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Category Archives: soledad


Pintura de Fernando Botero

I

El amor no muere sólo cambia de lugar
y he aprendido sin esfuerzo el oficio
de encender hogueras y quemarlo
antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza
sumando corazones rotos colgados de las perchas
y cierro el armario que me entregó la luna
olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo
no penetra en mi cuerpo
cerrándome todos los caminos
que bajan a tu vientre
cuando intuyo que ha llegado
el momento del suicidio

Perdí la voz
en el grito desesperado del aquelarre
negándole otras horas
a la bóveda de cristal de mi reloj
y te rechazo después de suplicarte
que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora
de destruir todos los relojes
y crear el mundo de nuevo
incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad
para saber que hemos agotado
los recursos naturales
e incluso de las tormentas caerán
rayos helados
que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros
arrojan pétalos negros
en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio
ni que me prohíbas penetrar
en tu letargo
o que puedas sentir las voces
de un peligro imaginario
en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas
de que te parezca natural
ir llenando los vacíos del amor
que se evapora
los recuerdos y la pasión
de un ayer aún reciente
por un odio tan inexplicable
como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman
con las llamas de tu apatía
la impotencia es una piedra que golpea
hasta hacer que brote la sangre
en mis sentidos
y la soledad
en forma de agitado mar
me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor
que me vendiste realquilado
subo los peldaños
de las alucinaciones
con la desgana marcada a fuego
en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida
de un cine que me evade
del trastorno
la pasión se escapa
junto a la vanidad
hasta el lugar
en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy
se niega a compartir
mi sombra
y te imagino en este instante
aferrada a un vaso de ginebra
en la terraza de un hotel de tránsito

Espera
no lo hagas
deseo formularte una pregunta
¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver
a compartir mis quimeras
si te miras curiosa
en el espejo ficticio que seduce tu vacío
muralla que se derrumba
con la incertidumbre de tus ansias

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POSFACIO A ALLEN GINSBERG

Por la acera de la avenida Lower
East Side de Manhattan,
un tipo calvo de aspecto bonachón
camina con un libro
de Jack Kerouac bajo el brazo
Al pasar junto al puesto
de periódicos se detiene a ojear
el Times buscando el titular
de su último poema:
“Lista de deseos de una nueva
democracia para el presidente
Clinton, Casa Blanca”

Como todos los días se despertó
al amanecer y escribió
unos poemas pensando
que Norteamérica es un gran país
lleno de vaqueros, indios, judíos,
negros y norteamericanos

Antes de volver a su apartamento,
pasa por la oficina postal y recoge
un montón de cartas,
todas enviadas
por incondicionales fans
a un tal Allen Ginsberg, fundador
de la Beat Generation

(Inédito)

POEMA A JACK KEROUAC

Un día estarás muerto
Jack y te habrán perdonado
todas las cagadas,
llorarán al buen poeta
que permaneció adormecido
o enquistado en sus miserias,
ignorarán tu rechazo
a los valores estadounidenses
o que serviste de catalizador
para la liberación de mujeres,
negros y homosexuales

En el camino, en tu recorrido
por el infinito seguro
te encuentras con Burroughs,
Ginsberg y Cassady
para disfrutar juntos
la enésima sesión de jazz

(Del poemario: Vivencias, mentiras y
algún matiz utópico)

ESTE POEMA ES UN TRIBUTO A LA OBRA
DE CHARLES BUKOWSKI “FACTOTUM”

FACTOTUM

Acodado en la barra
de un garito en el Greenwich Village
Henry Chinaski pide al barman
el enésimo vaso de sexo con hielo
mientras pronuncia
unas frases ininteligibles
dirigiéndose a unos tipos
tan jodidamente ebrios
como él

-Hoy me han despedido
de un sórdido empleo
y sin ningún sentido
en el Times
pero soy el mejor apostador
de carreras de caballos
de América
y el único escritor
que provee a la gente
de las mentiras que necesitan
para seguir existiendo

Sobre el escenario
una striper se contonea
a sabiendas
de que puede enloquecer
a cualquier hombre

(Del poemario: Las diosas esconden
su sexo detrás de la luna)




Pintura de Salvador Dalí

I

al borde del abismo nos transformamos
en un proyecto de cadáver, en ese preciso
instante sólo una línea imaginaria e imperfecta
separa el ser de la nada

silencio mortal, el tiempo estricto
en el que especulamos con dar un paso al frente
o retroceder mientras se aflige la existencia
al pedirnos clemencia

¿hemos amado compulsivamente
para reconocer que la pasión y el sexo
son absolutamente ilegibles?

