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Tag Archives: utopia


Pintura de Restrepo Clas
I

SIN RECIPROCIDAD

Recorrí los suburbios de la irrealidad
hasta que un destino en el que no creo
quiso que supiera de ti
y escuché los primeros latidos auténticos
del corazón,
de un vendaval que me incendió el alma
sin reciprocidad

Hoy, tu lejanía es un cuchillo afilado
que deforma mi perspectiva
intimidando al pasado y al futuro,
y desde mi percepción cartesiana surge la certeza
de que aún queda otra vida,
para saber vivirla

II

EL MILAGRO

El infinito te espera en la carne refulgente
de las crisálidas, en gotas y gotas de desavenencia
que te vedaron la ternura y humedecieron
con tenacidad los oscuros latidos del desamparo
Tu existencia es sólo la espera de un milagro
o del penúltimo quiebro a lo irremediable,
de una Patria, de poder teñir de sutileza
el luto de todas las lágrimas

Casi no te conozco y anhelo sumergirme
en tus raíces, entre los sueños y la luz
que te marginan
Aún perteneces al mundo
y el mundo está en deuda contigo

III

SECRETOS

Me quemé por amarte
en las aristas de un tiempo desahuciado

No hay amores explícitos
ni mujeres que se piensen ingenuas cuando aman
Te he desabrochado el vestido cada noche
aunque nunca me has confiado tus secretos

IV

UNA PASIÓN INSÓLITA

No debes ahora recordar
el pasado que compartimos
a destiempo

Has conocido a otro hombre
y me dices te posee
una pasión insólita
que no te reconoces

Escúchame
no puedes apagar el sol

Además, es mediodía

 

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MISILES



24

El que no piense como yo
estará en posesión de la Verdad

Escribió en un rapto de infalibilidad
aquel Papa

25

Un hombre fatalmente oprimido
Esperó en vano, toda una vida sentado
Que otros le hicieran su revolución

26

El Dictador firmaba las sentencias de muerte
Con el brazo incorrupto de los Obispos

27

Hay gente con muy mala suerte
Un millonario entró en política
Y acabó en la indigencia

28

Unos jueces son de derechas,
les llaman conservadores
Otros de izquierda,
les etiquetan de progresistas

¿Quién imparte la Justicia
desde el centro?


LXXXI

Me reclamas
desde la oscuridad
para que me abrace
a tu isla
y hablarme de amor
sin alzar la voz

Apenas noto el sonido
de tu aliento
que se adhiere a mi piel
reclinando la cabeza
y busca admiración
en los pájaros

Yo callo mientras ardemos
y el placer dilata
los vasos sanguíneos
contagiados de una lujuria
que nos suplica
y fatiga al corazón revivido

Llueve un agua limpia
sobre las palabras
y por primera vez
no destiñen tus labios

LXXXII

Es la época del témpano
de lo individual
y negamos la existencia
a los seres que invocan
la muerte
abrazados a un mar
sin esperanza

Es la hora obscena
de la bruma que se desliza
entre monólogos de ciegos
y hasta pintamos de negro
las paredes
con la sombra inocente
de los niños

Nada está ya donde solía
y malgastamos nuestro tiempo
anestesiando los placeres

LXXXIII

Nos alcanza la locura cuando pretendemos
superar el infortunio que se yergue amenazante
tras la quimérica presencia de un milagro

Y nos conjuramos con ella
para el enésimo asalto baldío a la felicidad

LXXXIV

Sin mezclarse con los sueños
la noche se desentiende de noctámbulos
que intercambian caricias, con las manos cosidas
a unos cuerpos que declinan

Hemos resistido algunos años en una ciudad
sin poetas, pidiéndole a la vida sobrevivir a pan y agua
mientras el sanedrín de ancianos libaba
un vino caliente

Se alejan los cuerpos del sexo y queda la lealtad
a la espera de que los médicos emitan un diagnóstico
que impregne de razón la agonía infinita
de los hombres

Pero todo podría ser bastante peor,
si no pudiésemos tener a alguien que nos ame
desinteresadamente

LXXXV

Mírame
para que no cristalicen
tus lágrimas
bajo los párpados
que te ocultan de la noche
y pueda amarte
en un descampado
del invierno

Podré escuchar tus secretos
y gritar la ternura en voz baja
cuando extraigas del alma
el relente nupcial de los cuchillos

Y sepa que volverás a ser
la misma de siempre

LXXXVI

Posees la arrogante necesidad
de volver a creer en algo
ahora que por fin has entendido
mis contradicciones
y enciendes las luces de emergencia
fabricando una posdata
que te permita estimar tu vida

No será la primera vez
que me sucede
aunque nunca lo reconocería
y no me arrepiento de que coincidiéramos
plagiando a las parejas
que se enamoran en la concurrida soledad
de un andén de Metro

LXXXVII

Regresa para decirme
que sigues existiendo
aunque hayas levitado
alejando tu cuerpo
de la gravedad de la tierra
creyéndote invisible

Ahora ocupo
el espacio vacío de tu intimidad
y busco las palabras
que dejaste sembradas
para intentar comprenderte

