violencia, fanal oscuro
Yermos campos del sexo
Amor sepultado en savia
Luna en la madrugada
A solas

Ávido el corazón de vientos
Distante la voz del alma
Apóstata de un hombre
Al que amas aún
Contraluz en el afán baldío
Antes que arruine tu cognición
Mejor, a solas

XVI

SINCERIDAD

Mi amante es una mujer poco explícita
aunque jamás me ha mentido
El día que intimamos prometió que sería
absolutamente infiel el resto de su vida

Pero siempre excita mi ego con un delicioso
café jamaicano en las infrecuentes ocasiones
que amanece en mi cama

XVII

ENSOÑACIÓN

Pasó a mi lado una ensoñación casi rozándome
e ignoré el hallazgo, porque siempre he detestado
el aliento tan femenino del placer

Elijo la realidad, aunque sea como la hermana
mayor que nos hizo llorar en todos los momentos
mágicos de nuestra infancia

XVIII

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN RECURSO
TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo

XIX

HIPOCRESÍA

Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína

XX

ESCEPTICISMO

Nos refugiamos en el escepticismo al no ser
capaces de poner orden en lo cotidiano

¿Para qué nos creó a su imagen y semejanza
un Dios inexistente?


HOY SE HA ESTRENADO MI LIBRO:

VIVENCIAS, MENTIRAS Y ALGÚN MATIZ  UTÓPICO

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http://www.librovirtual.org/lectura.php?obra=N1263757728

PRÓLOGO

Es imposible no detenerse a reflexionar en cada uno de los poemas aquí expuestos. Con denuedo y salpicado de ironía, el autor es capaz de arrancarnos innumerables sensaciones e inevitablemente provoca el goce al percibir la hondura de sus máximas con que nos revela un nivel intelectual de altísimo vuelo.
Las magníficas figuras con que expresa sus conceptos de la existencia son un deleite perdurable. Versos libres que manan de lo más recóndito de su alma, y que a la luz, se intercalarán con la soledad, la nostalgia y un serio compromiso con la vida y la justicia, a la vez y de forma singular, constantemente intima con la muerte.
Fernando Sabido Sánchez, nos va mostrando poco a poco su auténtico yo; autor de “El paso del tiempo”, “Deja que la muerte concluya su trabajo”, y “ La diosas esconden su sexo detrás de la luna”, plasma en esta obra, “Vivencias, Mentiras y algún matiz utópico” profundas y fuertes reflexiones con impredecibles desenlaces, los cuales nos revelan el desengaño que a través de sus vivencias el poeta nos transmite. Vaticino pleno éxito a esta sorprendente creación que ha surgido enérgica de la raíz de su voz poética.


María Blancanieves Covalles Calera
Escritora y Poeta
León (México), Enero 2010


I

Permanezco en silencio esperando nada
No es un poema sobre la muerte
Tampoco de erotismo
El narcisismo nunca me trasmite euforia

Mi ironía es el decorado para una película
Una maqueta
La sala de cine está vacía
Otro día que pasaré inadvertido

II

Presiento que estamos enterrando
las viejas canciones de amor,
que el viento de la umbría
va deshojando nuestro libro
verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte

Recuerdo los gemidos del ensueño,
el ungüento invisible que nos salvó
a veces del naufragio sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista
de estigmas, las ascuas

Y ahora cada palabra, cada letra
vagará por paisajes inhóspitos
de algarabía,
nómadas en una selva de pájaros
que desafinan el silencio
rompiendo como olas
de lágrimas negras nuestros sueños,
tal vez crisálidas a contraluz
trepando la oscuridad
para ponerse a salvo de espejismos
baldíos


POLLOCK


I

Miro la hora escrita en el sexo
de la noche
y aún es el día de ayer
que se muestra inoportuno
manchando a destiempo
la infidelidad de las caricias

Mañana se borrarán las cicatrices
traicionando
las promesas imprudentes de la cita
o la ilegal presunción de la inocencia

II

Hasta ayer existías
bajo el llanto
que te oculta del afilado contorno
de la luna
girando tu rostro
hacia un eclipse de nubes
o desnudando palabras
para despertarme

Hoy me dices adiós
para abrazar al silencio

¿quién me hablará con tu voz?