II

cuando estamos juntos surge la cerrazón
maldita que nos hace invisibles a los ojos
del alma, vivimos apresados en dos líneas
divergentes que no saben de resignación,
sólo de indiferencia

de improviso el cansancio cicatriza las heridas
de la memoria y ya no hacen daño los naufragios,
ahora presiento voces que me advierten
de la inutilidad del ego y la inconsciencia


Pintura de Carmen Mansilla

I

MUERE LA TIERRA

Muere la tierra quemada
bajo el asfalto que niega el latido
de los árboles
buscando el agua secreta del invierno
en la ciudad que suplanta de cemento
a la naturaleza
la niebla es humo de automóviles
y la lluvia golpea los espejos de cristal
que abrazan a las oficinas

Han repoblado de videocámaras las calles
huecos ojos digitales que espían
la soledad desplomada de la multitud
y la inclemencia de lo cotidiano
se desvela morbosa
desde la caverna irreverente de los patriotas
los ciudadanos sólo son un código
náufragos que regresan a sus jaulas
en impersonales ascensores

En la memoria silenciosa de otra noche
las sirenas de la policía
perturban la frágil intimidad
de los sueños

II

ME ACERCAS TUS MANOS

Me acercas tus manos arrancadas de la tierra
a través de la noche del viento y del amor
manchadas por un vino endurecido y áspero
que derrama vino añejo sobre las abejas

Las tomo entre las mías y me moja el sudor frío
que intenta devolver la furia de la sangre
al corazón cien veces malherido
por las amargas impurezas de la miel

III

INSUMISOS

La multitud se asoma a la memoria
sintiéndose apremiada por el tiempo
y periódicamente hace balance
de las botellas vacías de cerveza

Ajena a la mediocridad
la ilegalidad convoca en las entrañas
de la noche a presuntos delincuentes
investidos de una dignidad no impuesta
que en clandestinidad comparten
la fruta prohibida de su libertad
sorteando el espíritu alienante
de las leyes

IV

LA LIBERTAD

La libertad es un oscuro vacìo
en el árbol genealógico de lo conveniente
desterrada en el linaje de la realidad
accidental graffiti
en el margen del libro apócrifo
de la inteligencia
deambula por el tiempo
sin compartir siquiera la voz
con la legalidad del diccionario

Negada por los errabundos de la verdad
es cómplice de la marginación
en el amputado aprendizaje de la sociedad
su silla permanece vacía
en el sótano olvidado de la razón
fortalecida por las caricias
que inventa con el roce del viento
aliada del silencio
en la puerta cerrada a la vida
cadena perpetua para el amor imaginado
cristal transparente que usurpa
la función inútil del espejo

Pero mientras su sombra exista
anidará la ansiedad en los canallas

V

IMPOSTORES

Me adentré en una muchedumbre
plagada de impostores
sabiéndome uno de ellos
y me impactaron
los ojos tristes e infelices
de los resignados

Se intuían las ráfagas del miedo
en los imprecisos movimientos
y la docilidad sonámbula
enquistada en la costumbre
conversos de una fe invisible y necesaria
vacíos
abducidos por credos infalibles
gregarios que anhelan
alcanzar un liderazgo inútil

No supe de su procedencia
apellidos o raza
pero hoy les debo el disfrutar
del transeúnte resplandor de los elegidos


PINTURA DE FRANCIS BACON

I

os traigo la historia de aquel suicida
que vivía con plenitud su pasión amorosa
hasta que un imbécil le mencionó la leyenda
urbana que exagera interesadamente
la promiscuidad entre homosexuales

desde ese día no volvió a percibir
ni tan siquiera el canto de los pájaros

II

en la habitación semioscura del hotel
la trémula luz de una bombilla agiganta
las sombras, la soledad de una Elaine
ni joven ni vieja, quebrada la piel desnuda
por los estragos de la cocaína,
vencida por una vida que le resulta
totalmente ajena,
nada alcanza a motivarla, apenas
algo de sexo en un ascensor
con más bajadas que subidas cruzando
todos los vacíos

colgando de sus labios hinchados
se consume el penúltimo cigarrillo
junto a la frialdad de su inexistencia,
la muerte espera agazapada
esbozando gestos entre el ilimitado
paréntesis de todas las creencias,
otra noche incierta y todo su mundo
no logra llenar una pequeña maleta
de plástico


HUMO DE JOSÉ LUIS NESTARES


I

TRAVESTIDO

En el ceremonial íntimo del solitario
las lágrimas se confunden con la cobardía
es un proscrito por la realidad de lo distinto
maquillaje que juzga la sociedad
de irreverente

Ya en la calle cruza la frontera
misántropo en sus sentimientos de mujer
y la noche le sorprende
saldando su deuda con la naturaleza

Allí donde nadie conoce su secreto
le han visto del brazo del mendigo
sufriendo por amor
en la prisa de las horas
mordiéndose el deseo
en la esquina del coraje
aprendiendo a convivir
en los sueños con las brasas

