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Tag Archives: muerte


CRÍTICA LITERARIA DE “LA MUERTE SIEMPRE CULMINA SU TRABAJO”

LEER EL LIBRO COMPLETO:PINCHANDO AQUÍ

Por: Carlos Hugo Mamonde (Poeta argentino)

Me he engañado un momento con tus poemas, Fernando, –siguiendo esa dirección de lectura que siempre marca todo título-…o tal vez el juego (que no “engaño”o suerte de intenso ‘trompe l’oeil’ o trampantojo – [aunque tu texto es escasamente barroco]…el engaño, digo, sea deliberado…sea un bien trabado laberinto del autor.

El desconcierto al que aludo es que no es un “libro de la muerte” como en la apariencia se muestra; antes bien, es un enfático libro de la vida, que se propone una lucha agonística contra la escandalosa muerte y los melancólicos sacerdotes de su idolatría.

El primer tercio del libro, de gran jovialidad y desmesura trágica, unamuniana, intensa… tenaz, en su enumeración del goce (la gran epifanía de la vida más vivida) que el autor arroja con desdén al rostro de lo finito; marcando la contradictoria grandeza humana con un arrebato de gran altura poética con ecos en la poesía latina…sonoro como una clarín en el desierto de lo real… y un punto felizmente báquica y sexuado; tiene la fuerza de los “Carmina ‘Burana”. Y la apuesta es análoga y muy alta… comamos y bebamos que mañana moriremos…

Tras el reto, el poeta se retira a su “espacio-de-la-literatura”…su castillo (allí donde jamás podrá entrar la Muerte; porque si algo no posee la muerte es el lenguaje…es muda, áfona, no puede articular el don de la palabra…a lo sumo hace pantomimas patéticas con la terrible tijera de ‘Átropos’, la menor de las Parcas…aquella que corta el hilo que alimenta Cloto y Láquesis enhebra).

La aventura del poeta es aquella tópica de la construcción de su subjetividad, amenazada por el eclipse de la muerte, construcción de su yo poético a través de las leves herramientas del lenguaje, pero que operan desde la fuerza del Deseo y del cuasi prometéico esfuerzo de acceso al ‘agalma’ socrático; que se adivina tras el goce –del lenguaje y la carne- como eje de la ‘iterabilidad’ de todo el libro.

No sobre otros materiales puede construir el hombre, cuando ha salido antropológicamente –y con enorme esfuerzo de voluntad y albedrío- a la intemperie y se manifiesta existente y ateo, con un ‘plus’ de felicidad y libertad en su canto que no habrá de olvidarse.

Esta es la inflexión desde donde se enuncia:

“Presiento que estamos enterrando
las viejas canciones de amor,
que el viento de la umbría
va deshojando nuestro libro
verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte”

Tal es lo paradójico de la tensión de nuestro ser: podemos cantar las “viejas canciones”…ejercer la pura ‘poiesis” del amor (ninguna visión más alta)…pero siempre permaneceremos amenazados por un ominoso “viento” o por lo “umbrío” hasta ser prolijamente “deshojados” / desguazados en el instante críptico del ‘black out”.

Ese modelo ‘antihéroico’ de vivir, sin el consuelo de promesas de falsía, de beatitudes de altísimo costo eclesial, es propuesto por el poeta como una alternativa que “cura” incluso del dolor de estar vivo , siendo un ungüento de ensueños invisibles, pero maravillosamente salvífico para el náufrago (que todos naufragamos). Tal su poder…y sin tener que pagar las monedas de sangre de “juramentos apócrifos” ni la vergüenza de los “estigmas”:

“Recuerdo los gemidos del ensueño,
el ungüento invisible que nos salvó
a veces del naufragio sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista
de estigmas, las ascuas”

Y, ultrapasado el precio de los dioses, ya podrá la criatura:
“(…) vagar por paisajes inhóspitos”
pero serán paisajes otros, construcciones humanas de pura “algarabía” y existencia de “nómadas en una selva de pájaros “.

