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Monthly Archives: febrero 2010



LXIX

Me provocas vértigo
aún después de tanto tiempo
y no evoco la belleza
que pierdes con los años

Así es mi pasión por ti

Concisamente

LXX

Me exiges la verdad
¿Qué verdad, la tuya o la mía?

Suena insistentemente el teléfono
Y formulas la misma pregunta de siempre
¡Dime la verdad!

Ya ni tan siquiera contesto
Y cuelgo

LXXI

No soporto la fiebre creativa que me martiriza
cíclicamente, en éstas ocasiones cada vez más
frecuentes parodio con ferocidad lo cotidiano
para poner de manifiesto el despropósito
y la incomunicación de la existencia

Ionesco me etiquetaría entre los poetas del absurdo

LXXII

Detrás de un deseo siempre negado
las viejas historias gota a gota
se pierden entre las sílabas del humo

Bajo mi piel casi sin darme cuenta
campan los desperfectos a su antojo
cual hijos putativos
que en la vejez la vida nos devuelve
para que el resto del mundo los conozca

Sobre mi piel los estragos del naufragio
la orografía que muestra la amarga sed de tiempo
a la contemplación morbosa de la gente

LXXIII

Los dioses disponen de identidad propia, la eterna
juventud que colma de energía sus cuerpos marmóreos
El más mortífero de los dioses, el dios de la guerra,
ordena tocar las trompetas si los esclavos gritan
libertad y las sacerdotisas les cubren coreando
salmos eróticos compulsivamente

En el ágora, la poética se tiñe de sangre
impregnando la inmortalidad de los dioses de lujuria

LXXIV

David Wark Griffith fue un gran pionero
del cinematógrafo y se enfrentó radicalmente
a la censura hasta que un derrame cerebral
acabó con su vida prematuramente
Desde entonces, infinitos especimenes ultra
religiosos nos niegan el libre albedrío

Para velar por nuestra salvación, pontifican

LXXV

Soledad, incomunicación, retraimiento o reclusión
son emociones colindantes a un vacío
que aborrecemos

Aún podría ser peor, si al buscar compañía
la encontramos sumergida en lágrimas y silencio

LXXVI

En nuestro planeta empieza a escasear
la yerba y los animales abandonan enloquecidos
los pastos
Entre tanto, los hospitales psiquiátricos
se convierten en inmensos zoológicos sin ventanas
ni puertas, habitaciones sombrías repletas
de excrementos en las que a los rebaños
les prohíben las trovas asilvestradas

Antediluvianos iceberg se deshacen entre el vértigo
de los Océanos colmando la tierra de peces
pertrechados con cuadernos de bitácora

LXXVII

Preciso vivir en soledad para no parecerme a nadie
y converso con el más allá preguntándole con ansia:

¿Tú como eres?

No temo la muerte –afirmo-, lo que me horroriza
de la eternidad, es volver a caminar por otro
laberinto construido entre idénticos espejos

LXXVIII

Hierve mi sangre
en cada eclipse de estrellas
y hasta la cama del dormitorio
resulta excesiva
para compartirla con la misoginia
por más tiempo

Concentrado en éstas reflexiones
el deseo golpea las ventanas
y el maullido de los gatos en celo
cose la tristeza
con puntadas de nieve
a mis pupilas

Volverá la oscuridad
a decirme
que he derrochado
cien crepúsculos en línea recta
pisando los bordes del vacío
y que es inútil inventariar
las fugaces victorias
ávido de coartadas
de un milagro

Hasta la razón me recrimina
que decidiera sumarme sin cautelas
al cortejo genital y librepensador
de los egocéntricos

LXXIX

Sé que para todas las mujeres
que me amaron he muerto
Como si nunca
hubiera existido para ellas

Aunque intuyo que pronto moriré
Y les daré la razón contra
mi voluntad

LXXX

Recorres los suburbios
de la realidad
y los sedimentos envenenan
tus raíces,
sobrevives atrapada en una estación
por la que no pasan los trenes
desde la adolescencia

De un día al otro
sólo te abraza el aire,
o te palpa los pechos
un cuchillo oxidado
por el orín del tiempo
y te desnudarás para la muerte
prendiendo los reflejos
de la nieve
con un pudor fingido