Hoy se siente el protagonista de su vida
encerrada en el baúl de la infancia tantos años
y en la acera del placer prohibido
comparte con las putas
la desgarrada melodía de un blues
que estalla en el silencio
de un destino encadenado
a la ambigüedad maldita de su sexo

II

INDIVIDUALIDAD

Jamás se dirigieron la palabra
pese a tener algo en común
coincidir puntualmente cada tarde
en el último vagón de un tren de cercanías

Acaso alguna vez
disimularon las sonrisas al cederse
el asiento absortos en la individualidad
confundida de la multitud

Evitaron la oportunidad
de cruzarse un ¡hola! ¡buenas tardes!
o hacer más breves
los veinte minutos largos del trayecto
sin atreverse a frecuentar
ninguna miniatura irrelevante de sus vidas

El más joven no ha subido al tren
desde hace meses
el otro al recordarlo
se pregunta con indiferencia
si se habrá comprado un automóvil

III

INCOMUNICACIÓN

A la difusa luz que habita
la penumbra del cabaré
el temblor de sus irritados ojos
se detiene en un cuerpo ceñido
en seda transparente

Niega al corazón el disfrute
de la pasión que le es ajena
consciente de recaer
en el inevitable desenlace
hostil e incrédulo
del amor que se alquila
en la impostura de otra madrugada

Arrastra su indolencia
que asesina cada noche
transitando la ciudad hueca de los años
malestar contraído
en eternas veladas
refugiado en el alcohol

De la vida apenas espera
unas palabras compradas
o la sonrisa mercenaria de una máscara

En algún instante de la velada
por enésima vez un desconocido
hará sonar en el viejo tocadiscos
el negro blues de la incomunicación



Pintura de Fernando Botero

I

FUERA DE COBERTURA

¿Merece un castigo callar para siempre?

Salgo a la calle y las aceras están
pobladas de cadáveres, aunque
si se provocara un silencio absoluto
se sabría que aún respiran
y que más de uno adorna las paredes
de su casa con un doctorado
y algún master

Siempre busco protegerme
e incluso sonrío mirándome al espejo,
pero soy consciente de que apenas sobrevivo
y estoy solo, uno más entre millones
y millones de seres disonantes
que sabemos de la necesidad de callar

Hoy me propuse hacer algunas llamadas
por el móvil y en todos los casos
una voz absolutamente impersonal
respondía, que el teléfono estaba apagado
o fuera de cobertura

II

LA VIDA NOS SORPRENDE
DE FORMA IMPRECISA

Colgaban de sus ojos miradas extinguidas
y vegetaba resignado en su indolencia
sin que le inquietaran los días venideros

Un viernes le habló una mujer
de las que sólo aman por las noches
con palabras vírgenes

y le sobrevino el pánico

III

EL PARAÍSO TERRENAL

Heredamos del paraíso terrenal
campos de manzanas deliciosas
e infinitas especies de serpientes

No es pecado destruir la leyenda
y gozar tranquilamente del sexo
con tan excelsas tentaciones

IV

NUNCA DEBÍ CREERME
UN ARTISTA

Leo el diario
y el olor a tinta
se mezcla con el aroma
de un café muy cargado

En el suplemento cultural
reparo en la fotografía
de un viejo pintor
ilustrando una entrevista
vacía de contenido

Miro mis manos desgastadas
por la vida y de repente
se dibuja mi rostro
en los posos

Yo también dejé atrás
pinturas y poemas
pero nunca
debí creerme un artista

V

EL MIEDO

Quiso quedarse a solas con sus miedos
exclaustrado de la realidad
y como era un hombre
la sociedad le afeó la conducta

¿Qué hará desde ahora con las lágrimas?

Es posible que finja
la euforia pasajera de los héroes
consciente de que su propia vida
ha concluído

VI

ILETRADOS

Cíclicamente sobre la Literatura graznan
cuervos iletrados y las palabras abandonan
horrorizadas la república de Platón
La cultura es usurpada por una monarquía
de analfabetos, de malas hierbas que brotan
en tierras infecundas

¿Qué será de nosotros el día en que a las bestias
salvajes les falte el sustento?