Tal es la verdadera promesa de la palabra poética, que no de la opresión de lo sagrado. Menos aún: la palabra del poeta es la palabra de la liberación en el campo carismático de lo profano del arte.
“(…) trepando la oscuridad
para ponerse a salvo de espejismos
baldíos “.

El proyecto poético de Fernando es ambicioso pero no se frustra, por la gran calidad de sus mimbres textuales y por la limpia mirada que penetra las cosas y los seres sin hesitación ni acoso; con multiplicado amor pero cierto voluntario ‘desapego’ que nunca puede confundirse ni con la ironía ni con el desdén. Entonces es cuando el libro todo entra de proa –a encallar, acaso, como es labilidad humana- en una playa última donde aguarda la muerte. Muerte si no vencida, ya domesticada y a la que le poeta sostiene la mirada –como nos pide Walter Benjamín para toda mirada humana que no sea frustración de la técnica… sino descubrimiento y sujeción del “aura” de lo existente. Y pisando seguro esa ardiente arena, Fernando dice lo que él ya sabe y con nosotros comparte:

“La muerte tiene personalidad propia
Cuando te mira a los ojos, sólo permite
que contemples impotente sus rituales

Si logras burlarla, ese instante preciso
se grabará en tu memoria para toda la vida

Incluso recordarás con ironía
que el día fue cálido y su célebre frialdad
una leyenda urbana”.

*Imagen: Portada del poemario «La muerte siempre culmina su trabajo» (2010) de Fernando Sabido Sánchez.


MUROS

UNA PINTADA EN EL MURO QUE CONSTRUYE ISRAEL
NOS MUESTRA A DOS NIÑOS PALESTINOS QUE SUEÑAN…

La palabra Muro se escucha con mayúscula por el que dividió a Berlín durante 28 años. Se lo llamó y llama todavía El Muro de la vergüenza, pero quedó muy atrás del que Israel construye en el territorio palestino ocupado: el alemán que erigió la ex URSS tuvo 155 kilómetros de largo, el israelí tendrá más de 700. La altura media del primero fue de 3,6 metros, la del segundo un máximo de 8 y su anchura podrá ampliarse ya que a uno y otro lado se cavan fosas de varios metros de profundidad, hay vallas electrificadas de alambre de púa, sensores térmicos, cámaras de video, torres de francotirador y carreteras para los vehículos israelíes de patrullaje, más una franja colchón de ancho variable. El 85 por ciento de este Muro se construye dentro de Cisjordania, a la que despoja del 9,5 por ciento de su territorio.


MUROS

Levantamos muros en cualquier parte
muros de piedra y cemento amasados con odio
muros supurando sangre por todas sus grietas
muros para escribir el nombre de nuestros verdugos
muros que intentan anular la mala conciencia
muros sin puertas de acceso a la imaginación

somos tan absurdos que hasta levantamos muros
para ocultar nuestros corazones fracturados



(POEMA INÉDITO)




SCHOPENHAUER

El arte se incardina en la idea hinduista del mundo,
mera representación basada en imágenes platónicas,
caverna de sombras y fantasías inconcretas
que con frecuencia se resiste a los creadores

Únicamente los elegidos son capaces de plasmar
su sabiduría en un libro, en un lienzo, en el amor
A la mayoría silenciosa, la insatisfacción natural
de la voluntad creativa nos sumerge en un profundo
pesimismo, en el dolor, en la filosofía atormentada
de Schopenhauer


YASMINA CEBRIÁN

Dejadme proclamar las desventuras de Yasmina
Literariamente predispuesta a los augurios
Mientras se lanza al sexo sin semánticas

He de reconocer que no es factible
Volver el rostro a la pasión en ese clímax
Y la niña que retrasó en exceso ser mujer
Codicia recuperar prostituyéndose aquel tiempo


A GARCÍA LORCA

Tus poemas no escritos perdurarán inéditos
en el barro manchado con sangre de la sepultura