Mujer
de rasgos invisibles
mirando la lluvia
tras el cristal lunar
del alma

Como si no vivieras


LEER EL LIBRO COMPLETO Y GRATIS EN EL ENLACE:
http://fernando-sabido.blogspot.com

LXXI

Debo mantener la mente fría
más allá de lo indescifrable
que puedo encontrar al otro lado de la puerta
hasta es posible que mis pasos
sigan recorriendo el círculo
pintado sobre la piedra gris de las penumbras

Es hora de penetrar en el último laberinto
apartar con mis manos en la oscuridad
las telarañas colgadas en el mármol
buscar la habitación
en la que alguien que aún no conozco
interpreta al piano desconocidas partituras

Dentro de la caja
en que se ofrece a la felicidad como un regalo
puedo guardar la hora de la angustia
en ampollas de cristal con dinamita

LXXII

¿A quién amo desde ahora si ya no me dejas inventarte?

Me alimento de pensamientos disipados
para imaginar que aún sigo de huésped en tu vida
aferrado a hojas caducas de un árbol
de principios de octubre
ignorando la savia que tiñe en rojo al otoño

Me abrazo a los recuerdos sin pretenderlo
a las sombras que se funden para traer la noche
esperando al destino que me vendiste escrito de antemano
o resbalando en el hielo de tus imprevisibles palabras

No me reconozco
perdido en un sentimiento que inspira nostalgia
desorientado por la desnudez
con la que intentas vestir el pasado
y fingir que me ausento desplomando al desánimo

El tiempo ha escrito contra mi voluntad
un testamento de escogidos despropósitos

CXLIII

La casa es un montón de escombros
de recuerdos devastados
¿dónde está la maqueta de esa vida
que decidimos compartir un día?

Hay preguntas que jamás responderemos
porque sólo se reflejan
en el rincón mas escondido del retrato
hasta el reloj se paraliza
cansado de revelarnos
un tiempo inevitablemente prematuro

Inhóspito reducto que aún nos pertenece
mostrando la evidente decadencia
de nuestra realidad
la inutilidad de los pretextos
convive con la memoria
de todas las batallas que libramos
para acabar ambos derrotados

La vida que dilapidamos
nos reclama en estos días el peaje

CLXV

Hemos enlazado nuestras manos
para no coger el vaso de ginebra
y poder hablar antes de emborracharnos

Cuentas que tus amores siempre han sido breves
porque acaban desgastándose a la intemperie
y que tus amantes la primera noche
graban en tu piel las iniciales del fracaso

Oculto mi voz para no encenderte las promesas
pero es posible que por primera vez sobrevivas

CLXVI

Aléjate de todo menos de la felicidad
escapa con las migraciones de los pájaros
porque el viento nunca te hará daño
y disfruta la cita con las ensoñaciones

Cuando la juventud se vaya en secreto
no vuelvas por inercia al punto de partida
a ocultar las quemaduras del desamor y el frío
o escribirás tu biografía sobre el polvo


Pintura de mi amigo JOSEP FRANCÉS
Finalista del”Art Prize International Laguna ,de VENECIA 2010″
BLOG:http://josep-virtuality.blogspot.com//

LXXX

SERÁS SÓLO MUJER

Te vi nacer entre las yerbas del fuego
manchada de ceniza
y un viento voraz quemaba al frío
mientras tratabas de explicarte

Volvías de otro invierno
ajena a la tristeza
con la arrogante desmesura de tu edad
en pos del agua virgen
y gimiendo claroscuros
con el hisopo de las rosas

Si me amas vivirán los pecados
Imposibles y el tiempo
no acelerará mi pulso
porque serás sólo mujer
que ya es bastante

LXXXI

CREENCIAS

No concibo que crean en los dioses
y se postren ante unos atributos inventados
aunque no inflijan daño a nadie

Sólo a sí mismos

LXXXII

INEXISTENCIA

Cuando ensombrezca mi jardín
una nube de pájaros
no abandonaré mis quehaceres
provincianos

Nadie me ofrecerá solidaridad
en una tórrida tarde de agosto
y hasta es posible que me plantee seriamente
la inexistencia

LXXXIII

ARTIMAÑAS

Poseía una voz estridente
y una risa nerviosa que la hacían
insoportable
Hasta sentía vergüenza
de que me vieran con ella
No me importó declararle amor eterno
o llamarla preciosa en privado
si a cambio conseguía follármela