III

No quiero parecer más tiempo
el hombre que no soy
aléjate antes de que te obligue
a no despedirte siquiera
o te vuelvas a sentir
excitada por mis imperfecciones

Debes olvidar a pesar
de haber guardado en la maleta
algunas cuartillas que te gritarán
mis palabras
mientras no se borre la tinta
con tus lágrimas

Oye mi voz irreconocible
en una falsa identidad
mis ojos apenas
pueden mantenerte la mirada
e incluso en las próximas horas
no sabrás reconocerme

Ahora aléjate
sólo aléjate

IV

Tu alma a contraluz
nunca comprendida,sola
porque no hay flores en el mundo
para nadie
salvo para los muertos

Te recuerdo con las alas rotas
en el silencio de tus noches
para ti, sola
fuego que poco a poco se apaga
sin calentar un amor
ni a los sueños

Tu alma libre
para ti,
a solas

V

Ámame desnuda
para sentirte
en el lado más benevolente
de tu amor
acariciando tus pechos
y jugando
con olas gigantes
que sólo imaginamos
porque nunca las hemos mirado
de frente

Puedo creer
que has renunciado
a repetir conmigo otros otoños
aunque no entiendo
que sigas deshojándote


Presiento que estamos enterrando
las viejas canciones de amor,
que el viento de la umbría
va deshojando nuestro libro verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte

Recuerdo los gemidos del ensueño,
el ungüento invisible
que nos salvó a veces del naufragio
sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista
de estigmas, las ascuas

Y ahora cada palabra, cada letra,
vagará por paisajes inhóspitos de algarabía,
nómadas en una selva de pájaros
que desafinan el silencio,
que rompen olas de lágrimas negras,
tal vez crisálidas a contraluz
trepando la oscuridad para ponerse a salvo
de espejismos baldíos

 

 
(De mi libro: Vivencias, mentiras
y algún matiz utópico)

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I

ME AMARÁ SIN PREJUICIOS LA MUERTE

Amé en secreto muchas veces implorando
pasiones inéditas, rompí escarchas lleno
de esperanza y encontré corazones convexos
Me negaron mujeres de sexualidad imprecisa
y abracé cuerpos desnudos con deseos ajenos,
hasta el siempre prosaico reducto de la infidelidad
alcanzó a rechazarme

Amé labios que me ocultaron la sonrisa,
a mujeres de sexo solidario inmersas en la causa
con una fe ciega y el alma empapada
Amé vírgenes aferradas al dogma de hogueras
pretéritas, a prostitutas y en verdad,
a mi mismo

Podría contar la realidad con palabras
más dulces, si no supiera que algún día
me amará sin prejuicios la muerte

II

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

III

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

IV

LA VIDA NOS SORPRENDE DE FORMA
IMPRECISA

Colgaban de sus ojos las miradas extinguidas
y vegetaba resignado en su indolencia
sin que le importaran los días venideros

Un viernes le habló una mujer
de las que sólo aman por las noches
con palabras vírgenes

Y le sobrevino el pánico

V

EL PÁNICO DEL VERSO

Sin ti puedo enterrar mi alma
entre poemas que sangran utopías
y esperar que todas las palabras
que no has dicho
respiren en mis libros sin preguntas

Nunca sabrás del pánico de un verso
cuando lo roza el silencio
con labios que vuelven de vacío
sin excitar las manos del poeta

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http://www.librovirtual.org/lectura.php?obra=LPO0017


LOS LABERINTOS DEL SEXO

 

I

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

II

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad en tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

III

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo


(Poemas de mi libro:Las diosas ocultan su sexo
detrás de la luna)

 


8 11 JULIO

I

LOS HELADOS LABERINTOS
DE TU AUSENCIA

Sigo buscándote cada noche
cuando en la casa
cesa el rumor de las ventanas
y las quemaduras levantan
alambradas de acero
que tratan de apresar
los gemidos del insomnio

¿Recuerdas?

Cada noche a las doce
explotaban las estrellas
y gritábamos mil veces
a la espera de un latido
de la lluvia azul de los cristales
o de un soplo súbito
de eternidad
suspendida en la luz ferviente
de los besos

En mi corazón
no hay olvido ni sueños
la luna se oscurece
envuelta en la ceniza
para no alumbrar
los helados laberintos
de tu ausencia

II

DEBES VOLVER A LA ESTACIÓN
SIN PRISAS

Permaneces secuestrada
en ti misma
recluida en la expectante espera
de un imaginario aviso
del destino
sombra que empuja el viento
por las dudas cómplices
de tu letargo

No te es posible viajar
hasta el rincón de tu interior
que aún no conoces
es un castillo de arena
en el sueño de tu playa
despoblada

Bajaste de aquel tren
en una estación sin nombre
de un lugar desconocido
sin equipaje
y te vistió la noche
la soledad
o el frío que te enferma
del invierno

Nada puedo decirte
aunque me preguntaras
has roto hasta el reloj
que marcaba el tiempo
en el constante naufragio
de tu vida

Debes volver a la estación
sin prisas
y elegir algún lugar con nombre
para despertar en primavera
entre el humano murmullo
de otras gentes

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