Y serán savia en los árboles hasta el último bosque

MARLENE DIETRICH

Se consagró en un cine primitivo, mudo
y nos deslumbró tan bella como la muerte en El Ángel Azul
Viajó hasta las nieves perpetuas en el Expreso de Shangai
con Von Sternberg y en Testigo de Cargo, sus besos nacían
de labios tallados en hielo
Fue musa de Willy Wilder y Orson Welles la encumbró
a los altares del celuloide con Sed de Mal
Nos queda de ella la inmortalidad escrita con la sangre
añil de su estirpe en los arcanos del Séptimo Arte

María Magdalena von Losh Dietrich
Marlene, la que fue diosa, única


IMAGINE

Por la piel de los que soñamos
un mundo diferente
pasan con premura los años
a los que empapa la pesadumbre
mientras se aquieta en nuestro interior
la esperanza

Con frecuencia, nos sobresaltan
las infinitas cúspides del odio
inflamando la pereza latente
en las tormentas

Y aún se encoge nuestro corazón
cuando John Lennon nos incita
a que lo imaginemos


Pintura de Fernando Zóbel


I

No concibo tu misantropía
Ni el olor a ceniza que desprende
Jamás contemplé la posibilidad
Que el amor tropezara en las rocas
En su trayectoria hacia la muerte

Tiempos de cal abrasando el coraje
La certeza mortal de las cifras

La lluvia apagó nuestra esperanza
El día que nos visitó el hastío

II

Miro atrás, una gran parte de mi vida
sólo son posos, retazos de películas en blanco
y negro, botellas vacías que me vendieron
para llenarlas de propósitos inútiles,
e inexplicablemente no me siento
un hombre fracasado

No creo en ángeles, tampoco en demonios,
sólo en el sol que nos abrasa con absurda
persistencia






.

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MISILES

1

Al inmigrante clandestino
le leen sus derechos
los policías que le detienen
periódicamente
por indocumentado

2

La pederastia practicada
por un sacerdote
no la considera su religión
un gravísimo pecado

Les ampara un inmemorial
derecho de pernada

3

Miles de cubanos
venezolanos o ecuatorianos
preferirían comer
todos los días
y que no les hablaran
persistentemente
de las perversiones
del capitalismo

4

Los subsaharianos
pueden visitar España
en calidad de turistas

Siempre que vengan
en patera

5

Ante la Asamblea General
de la ONU
aquel Presidente pronunció
un trascendental discurso

Reconoció el derecho
de los parias de la tierra
a circular libremente
por el Tercer Mundo

6

Dicen que cada vez se lee
menos poesía

Tienen razón
para qué mierda necesita
una sociedad tan individualista
a los poetas


Pintura Muerte y Vida de Gustav Klimt

I

La soledad no le pidió permiso, se alojó
clandestinamente en las grietas de la vejez
y en el corazón calcificado el día en que apenas
existía ya en sí mismo

Algunos blues y otros pertrechos para una eternidad
bajo tres palmos de tierra no ahuyentaron el olor
de la ambrosía, había perdido toda su fe en lograr
acercarse a las hogueras y en perdurar

Esa misma noche, el anciano preparó las maletas
por si acaso

II

Vendrá la muerte a confundirnos con otros
no seres angustiados por las noches frías
del delirio y nos vestirán con sudarios de olas
trasparentes para ubicarnos en los vértices
de un quimérico tablero de ajedrez

Vacío de amor y tiempo el corazón maldecirá
la ausencia del afecto y la anfibología del sexo
nos hará impotentes a la excitación
peregrinando la eternidad por un abrupto
letargo de fruiciones disonantes y abstractas

III

Presiento que enterramos las viejas
canciones de amor, que el viento de la umbría
deshoja nuestro libro verso a verso
sin demorar el arribo de la muerte

Recuerdo los placeres del ensueño,
el ungüento invisible que nos salvó a veces
del naufragio sin juramentos apócrifos,
la infidelidad desprovista de estigmas,
las ascuas