Estas artimañas las repetí
con otras mujeres
siempre que se presentó la ocasión
He sido un gran hijo de puta
Lo reconozco

LXXXIV

MARLENE DIETRICH

Se consagró en un cine primitivo, mudo
y nos deslumbró tan bella como la muerte
en El Ángel Azul
Viajó hasta las nieves perpetuas en el Expreso
de Shangai con Von Sternberg y en Testigo
de Cargo, sus besos nacían de labios tallados
en hielo
Fue musa de Willy Wilder y Orson Welles
la encumbró a los altares del celuloide
con Sed de Mal
Nos queda de ella la inmortalidad escrita
con la sangre añil de su estirpe en los arcanos
del Séptimo Arte

María Magdalena von Losh Dietrich
Marlene, la que fue diosa, única

LXXXV

ESCONDÍ LAS VIEJAS MUÑECAS DE TRAPO
EN EL DESVÁN DEL TIEMPO

Me niego a mostrar al mundo la asexualidad
de un cuerpo que envejece interiorizando culpas
que no le corresponden, como si no hubiera
ocurrido y la vida fuera un sarcasmo de mal gusto

Escondí las viejas muñecas de trapo en el desván
del tiempo, al socaire de los jazmines
y del olor de una infancia que aún me arrulla,
del afecto de las manos deshojadas de mi madre
cuando enjugaban mis lágrimas impares

Ha cerrado el último bar de la noche y dejo
de venderme, de poner precio a las mentiras,
condenado a ser un guiñol al que fatalmente
la certera guadaña de la muerte segará los hilos

LXXXVI

SCHOPENHAUER

El arte se incardina en la idea hinduista del mundo,
mera representación basada en imágenes platónicas,
caverna de sombras y fantasías inconcretas
que con frecuencia se resiste a los creadores

Únicamente los elegidos son capaces de plasmar
su sabiduría en un libro, en un lienzo, en el amor
A la mayoría silenciosa, la insatisfacción natural
de la voluntad creativa nos sumerge en un profundo
pesimismo, en el dolor, en la filosofía atormentada
de Schopenhauer

LXXXVII

EL MILAGRO

El infinito te espera en la carne refulgente
de las crisálidas, en gotas y gotas de desavenencia
que te vedaron la ternura y humedecieron
con tenacidad los oscuros latidos del desamparo
Tu existencia es sólo la espera de un milagro
o del penúltimo quiebro a lo irremediable,
de una Patria, de poder teñir de sutileza
el luto de todas las lágrimas

Casi no te conozco y anhelo sumergirme
en tus raíces, entre los sueños y la luz que te marginan
Aún perteneces al mundo
y el mundo está en deuda contigo

LXXXVIII

EXPOSICIONES ANTOLÓGICAS

En días de ocio, Madrid se colma de largas colas
de ciudadanos que soportan con estoicismo
las inclemencias del sol, la lluvia o el frío

Están contagiados por el virus de las exposiciones antológicas
Van a lo seguro, los artistas contemporáneos aguardan
la muerte para alcanzar el reconocimiento

LXXXIX

BUFONES

Cada colectividad engendra
sus bufones
y en los días estériles los inventa
mirándose el rostro en el cristal
de los espejos

Vuelvo hacia ellos mis ojos
y la luz mancha de sombras inocentes
el rudimento de una danza
que nunca pisará los escenarios

XC

REALIDAD

Te diría, por ti lo dejaré todo

Y aunque no me creas
no poseo absolutamente nada
a lo que renunciar


Pintura de mi amiga Carmen Mansilla. Blog: http://carmenmansilla.wordpress.com/

ESTÁ ESCRITO

El azar me trae el amor que perseguí
por abismos de soledad y ausencias
Mi tiempo se ha agotado
en otras travesías hasta mujeres
imperfectas que no me amaron nunca,
algo impropio de la probabilidad

La libertad impregna los tránsitos
hacia la plenitud, de sombras, de falsos
signos, de dudas comprensibles

Lo que ha de ser será, está escrito


LEER MIS POEMARIOS GRATIS EN FORMATO VIRTUAL

http://fernando-sabido.blogspot.com

I

He vuelto por unas horas
a la que jamás fue mi niñez
a los años en que se ausentaban los pájaros
en el cielo nublado de todas las mañanas
sin encontrar el lugar secreto
en el que nos escondían los juguetes