VII

A DESTIEMPO

La felicidad se nos antoja peligrosa
Es siempre un no llegar a tiempo
Renunciar a vivir irremediablemente
Flotando en una calma ficticia

Buscamos la putrefacción estando vivos
Y nos abrazamos al pánico como autómatas

VIII

ORA PRO NOBIS

Salve mi amada Laura
Limpia de corazón
Del que emana
Una moralidad ambigua
Circunscrita
A un firme objetivo

Tu sexo tamizado en acíbar
Evapora fragancias
Desde tiempos pretéritos
Aritméticamente irrecuperables

Ora pro nobis

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http://fernando-sabido.blogspot.com


DÍPTICO REFLEXIÓN DE OLEG FROLOV

I

Me quemé por amarte
en las aristas de un tiempo desahuciado

No hay amores explícitos
ni mujeres que se piensen ingenuas cuando aman
Te he desabrochado el vestido cada noche
aunque nunca me has confiado tus secretos

II

No vienen a auxiliarte cuando sales del mar
los que saben del naufragio más amargo
y miras hacia el único punto del horizonte
que procura un rostro concreto a tu realidad

No se acerca a gritarte ni a malgastar sermones
acude con las manos llenas de un amor antiguo
en el que ha prescindido de todas las vergüenzas

III

Quiero que sepas
que te elegí esclarecida entre el celaje
de todos los caminos,
más allá de la sangre que no supo latir
en libertad, desgranada y limpia
entre los pétalos incoloros de la luna

No espero que acudas a mis brazos
para ahogar tu tiempo,
ven con las horas felices o dolientes
y escribiremos las pasiones sin palabras

El amor nunca es infinito y a menudo es silencio,
sin embargo, sobreviviremos a la ficción
repudiando las fábulas

IV

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado
de muchacha
mientras tus ojos derraman
la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito

V

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas


“LA NOCHE” PINTURA DE MANUEL GARCÍA CASTRO

I

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera
resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal
alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas
arañando al sollozo más allá del sollozo
y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

II

Aléjate de todo menos de la felicidad
escapa con las migraciones de los pájaros
porque el viento nunca te hará daño
y disfruta la cita con las ensoñaciones

Cuando la juventud se vaya en secreto
no vuelvas por inercia al punto de partida
a ocultar las quemaduras del desamor y el frío
o escribirás tu biografía sobre el polvo

III

No tengo claro que trates de salvar las apariencias
que quieras alcanzar por los atajos el divorcio
o que hayas descolgado mis pinturas de los muros de tu casa

Hablamos en voz baja de complicadas situaciones
y pasamos por alto las cosas sencillas que nos afectan

Si ayer no hubieras rozado por casualidad mis labios
no estaríamos contemplando ahora el amanecer

IV

Observo tu cuerpo desnudo disfrazando el fracaso
eres una sombra perdida en la luz de mis fábulas
regresada de la hora más angustiosa del exilio

Quiero recobrar a la mujer que enhebraba la vida al aire
a la que nadie reconoce ocultando el detritus del pasado

Mañana aún no existe y puede ocurrir cualquier cosa

V

Podemos comprender el llanto de un niño
al negarle inútilmente los juguetes
y ambos sabemos de la brevedad del relámpago
de la falsa hospitalidad de un cuarto de hotel
o de acabar de conocernos
siempre que nos lo preguntan

Me he tatuado tu nombre
para que cuando vengas a mí
no me rechaces como a un desconocido

VI

El incendio se propaga deprisa
en los egos heridos de muerte repentina
y amanecemos en un río de escombros
pasando totalmente inadvertidos

Huele a lluvia reciente de impermeables
de una humedad tan familiar como tu cuerpo
y me limito a mirar en silencio el eclipse
que ha de surgir difuso sobre el faro

Apago el cigarrillo contra las rocas
y sé que no he abrasado nuestro tiempo


Equinoxe de JOAN MIRÓ

I

Silencio. Ya no me habla ni tu verdad callada
desde las noches hipócritas e inclementes
de las circunferencias
¿Has varado el amor y la sed en una nueva
agonía?

Así transcurre la vida, siempre descendiendo
entre eléctricos fogonazos que terminan
sofocados por la maldita desconfianza a una
libertad inexplorada

Nos adentramos con desesperación en caminos
intransitables por los que nunca vendrá nadie
a salvarnos

.

http://fernando-sabido.blogspot.com


Pintura de Edgar Degas

I

Acabas de abandonar
la que fue nuestra casa
y te llevas calle arriba
tus pertenencias
Hasta tu olor a hembra
subió contigo al taxi
y sé que debo poner a cero
el cuentakilómetros de mi vida

Me pareció que girabas la cabeza
en el último instante
y te reías del caos en el que ya
no participarás jamás
Incluso pensé que volverías
sobre tus pasos
a recordarme el cajón
en el que guardamos el libro
de instrucciones

II

A tan sólo diez minutos de mi casa
está la supervivencia, pero tomo un taxi
en dirección contraria para reencontrarme
con la desdicha entre parejas que abandonan
sus hijos al cuidado de una canguro

Acabo la noche en una discoteca
de la Gran Vía y el portero me presta
una corbata para no reservarse el derecho
de admisión y pueda rivalizar
con asiduos a los bailes de los setenta