LXXXVIII

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Como lo estaba cuando me tentó
Una serpiente con palabras impares
O cuando me abandonaron
Compañeros de política e insomnios
Los hijos que crié
El sentimiento y la lágrima
La perspectiva
El futuro
La fe y el diablo

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Si el amor no inventa un milagro
Y me alcanza

LXXXIX

Quiero pasar desapercibido
y vivir encerrado en mí mismo
que la sangre de mis heridas
gotee hacia dentro sin escandalizar

Aún así
no tardarán en gritarme desde los púlpitos
los que no soportan mi indiferencia
y exigirán que revele todos mis secretos
como si en ello les fuera la vida

Rebosa la ciudad de gente
que me desprecia sin conocerme
a la que envilece una aversión congénita

XC

Comenzamos nuestra historia amorosa
de forma vulgar, respetando los semáforos
para salir indemnes de accidentes carnales,
hasta coreamos plegarias que ahuyentaban
la libido en última instancia

Fuiste tú la que tiró la primera piedra
renegando de la virginidad, de las culpas,
rompiste las reglas fagocitando con descaro
nuestras ancestrales convicciones

Y a pesar del tiempo transcurrido
o de las largas discusiones metafísicas
que mantenemos, no está claro cual de los dos
practica antropofagia con el otro

XCI

He gastado mi tiempo
Buscando en la mujer
Claridad
Infinito
Gestación
Un cuerpo desnudo
Orillas
Estallidos
Y hallé
Un amplio espectro
De indolencia

Sólo al regreso
La diosa maya Ixmucané
Vertió fertilidad
Sobre la tierra árida
De mi ateísmo


Pintura de Francis Bacon


I

Quienes se envuelven en una sola bandera
pierden sonidos del mundo, aromas, colores
Su calor ficticio les transforma en adictos
a nacionalismos caducos, a la insolidaridad

El futuro se levantará entre seres humanos
disímiles, en la confusión de razas y lenguas

II

Hay locos
Cautivos
Huérfanos
Indigentes
Enfermos
Oprimidos

Y tiranos
Hipócritas
Cabrones
Xenófobos
Machistas
Imbéciles

No existen los dioses
Pero unos y otros
Se postran ante alguno

III

Cumplí con eficacia
Todos los objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar la tumba

Con una será suficiente

IV

Nos trae el viento un intenso olor a muerte
y millones de seres humanos son carne
de horca, vivimos entre paréntesis,
picoteando, entre barrotes que coartan
necesidades, ingenios y fantasías inútiles

En días de plomo todos los demonios
me visitan, me muevo entre hojas de tiempo
que acortan mi existencia sin llegar a poseerla,
me siento cautivo de una madurez indecente

En el entreacto, una mujer llegó a mi lado
desde la nieve y le cuesta acostumbrarse
a mi calor

V

La muerte tiene personalidad propia
Cuando te mira a los ojos, sólo permite
que contemples impotente sus rituales
Si logras burlarla, ese instante preciso
se grabará en tu memoria toda la vida

Incluso recordarás con ironía,
que el día era cálido y su célebre frialdad
una leyenda urbana



.

XI

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

XII

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad de tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

XIII

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

XIV

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

XV

MALTRATO

Mujer, lluvia en tus ojos
Piel de niebla y azafrán
Violencia, fanal oscuro
Yermos campos del sexo
Amor sepultado en savia
Luna en la madrugada
A solas

Ávido el corazón de vientos
Distante la voz del alma
Apóstata de un hombre
Al que amas aún
Contraluz en el afán baldío
Antes que arruine tu cognición
Mejor, a solas

XVI

SINCERIDAD

Mi amante es una mujer poco explícita
aunque jamás me ha mentido
El día que intimamos prometió que sería
absolutamente infiel el resto de su vida

Pero siempre excita mi ego con un delicioso
café jamaicano en las infrecuentes ocasiones
que amanece en mi cama

XVII

ENSOÑACIÓN

Pasó a mi lado una ensoñación casi rozándome
e ignoré el hallazgo, porque siempre he detestado
el aliento tan femenino del placer

Elijo la realidad, aunque sea como la hermana
mayor que nos hizo llorar en todos los momentos
mágicos de nuestra infancia

XVIII

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN RECURSO
TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo

XIX

HIPOCRESÍA

Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína

XX

ESCEPTICISMO

Nos refugiamos en el escepticismo al no ser
capaces de poner orden en lo cotidiano

¿Para qué nos creó a su imagen y semejanza
un Dios inexistente?


Me duele tu alma en blanco y negro
sin matices
y escribir este poema que me inspiras
que te ates a la tierra
para que sólo el viento te cimbre
o que rechaces nuestra complicidad
por los prejuicios

me duele tu amor ya intransitable
la presunción de la infidelidad
y que elijas tu realidad sin utopías

http://fernando-sabido.blogspot.com
.
VIOLETA PARRA: QUE HE SACADO CON QUERERTE


.

En el fondo sólo has inventado
una montaña de palabras incitantes
que hacen evaporarse con su magia
los vestigios del agua
y llegas a la noche de bodas
con los cabellos desordenados

quizá consigas excitarme algún día
con tu olor a lluvia cuando hierves
y es todo lo que necesito del aire
para pasear por el parque tus recuerdos

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AGUAVIVA: POETAS ANDALUCES
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