Un día dos niños se besaron
ignorando por qué el instinto
les empujó a ocultarse
en el nido abandonado de los gorriones

II

Miro la hora escrita en el sexo
de la noche
y aún es el día de ayer
que se muestra inoportuno
manchando a destiempo
la infidelidad de las caricias

Mañana se borrarán las cicatrices
traicionando
las promesas imprudentes de la cita
o la ilegal presunción de la inocencia

III

He tenido que aprender más de un oficio
para rebasar ciertos límites
y no cimentar mi vida en un invernadero

Entro sin llamar
a las casas sin puerta de los peregrinos
y me siento en el suelo a compartir palabras
sin aceptar las sugerentes ofertas
de los mercaderes

Es difícil imaginarlo a la vez que rechazo
los esporádicos ataques de la melancolía

IV

No debes ahora recordar
el pasado que compartimos
a destiempo

Has conocido a otro hombre
y me dices te posee
una pasión insólita
que no te reconoces

Escúchame
no puedes apagar el sol

Además es mediodía

V

Al oscurecer
se pierde estérilmente
la belleza de todos los paisajes
porque nadie sabe retenerla
entre sus manos

Solo la sensibilidad
de ciertos ojos fotografía
con sales de cinc en la memoria
los rescoldos

VI

Han sembrado mi entorno de embustes
que me impiden oír
el murmullo de las oraciones
y escondo la locura
no mirando a los ojos del prójimo

Encontrar un sitio a mi gusto
sin traspasar la línea
tras la que sobreviven los doblegados
es la última oportunidad

VII

Éste no es nuestro sitio
ni aunque hagamos cola
nos dejarán
mudarnos de los suburbios

Aquí tienen ellos
sus ministerios y los museos
al lado del palacio
del señor obispo

VIII

No buscas la realidad en los ojos de nadie
ni frecuentas para conversar a los viejos conocidos

Has comprado racimos inmaduros para calmar el ansia
escuchando en los labios del lienzo canciones inéditas
y nunca serás feliz sin poner un nombre
a lugares cercanos que has decidido no visitar

Sobre un fondo de rojas arenas movedizas
quieres levantar los cimientos del suicidio

IX

Cuando se ganó a pulso la inmortalidad
el océano le ofreció una botella vacía
arrojándolo ebrio a una isla deshabitada
en la que conoció la maldición bíblica

Buscó caminos que giraban a la izquierda
suplicando de la eternidad el indulto
o al menos la resurrección
moldeada en el barro que supura la muerte

X

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
Muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas

XI

Entre sedas ocultan
los despojos de los ídolos
del lascivo acoso
de las ancianas sacerdotisas

Porque murmuran
la cicatriz húmeda de tu virginidad
peinas de negro el corazón encendido
de tu frente
dime muchacha si tu vida
es de espinas o caricias

Sobrevives para dar
un nuevo nombre a la farsa
y odias
que te juzguen cuando estás soñando

XII

Dos amantes desean amarrarse al tiempo
implorando una ráfaga de pasión renovada
que permita desterrar los monólogos
y emprender el regreso hacia la tierra prometida

En la última noche del sur estalló el relámpago
que tizna al cansancio de olor a quemado
inoculando en los cómplices la decepción


Pintura de Francis Bacon


I

Quienes se envuelven en una sola bandera
pierden sonidos del mundo, aromas, colores
Su calor ficticio les transforma en adictos
a nacionalismos caducos, a la insolidaridad

El futuro se levantará entre seres humanos
disímiles, en la confusión de razas y lenguas

II

Hay locos
Cautivos
Huérfanos
Indigentes
Enfermos
Oprimidos

Y tiranos
Hipócritas
Cabrones
Xenófobos
Machistas
Imbéciles

No existen los dioses
Pero unos y otros
Se postran ante alguno

III

Cumplí con eficacia
Todos los objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar la tumba

Con una será suficiente

IV

Nos trae el viento un intenso olor a muerte
y millones de seres humanos son carne
de horca, vivimos entre paréntesis,
picoteando, entre barrotes que coartan
necesidades, ingenios y fantasías inútiles

En días de plomo todos los demonios
me visitan, me muevo entre hojas de tiempo
que acortan mi existencia sin llegar a poseerla,
me siento cautivo de una madurez indecente