Al amanecer vuelvo a casa en compañía
de la soledad y no tengo nada que perder,
aunque el psiquiatra me aconseje
buscar un punto de apoyo que permita
agitar mi mundo




La portada de este disco de John Lennon & Yoko Ono fue censurada

CENSURA EN TV

Empiezo por decir que no tengo TV y que me importa
un pimiento que desde esta semana hayan prohibido en
dicho artefacto en abierto el porno, el sexo explícito o
violento, es igual, eso sí, quedan excluídos del invento
los canales de pago, debe ser que pagando no es pecado…

¿Qué ven de malo nuestros politicos en el sexo?, sí,
vuelven los rombos famosos de mi infancia y se convierten
en censores-tutores-directores espirituales de los niños y
de paso de los adultos

La tele-basura no es mala y tampoco el diario espectáculo
de los sinvergüenzas entrando en los juzgados a decenas
por haber robado nuestro dinero y mejor no sigo…

LA MORAL

La moral invade con sus normas
las habitaciones cerradas del deseo
código claroscuro de la ilegalidad
desnudando al sexo de protagonismo

El talismán de la libertad
se rebela contra la conciencia
de los legisladores en la complicidad
de la seducción
y la realidad nos anima a fingir
la superación de los traumas
que encadenan al comportamiento

La silla vacía en el escenario de la luz
se contrapone al gentío desbordante
de la sombra
y el dedo acusatorio de los jueces
provoca el aplauso de los represores

En la profunda noche de la soledad
el reprimido juega al ajedrez con el pecado


Pintura de Edward Hopper

I

El amor no muere sólo cambia de lugar

y he aprendido sin esfuerzo el oficio

de encender hogueras y quemarlo

antes de dejar abandonadas sus cenizas

En la huída voy llenando el mundo de tristeza

sumando corazones rotos colgados de las perchas

y cierro el armario que me entregó la luna

olvidándolo en una vida aparentemente seductora

II

Te has desnudado y el deseo

no penetra en mi cuerpo

cerrándome todos los caminos

que bajan a tu vientre

cuando intuyo que ha llegado

el momento del suicidio

Perdí la voz

en el grito desesperado del aquelarre

negándole otras horas

a la bóveda de cristal de mi reloj

y te rechazo después de suplicarte

que me ames a escondidas

III

No hay nadie que te ofrezca amistad duradera

resuelta a vivir bajo la superficie turquesa del cristal

alimentándote de los pétalos salvajes del pan ácimo

Ha llegado la hora y sacudes tus manos temblorosas

arañando al sollozo más allá del sollozo

y expulsas al respirar el aire helado de tu corazón

IV

Ha llegado la hora

de destruir todos los relojes

y crear el mundo de nuevo

incluso sin usar el sol

Habrá que reinventar la electricidad

para saber que hemos agotado

los recursos naturales

e incluso de las tormentas caerán

rayos helados

que nos impedirán imaginar el fuego

Estamos desnudos y los últimos pájaros

arrojan pétalos negros

en el seco lecho del Amazonas

V

No entiendo tu desprecio

ni que me prohíbas penetrar

en tu letargo

o que puedas sentir las voces

de un peligro imaginario

en las noches infinitas del presente

Me siento confundido por tus dudas

de que te parezca natural

ir llenando los vacíos del amor

que se evapora

los recuerdos y la pasión

de un ayer aún reciente

por un odio tan inexplicable

como absurdo

Cuando mis palabras se inflaman

con las llamas de tu apatía

la impotencia es una piedra que golpea

hasta hacer que brote la sangre

en mis sentidos

y la soledad

en forma de agitado mar

me ahoga sin remedio

VI

Herido por el amor

que me vendiste realquilado

subo los peldaños

de las alucinaciones

con la desgana marcada a fuego

en el azul ultramar de la noche

A la luz adormecida

de un cine que me evade

del trastorno

la pasión se escapa

junto a la vanidad

hasta el lugar

en el que sepultas tus cadáveres

Tu silueta desde hoy

se niega a compartir

mi sombra

y te imagino en este instante

aferrada a un vaso de ginebra

en la terraza de un hotel de tránsito

Espera

no lo hagas

deseo formularte una pregunta

¿Te apetece pactar con el olvido?

Puedes volver

a compartir mis quimeras

si te miras curiosa

en el espejo ficticio que seduce tu vacío

muralla que se derrumba

con la incertidumbre de tus ansias

.



