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Category Archives: actividades


HUMO DE JOSÉ LUIS NESTARES


I

TRAVESTIDO

En el ceremonial íntimo del solitario
las lágrimas se confunden con la cobardía
es un proscrito por la realidad de lo distinto
maquillaje que juzga la sociedad
de irreverente

Ya en la calle cruza la frontera
misántropo en sus sentimientos de mujer
y la noche le sorprende
saldando su deuda con la naturaleza

Allí donde nadie conoce su secreto
le han visto del brazo del mendigo
sufriendo por amor
en la prisa de las horas
mordiéndose el deseo
en la esquina del coraje
aprendiendo a convivir
en los sueños con las brasas

Hoy se siente el protagonista de su vida
encerrada en el baúl de la infancia tantos años
y en la acera del placer prohibido
comparte con las putas
la desgarrada melodía de un blues
que estalla en el silencio
de un destino encadenado
a la ambigüedad maldita de su sexo

II

INDIVIDUALIDAD

Jamás se dirigieron la palabra
pese a tener algo en común
coincidir puntualmente cada tarde
en el último vagón de un tren de cercanías

Acaso alguna vez
disimularon las sonrisas al cederse
el asiento absortos en la individualidad
confundida de la multitud

Evitaron la oportunidad
de cruzarse un ¡hola! ¡buenas tardes!
o hacer más breves
los veinte minutos largos del trayecto
sin atreverse a frecuentar
ninguna miniatura irrelevante de sus vidas

El más joven no ha subido al tren
desde hace meses
el otro al recordarlo
se pregunta con indiferencia
si se habrá comprado un automóvil

III

INCOMUNICACIÓN

A la difusa luz que habita
la penumbra del cabaré
el temblor de sus irritados ojos
se detiene en un cuerpo ceñido
en seda transparente

Niega al corazón el disfrute
de la pasión que le es ajena
consciente de recaer
en el inevitable desenlace
hostil e incrédulo
del amor que se alquila
en la impostura de otra madrugada

Arrastra su indolencia
que asesina cada noche
transitando la ciudad hueca de los años
malestar contraído
en eternas veladas
refugiado en el alcohol

De la vida apenas espera
unas palabras compradas
o la sonrisa mercenaria de una máscara

En algún instante de la velada
por enésima vez un desconocido
hará sonar en el viejo tocadiscos
el negro blues de la incomunicación

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Pintura de Daniil Menshikov

I

MURMURAN DE TU VIRGINIDAD

Entre sedas ocultan
los despojos de los ídolos
del lascivo acoso
de las ancianas sacerdotisas

Porque murmuran
la cicatriz húmeda de tu virginidad
peinas de negro
el corazón encendido de tu frente
dime muchacha si tu vida
es de espinas o caricias

Sobrevives para dar
un nuevo nombre a la farsa
y odias
que te juzguen cuando estás soñando

II

ME HAN HABLADO DE TI

Me han hablado hoy de ti
de tu arraigo en el pueblo de Asturias
donde conocimos a aquellos ancianos
pescadores

Siento haber olvidado por primera vez
tu cumpleaños
al mirar las rosas que se estropearon
sin cortártelas
o aquel viaje que planeamos a la casa del lago
cuando deseábamos que nos quedaran
todos los inviernos

III

NAUFRAGIO

Ambos sabemos que nos separa
la distancia inaccesible de un naufragio
o las imaginarias coordenadas que trazamos
sobre la incierta superficie del mar

Me reconozco en la impaciencia
de todos los amantes
pero a la vez
en la imposible concreción de un nuevo abrazo
que plagie la aparente felicidad de los enamorados

Y reniego de la inútil vocación del solitario

IV

TE HAS DESNUDADO

Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas


Pintura de Edgar Degas

I

Acabas de abandonar
la que fue nuestra casa
y te llevas calle arriba
tus pertenencias
Hasta tu olor a hembra
subió contigo al taxi
y sé que debo poner a cero
el cuentakilómetros de mi vida

Me pareció que girabas la cabeza
en el último instante
y te reías del caos en el que ya
no participarás jamás
Incluso pensé que volverías
sobre tus pasos
a recordarme el cajón
en el que guardamos el libro
de instrucciones

II

A tan sólo diez minutos de mi casa
está la supervivencia, pero tomo un taxi
en dirección contraria para reencontrarme
con la desdicha entre parejas que abandonan
sus hijos al cuidado de una canguro

Acabo la noche en una discoteca
de la Gran Vía y el portero me presta
una corbata para no reservarse el derecho
de admisión y pueda rivalizar
con asiduos a los bailes de los setenta

Al amanecer vuelvo a casa en compañía
de la soledad y no tengo nada que perder,
aunque el psiquiatra me aconseje
buscar un punto de apoyo que permita
agitar mi mundo


Pintura de Edward Hopper

I

El amor no muere sólo cambia de lugar

y he aprendido sin esfuerzo el oficio

de encender hogueras y quemarlo

antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza

sumando corazones rotos colgados de las perchas

y cierro el armario que me entregó la luna

olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo

no penetra en mi cuerpo

cerrándome todos los caminos

que bajan a tu vientre

cuando intuyo que ha llegado

el momento del suicidio

Perdí la voz

en el grito desesperado del aquelarre

negándole otras horas

a la bóveda de cristal de mi reloj

y te rechazo después de suplicarte

que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera

resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal

alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas

arañando al sollozo más allá del sollozo

y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora

de destruir todos los relojes

y crear el mundo de nuevo

incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad

para saber que hemos agotado

los recursos naturales

e incluso de las tormentas caerán

rayos helados

que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros

arrojan pétalos negros

en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio

ni que me prohíbas penetrar

en tu letargo

o que puedas sentir las voces

de un peligro imaginario

en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas

de que te parezca natural

ir llenando los vacíos del amor

que se evapora

los recuerdos y la pasión

de un ayer aún reciente

por un odio tan inexplicable

como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman

con las llamas de tu apatía

la impotencia es una piedra que golpea

hasta hacer que brote la sangre

en mis sentidos

y la soledad

en forma de agitado mar

me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor

que me vendiste realquilado

subo los peldaños

de las alucinaciones

con la desgana marcada a fuego

en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida

de un cine que me evade

del trastorno

la pasión se escapa

junto a la vanidad

hasta el lugar

en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy

se niega a compartir

mi sombra

y te imagino en este instante

aferrada a un vaso de ginebra

en la terraza de un hotel de tránsito

Espera

no lo hagas

deseo formularte una pregunta

¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver

a compartir mis quimeras

si te miras curiosa

en el espejo ficticio que seduce tu vacío

muralla que se derrumba

con la incertidumbre de tus ansias

.