En el entreacto, una mujer llegó a mi lado
desde la nieve y le cuesta acostumbrarse
a mi calor

V

La muerte tiene personalidad propia
Cuando te mira a los ojos, sólo permite
que contemples impotente sus rituales
Si logras burlarla, ese instante preciso
se grabará en tu memoria toda la vida

Incluso recordarás con ironía,
que el día era cálido y su célebre frialdad
una leyenda urbana


XXX

TRAVESTIDO

En el ceremonial íntimo del solitario
las lágrimas se confunden con la cobardía
es un proscrito por la realidad de lo distinto
maquillaje que juzga la sociedad
de irreverente

ya en la calle cruza la frontera
misántropo en sus sentimientos de mujer
y la noche le sorprende
saldando su deuda con la naturaleza

allí donde nadie conoce su secreto
le han visto del brazo del mendigo
sufriendo por amor
en la prisa de las horas
mordiéndose el deseo
en la esquina del coraje
aprendiendo a convivir
en los sueños con las brasas

hoy se siente el protagonista de su vida
encerrada en el baúl de la infancia tantos años
y en la acera del placer prohibido
comparte con las putas
la desgarrada melodía de un blues
que estalla en el silencio
de un destino encadenado
a la ambigüedad maldita de su sexo

XXXI

A veces me despierto angustiado
con el temor de que el sol no aparezca
y la noche perpetua me devuelva
al origen del universo
cuando según nos han enseñado
no existía el ser humano

solo me consuela pensar
que aún no se habrían inventado
las armas ni las guerras

XXXII

Hay lugares en los que siento
el deseo de disfrazarme
caminar entre los enemigos
la apariencia que me piden
con el camuflaje
que desahucia a la sinceridad

creí haber desterrado los fingimientos
y que no viviría más
la ocasión aborrecible de parecer
borrando de mi rostro
la mueca indolora del adúltero

XXXIII

No puedo convencer a quien no me conoce
aunque debo estar agradecido
de saber aparentar en momentos puntuales
y reservarme mi verdad
sin desnudar los pensamientos
con el siempre fugaz e inconsistente
resplandor de los axiomas

XXXIV

Quiero resucitar tu desnudo prenatal
en la espuma de un mar extraño
abrazado a las mareas para no lastimarte

y las olas me niegan el pasado
borrando tus pisadas de todas las orillas

XXXV

Quiso quedarse a solas con sus miedos
exclaustrado de la realidad
y como era un hombre
la sociedad le afeó la conducta

¿que hará desde ahora con las lágrimas?

es posible que finja
la euforia pasajera de los héroes
consciente de que su propia vida
ha concluido

XXXVI

Es inútil que indague en tus ojos
el amor oxidado en las lágrimas
mientras bebo el vinagre de un beso

no debemos prolongar el naufragio
o disimular un paisaje de vientos
para plantar en el yeso las raíces

XXXVII

Nunca podré sembrar un millón
de árboles en las nubes
que proyecten su sombra
en los caminos de la lluvia
pero puedo recorrer las ciudades destruidas
contemplando las vidas que se apagan
en la tierra de nadie

el universo es ajeno
al ir y venir de las catástrofes
y sólo en la oscuridad se escucha
al silencio cuando habla

XXXVIII

Nunca sabremos qué hubiera ocurrido
si hubiésemos cambiado de ciudad
sin habernos desnudado

aunque agradezco
las fresas que me ofreciste
con sabor a amargura
y que fuera un domingo por la tarde
cuando tus ojos
me regalaron ese momento irrepetible
perdonando mi engaño

XXXIX

Aquel hombre prefirió desandar el camino
regresar de los remordimientos
para cruzarse contigo en la calle
sin esperar a después de la muerte

y sentirse otra vez forastero en tu vida
pero negándose la posibilidad
de traicionar a sus convicciones

XL

Me han hablado hoy de ti
de tu arraigo en el pueblo de Asturias
donde conocimos
a aquellos ancianos pescadores

siento haber olvidado
por primera vez tu cumpleaños
al mirar las rosas
que se estropearon sin cortártelas
o aquel viaje que planeamos
a la casa del lago
cuando deseábamos
que nos quedaran todos los inviernos