SCHOPENHAUER

El arte se incardina en la idea hinduista del mundo,
mera representación basada en imágenes platónicas,
caverna de sombras y fantasías inconcretas
que con frecuencia se resiste a los creadores

Únicamente los elegidos son capaces de plasmar
su sabiduría en un libro, en un lienzo, en el amor
A la mayoría silenciosa, la insatisfacción natural
de la voluntad creativa nos sumerge en un profundo
pesimismo, en el dolor, en la filosofía atormentada
de Schopenhauer


YASMINA CEBRIÁN

Dejadme proclamar las desventuras de Yasmina
Literariamente predispuesta a los augurios
Mientras se lanza al sexo sin semánticas

He de reconocer que no es factible
Volver el rostro a la pasión en ese clímax
Y la niña que retrasó en exceso ser mujer
Codicia recuperar prostituyéndose aquel tiempo


A GARCÍA LORCA

Tus poemas no escritos perdurarán inéditos
en el barro manchado con sangre de la sepultura

Y serán savia en los árboles hasta el último bosque

MARLENE DIETRICH

Se consagró en un cine primitivo, mudo
y nos deslumbró tan bella como la muerte en El Ángel Azul
Viajó hasta las nieves perpetuas en el Expreso de Shangai
con Von Sternberg y en Testigo de Cargo, sus besos nacían
de labios tallados en hielo
Fue musa de Willy Wilder y Orson Welles la encumbró
a los altares del celuloide con Sed de Mal
Nos queda de ella la inmortalidad escrita con la sangre
añil de su estirpe en los arcanos del Séptimo Arte

María Magdalena von Losh Dietrich
Marlene, la que fue diosa, única


IMAGINE

Por la piel de los que soñamos
un mundo diferente
pasan con premura los años
a los que empapa la pesadumbre
mientras se aquieta en nuestro interior
la esperanza

Con frecuencia, nos sobresaltan
las infinitas cúspides del odio
inflamando la pereza latente
en las tormentas

Y aún se encoge nuestro corazón
cuando John Lennon nos incita
a que lo imaginemos



Triunfo de la muerte. Peter Brueghel El Viejo

I

A mis cincuenta y nueve años

nunca me encontré con la muerte

cara a cara,

¡Toquemos madera!

.

La muerte es muy puta,

a ver, no es que yo tenga nada

contra las putas, al contrario,

soy de los que admiten que de una

forma u otra todos sobrevivimos

vendiendo el cuerpo o el alma,

aunque a la muerte esas cosas

le importan un carajo y prefiera

los pobres de solemnidad

.

Los indigentes no le plantean

problemas cuando llega la hora,

siempre están objetando

y maldiciendo su perra existencia

cuando murmuran:

-¿Qué hago ya aquí?

¡Esta vida es una mierda!

¡Para lo que valgo vivo!

.

En cambio los ricos

son más dados a no querer

abandonar el mundo,

será porque no pueden llevarse

el dinero y les jode que lo disfrute

algún que otro cabrón de la familia,

por más que los herederos finjan

en esas circunstancias la condición

de deudos afligidos

.

Yo no soy rico, pero nunca

he renegado de mi existencia,

como ateo convicto y confeso prefiero pasar

una larga temporada por aquí todavía,

no vaya a resultar ser cierto

que después de la vida sea la nada

.

( Poema inédito de mi libro: ¡DEJA QUE LA MUERTE CONCLUYA SU TRABAJO! )


Pintura de Antonio Saura

I

No te escribirán un epitafio sobre la tierra
hasta que vuelvas orgullosa del laberinto
fatigando al caballo con paso de amazona
sin ensuciar el traje virgen de los ángeles

Arrojan sobre tu homosexualidad las lanzas
damas fatigadas que besan el luto de la pólvora
ofendiendo al granito veteado de las lápidas

II

Te ofreces como una diosa hecha a mi medida
pero sabes que niego el amor a las estatuas
y aún estás a tiempo de aprender el camino
hasta el mar Negro en el que se bañan los héroes

Hablan de tu pacto de sangre con las brujas
que han rebosado tu cuerpo de hermosura
a cambio de ser feliz un instante muy pequeño
mientras tu fragilidad alcanza la mudanza

III

Hemos enlazado nuestras manos
para no coger el vaso de ginebra
y poder hablar antes de emborracharnos

Cuentas que tus amores siempre han sido breves
porque acaban desgastándose a la intemperie
y que tus amantes la primera noche
graban en tu piel las iniciales del fracaso

Oculto mi voz para no encenderte las promesas
pero es posible que por primera vez sobrevivas

IV

Aléjate de todo menos de la felicidad
escapa con las migraciones de los pájaros
porque el viento nunca te hará daño
y disfruta la cita con las ensoñaciones

Cuando la juventud se vaya en secreto
no vuelvas por inercia al punto de partida
a ocultar las quemaduras del desamor y el frío
o escribirás tu biografía sobre el polvo

V

Tu alma a contraluz
nunca comprendida
sola
no hay flores en el mundo
para nadie
salvo para los muertos