XLI

El verso es ahora totalmente libre
asimétrico
in ortográfico
lo puedes escribir
en una servilleta de papel
o en el espacio que desocupa
el anuncio de Coca-Cola
en una revista

hay quien saca las letras de las palabras
con las comas y puntos
las guarda
para dibujar alas

XLII

A la multitud no le concierne
el lugar de mi nacimiento
y me tomarían por loco
si les gritara mis problemas
me asomo con curiosidad a la ventana
para asegurarme que todo es pasividad
e indiferencia
como lo era ayer
y lo será mientras no admitan
que aún les puede brotar
una nueva voz de sus cenizas

llega tarde a su cita
la rebeldía con la conciencia
y puede ser que no se produzca nunca
el instante culminante
el momento irrepetible
en que se muestre en toda su magnitud el valor
o la frágil desnudez
que se burla de lo establecido

no hay otra realidad
cuando permitimos que la corriente nos arrastre
hasta el tramo final de la existencia
en el que están prohibidos todos los antídotos



.

XI

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

XII

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad de tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

XIII

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

XIV

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

XV

MALTRATO

Mujer, lluvia en tus ojos
Piel de niebla y azafrán
Violencia, fanal oscuro
Yermos campos del sexo
Amor sepultado en savia
Luna en la madrugada
A solas

Ávido el corazón de vientos
Distante la voz del alma
Apóstata de un hombre
Al que amas aún
Contraluz en el afán baldío
Antes que arruine tu cognición
Mejor, a solas

XVI

SINCERIDAD

Mi amante es una mujer poco explícita
aunque jamás me ha mentido
El día que intimamos prometió que sería
absolutamente infiel el resto de su vida

Pero siempre excita mi ego con un delicioso
café jamaicano en las infrecuentes ocasiones
que amanece en mi cama

XVII

ENSOÑACIÓN

Pasó a mi lado una ensoñación casi rozándome
e ignoré el hallazgo, porque siempre he detestado
el aliento tan femenino del placer

Elijo la realidad, aunque sea como la hermana
mayor que nos hizo llorar en todos los momentos
mágicos de nuestra infancia

XVIII

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN RECURSO
TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo

XIX

HIPOCRESÍA

Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína

XX

ESCEPTICISMO

Nos refugiamos en el escepticismo al no ser
capaces de poner orden en lo cotidiano

¿Para qué nos creó a su imagen y semejanza
un Dios inexistente?


I

EL VACÍO

En mis sueños siempre habita el vacío
que recorro en un vuelo ingrávido
por el olor a misericordia de las noches
Llego hasta el alba
y no tengo a nadie que me espere
hasta la luna se oculta para repudiarme
en un paisaje de sombras
más allá de la muerte

Cae gota a gota una lluvia
que desnuda con lamentos mi alma
y sobrevive el miedo a la inexistencia
Se tensa el vértigo y rozo con los labios
la belleza al perderse
en la luz impalpable de la negación

II

LA ETERNIDAD

Suspendidas en la duración de Zeus,
deslumbrantes estatuas entonan panegíricos
a los dioses del Olimpo
Erectas, con los ojos saturados
de belleza inacabada semejan espiras
que gritan o susurran en función
de un viento despiadado

Rebosa el tiempo y las excita
un ansia de inmortalidad

III

LAS DIOSAS OCULTAN SU SEXO
DETRÁS DE LA LUNA

Las diosas ocultan su sexo detrás
de la luna, recelando remolinos
de estrellas enlutadas y escombros
de infinito

En las noches de plenilunio retoman
la sensualidad murmurando la confusión
en la que las ha sumido la abstinencia
y regresan mostrando su desnudez
ceñida por una lencería de nubes

Entretanto, hierve la sangre
de los dioses y demandan del Olimpo
el semen derrochado en la inútil
algarabía del estrépito

IV

TU TERNURA PLANEA SOBRE LA CONVULSIÓN

Te posee un corazón tallado en el diamante
de la fidelidad, unos ojos enlutados por la espera
mirando al mar, al amor que viaja desde lejos
para no llegar nunca a tu isla de Ítaca
En la intimidad, el placer solitario escupe lava
y mancha de ceniza tu vientre recostado
en los sueños, fiel bajo la prodigiosa torre de marfil,
tejiendo y destejiendo secretos en los pechos vírgenes
de las mareas, guardando las palabras como un tesoro
al abrigo de hipócritas deseos, de todos
los cuchillos sangrientos del machismo que ansiaron
sólo atravesar tu cuerpo

Testifico tu ternura que planea vencedora sobre
convulsas y aún cercanas fiebres, Penélope que grita
mientras siente las caricias del viento en las entrañas
despreciando el llanto helado, el sollozo del designio,
para asaltar sin miedos ni silencios la libertad

V

EL CONOCIMIENTO NOS INCITA
CON GUIÑOS SENSUALES

Sabiduría, luz que extiende sus largos
cabellos sobre los necios que colman
los cenáculos agonizando entre sus propios
gemidos
Un libro ante los ojos resulta cegador,
te empapa las desnudas neuronas
sin desprendimientos,
ven tómalo entre tus manos de cristal
y escucha en silencio las voces de los siglos
relatando historias

La irradiación es vital
para percibir los conjuros de la gnosis

VI

SOLEDAD

En las mujeres que han vivido intensamente
tampoco están las respuestas, las observo
ocultándose en un espanto dramático
o separando los últimos ángulos
con imperceptibles fragmentos de luz

Los ojos del tiempo revelan su desnudez,
si las pregunto sobre el amor, muestran
las heridas del sexo, el perfil del desengaño
y los verdugos

Ahora miran al horizonte confundidas
envueltas en una fe caduca y en su soledad

VII

MATERNIDAD

Gracias a la conservación de manuscritos fechados
afirmo que el pensamiento amenazó con escribir la historia
de un amor que nunca quiso nacer

Hiciste uso de las ostras y su perfil de arena introdujo
la bienvenida al mar
Con caracolas vuelvo a ocultar mis oídos
y al escuchar tu voz te exijo respirar en un coro
de perlas marinas

¿Me oyes?
Sin el permiso de tu rancio linaje
vienes a decirme en secreto que me amas y es prematuro
porque tú sabes que un mismo movimiento
te devuelve a la totalidad inacabada

Amanece
y en la maternidad mediterránea
no hay ya ninguna errata

VIII

ME AMARÁ SIN PREJUICIOS LA MUERTE

Amé en secreto muchas veces implorando
pasiones inéditas, rompí escarchas lleno
de esperanza y encontré corazones convexos
Me negaron mujeres de sexualidad imprecisa
y abracé cuerpos desnudos con deseos ajenos,
hasta el siempre prosaico reducto de la infidelidad
alcanzó a rechazarme

Amé labios que me ocultaron la sonrisa,
a mujeres de sexo solidario inmersas en la causa
con una fe ciega y el alma empapada
Amé vírgenes aferradas al dogma de hogueras
pretéritas, a prostitutas y en verdad,
a mi mismo

Podría contar la realidad con palabras
más dulces, si no supiera que algún día
me amará sin prejuicios la muerte

IX

ALMAS

No entiendo de apariencias
estériles ni de posturas neutras
sí de almas laceradas
y corazones indefensos

A veces el destino nos libra
de la apostasía
ocultándonos en un bosque
de inanimadas agruras

X

LA SOLEDAD NO PIDE PERMISO

La soledad no le pidió permiso, se alojó
clandestinamente en las grietas de la vejez
y en el corazón calcificado el día en que apenas
existía ya en sí mismo

Algunos blues y otros pertrechos para una eternidad
bajo tres palmos de tierra no ahuyentaron el olor
de la ambrosía, había perdido toda su fe en lograr
acercarse a las hogueras y en perdurar

Esa misma noche, el anciano preparó las maletas
por si acaso

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INMIGRANTES

He paseado por la ciudad en esta mañana de domingo
amor, al principio todo parecía tranquilo hasta llegar
a la plaza del Ayuntamiento. Allí, unos policías
cacheaban a jóvenes al parecer subsaharianos. El delito,
no portar documentos, permisos de residencia,
certificados de buena conducta, contratos de trabajo,
euros, pedigrí; ya sabes cariño, esas pequeñas cosas
que les hacen ser diferentes a nosotros. Comprendí que
en nuestro país ellos no son nadie, tan sólo
indocumentados, vagos, potencialmente aptos para
la expulsión.

Al volver a casa, unos perros abandonados ladraban
inusitadamente y no hallé policías importunándoles.

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