Te recuerdo con las alas rotas
en el silencio de tus noches
para ti, sola
fuego que poco a poco se apaga
sin calentar un amor
ni a los sueños

Tu alma libre
para ti
a solas

VI

Hoy decidí crearte en mi imaginación
y empecé dibujando un rostro afilado y pálido
con la mirada verde vagamente perdida
pero los ojos te delatan palabra por palabra
que llegas ya cansada de conocer mi mundo

No vas a entenderlo pero quiero hablarte
aunque finjas ser una vieja fotografía
que recuerda el perfil de todas mis amantes
y no deseo ser hospitalario ahora que envejezco
pero créeme que te he inventado por algo



Pintura de Emil Nolde

I

Cuando se ganó a pulso la inmortalidad
el océano le ofreció una botella vacía
arrojándolo ebrio a una isla deshabitada
en la que conoció la maldición bíblica

Buscó caminos que giraban a la izquierda
suplicando de la eternidad el indulto
o al menos la resurrección
moldeada en el barro que supura la muerte

II

Me gusta pensar en lo que me excita
sin implicarme en compromisos
subir peldaños de madera
desoyendo los crujidos de la escalera
desgastada

Escondo a la sed mi dependencia
para dar largos tragos el día de mañana
e improvisar sin esfuerzo las mentiras

III

Nos espera la eternidad liberada de recelos
cuando el ojo del gran hermano
no pueda vigilarnos
y volverá a hervir la fábula en los labios
en el lugar donde se reúnen todos los amantes

Podemos ser los elegidos
para escapar del milagro
y no tener que repetir besos furtivos
en los sótanos

IV

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
Muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas

V

Me duele tu alma en blanco y negro sin matices
y escribir este poema que me inspiras
que te siembres a la tierra
para que sólo el viento te cimbre
o que rechaces nuestra complicidad
por los prejuicios

Me duele tu amor ya intransitable
la presunción de la infidelidad
y que elijas tu realidad sin utopías

VI

De madrugada la vejez desliza un hierro frío
a través de mi garganta y escurre miradas de soledad
desde el borde del precipicio hasta los mares de la muerte
Has vuelto fugazmente a mi memoria
Atrapada en aquel Mayo de París donde nos conocimos

Escuchaba en la radio “Me and Bobby McGee”
en la voz de Janis Joplin


I

Sabes que hace siglos ya no nos hablamos
aunque sigamos día a día arrojándonos palabras
escenificando la condena cierta a soportarnos
sin ser capaces de colocar en nuestro lugar estatuas

Nos queda tan solo conocer el último secreto
cual de los dos leerá el discurso en el funeral del otro

II

Cuando hubo amor entre nosotros
nos dirigíamos a la intimidad
prevenidos a compartir el sufrimiento
en un combate innecesario de egos
itinerario imposible a la felicidad

Fue preciso descubrir el atajo
que transcurre por el placer
y olvidar a este lado del horizonte
los cíclicos latidos de la fiebre

III

Amo a una mujer y mi existencia
se prolonga en un vuelo ingrávido
alma cuerpo y maternidad
mas al amor no le reconocería si faltara el deseo
la pasión
o el misterio que se esconde en un abrazo

Renuncio a quedarme atrapado
en el borde impalpable de la espuma
sin unir espíritu y materia

Porque la vida nace de amor y sexo

IV
El deseo se pudre en los labios
de una boca que nunca ha besado
mojando escalofríos con sabor a naranja

Precede la taquicardia al imaginado abrazo
arrancando el velo de un luto innecesario
mientras crecen los maullidos de los gatos en celo
esperando una voz al otro lado del teléfono

Esta tarde ha llegado de improviso la oscuridad
y la mujer mece en sus brazos un muñeco de trapo
evitando mirarse en el espejo

V

Camina por inercia
mezclado en un cortejo de cuerpos desnudos
y desea oír el canto de las sirenas
descifrando pentagramas

Le mira el aire desde una nube de hielo
que emerge de la estrella que madruga los viernes
atrayendo las mareas hasta su sexo

VI

El incendio se propaga deprisa
en los egos heridos de muerte repentina
y amanecemos en un río de escombros
pasando totalmente inadvertidos

Huele a lluvia reciente de impermeables
de una humedad tan familiar como tu cuerpo
y me limito a mirar en silencio el eclipse
que ha de surgir difuso sobre el faro

Apago el cigarrillo contra las rocas
y sé que no he abrasado nuestro tiempo


Pintura de Georges Seurat
I

Anoche soñé que me habían puesto en venta
ofreciéndome a la gente que con naturalidad
me observaba detrás de la luna de un escaparate
mostrándoles mi precio en una etiqueta

Ahora dudo si fue realmente un sueño

II

Nos lanzamos al vacío maldiciendo el conformismo
en un alarde de libertad irreverente
es verano y la vida se nos antoja inexorable
con un amor poco más o menos enterrado

Mezclamos con el sexo
palabras carentes de significado
justo en una época marcada
por atisbos de resentimientos
nada de nostalgia ni de sinceridad
apenas los rescoldos de un pasado derrumbado

Obscenamente nos arrojamos en brazos del instinto
de un delirio obviamente pasajero
fingiendo los gemidos que cortejan al sexo

Tiempo de pesadumbre sujeto
a la alucinación en que vivimos

III

Una mujer me habló de su amor
en aquellos días en que me asfixiaba
la desgana
y me ofreció compartir
su sueño irrealizado
o tal vez su utopía más hermosa

Por un instante medité una respuesta
pero a mis palabras las apagó el silencio
y se me hizo tarde
sin que la necesidad me lo advirtiera

Ella volvió sobre sus pasos
a deambular las noches que tan bien conocía
mantuve distraída la mirada
mientras se alejaba estrenando otra desdicha
o acaso era el dolor que de nuevo la abrazaba
contra su cuerpo congelado

Tan lejano aquel episodio en mi memoria
sigo caminando con obstinación la cobardía

IV

No olvides que surgirán las preguntas
golpeando cada día en tus sentidos
te plantearás mil veces desandar los recuerdos
ausentarte del reciente pasado
o renegar de nuestra relación

La memoria es a veces un espejo inclemente
que se jacta en mostrarte como eres

Y sabrás que ya no hay nadie que te entiende

V

¿A quién amo desde ahora si ya no me dejas inventarte?

Me alimento de pensamientos disipados
para imaginar que aún sigo de huésped en tu vida
aferrado a hojas caducas de un árbol
de principios de octubre
ignorando la savia que tiñe en rojo al otoño

Me abrazo a los recuerdos sin pretenderlo
a las sombras que se funden para traer la noche
esperando al destino que me vendiste escrito de antemano
o resbalando en el hielo de tus imprevisibles palabras

No me reconozco
perdido en un sentimiento que inspira nostalgia
desorientado por la desnudez
con la que intentas vestir el pasado
y fingir que me ausento desplomando al desánimo

El tiempo ha escrito contra mi voluntad
un testamento de escogidos despropósitos

VI

. A María Covalles

Te posee un corazón tallado en el diamante
de la fidelidad, unos ojos enlutados por la espera
mirando al mar, al amor que viaja desde lejos
para no llegar nunca a tu isla de Ítaca
En la intimidad, el placer solitario escupe lava
y mancha de ceniza tu vientre recostado
en los sueños, fiel bajo la prodigiosa torre de marfil,
tejiendo y destejiendo secretos en los pechos vírgenes
de las mareas, guardando las palabras como un tesoro
al abrigo de hipócritas deseos, de todos
los cuchillos sangrientos del machismo que ansiaron
sólo atravesar tu cuerpo

Testifico tu ternura que planea vencedora sobre
convulsas y aún cercanas fiebres, Penélope que grita
mientras siente las caricias del viento en las entrañas
despreciando el llanto helado, el sollozo del designio,
para asaltar sin miedos ni silencios la libertad



Pintura de Edgar Degas

I

ENTRE PARÉNTESIS

Quiero que me expliques vagamente cómo eres
porque nos hemos visto siempre entre paréntesis
respirando el olor a barniz de los violines

Y sólo me permites amarte
en la breve pausa de cada sinfonía

II

OCULTO MI VOZ

Hemos enlazado nuestras manos
para no coger el vaso de ginebra
y poder hablar antes de emborracharnos

Cuentas que tus amores siempre han sido breves
porque acaban desgastándose a la intemperie
y que tus amantes la primera noche
graban en tu piel las iniciales del fracaso

Oculto mi voz para no encenderte las promesas
pero es posible que por primera vez sobrevivas

III

EL TIEMPO PERDIDO

Será porque resbala como llorando el agua
por un cuerpo que apenas noto que respira
me atrevo a preguntar si has vuelto satisfecha
a regresarme el tiempo que he perdido

Has lavado tus pechos con la humedad del alba
montando las pasiones sobre caballos negros
que fingen la suave caída desde un escalofrío
y vuelves ya enferma a pronunciar mi nombre

IV

VUELVE LA MIRADA

Vuelve la mirada
hacia el campo de cerezas
para contemplar tu rostro horneado de muchacha
mientras tus ojos derraman la última lluvia

Has llegado temprano a tu vida
y no reniego del milagro
al que me convocaron las trompetas
hasta el lecho del agua donde nos conocimos

Hace de ello más de un siglo
y el espectro de la locura
me regresa el temor
al pensar que todo estaba escrito