Ahora, cada palabra, cada letra, vagará
por un paisaje inhóspito de algarabía,
nómadas en una selva de pájaros
que desafinan el silencio rompiendo olas
de lágrimas negras, tal vez crisálidas
a contraluz trepando la oscuridad
para ponerse a salvo de un espejismo
inútil

IV

Permanezco en silencio esperando nada
No es un poema sobre la muerte
Tampoco de erotismo
El narcisismo nunca me trasmite euforia

Mi ironía es el decorado para una película
Una maqueta
La sala de cine está vacía
Otro día que pasaré inadvertido

V

Desprovisto del erotismo
en el declive grisáceo de su existencia
un náufrago,
acróbata en ansiedades aunque proscrito
tramita posibilidades, súbitos relámpagos
supervivencias

Contumaz con su destino
comparece al regreso de la clandestinidad

Es la penúltima soflama
e injuria la obsesiva dependencia
del sexo

VI

Amé en secreto muchas veces implorando
pasiones inéditas, rompí escarchas lleno
de esperanza y encontré corazones convexos
Me negaron mujeres de sexualidad imprecisa
y abracé cuerpos desnudos con deseos ajenos,
hasta el siempre prosaico reducto de la infidelidad
alcanzó a rechazarme

Amé labios que me ocultaron la sonrisa,
a mujeres de sexo solidario inmersas en la causa
con una fe ciega y el alma empapada
Amé vírgenes aferradas al dogma de hogueras
pretéritas, a prostitutas y en verdad,
a mi mismo

Podría contar la realidad con palabras
más dulces, si no supiera que algún día
me amará sin prejuicios la muerte


.                                       .Pintura de René Magritte

SI FUERAS

Si fueras la niña de rabietas y travesuras
Me disfrazaría de Jauja en tus cuentos de Hadas

Si fueras la amante nocturna e incierta
Desvelaría sutilmente tus sueños lascivos

Si fueras la mujer de mis versos impares
Te desposaría en algún relámpago de posibilidad


http://fernando-sabido.blogspot.con


CXLVIII

Es absurdo hacer preguntas
cuando nadie se considera culpable
sabiendo del clandestino inmigrante
que burla a la muerte
fraguado en el cemento gris de una patera

Mientras callamos
las miradas se desvían del infame naufragio
la noche oscurece la memoria
de los cementerios marinos
ignorando al sobreviviente
que se inscribe en un vejatorio desafío
para vencer a la miseria

Engañamos al oído
que desprecia los gritos encadenados
de la desesperación
ahogando los murmullos que se congelan
en el iceberg racista de la sangre
y transitamos confundidos las horas del miedo
abrazados a la vergüenza que nos es ajena

mientras en las catacumbas de la justicia
de muerte se condena a los cadáveres

CXLIX

Equidistante de incertidumbres y certezas
posee la vanidad
de quién se sabe investido en la sabiduría del visionario
y suicida en la presunción
de creer no haberse nunca equivocado

Protagonista de un pacto con los dioses del Olimpo
a cambio de poderes inquilinos
que distraigan su codicia
enterrando la verdad intangible de la Historia
o numerando el vacío de los márgenes

Enarbola banderas que no le pertenecen
desatando las pasiones con frases ensayadas
nunca consistentes argumentos
sólo sonidos lanzados a las vísceras
empapadas en la hiel de los nostálgicos

CL

Sin un motivo aparente distanciaste las visitas a mi casa
con frialdad meditada
hasta que un día al salir cerraste la puerta para siempre
sin despedirte
y me han contado de tu viaje más allá de nuestras tardes

Ahora los días inmovilizan mi tristeza
tus palabras nacerán en otra intimidad
mientras disfrazo la soledad de espera

Nuestro amor
se busca entre las sábanas húmedas del amanecer
y duerme cada noche bebiendo el veneno de los arrepentidos
quise que la distancia
desatendiera las leyes de la física
y abrieras tus ojos en el laberinto del recuerdo

Pensarás que nada permanece vivo para siempre
que tus huellas desaparecerán confundidas en el tiempo

El olvido no pregunta
y siempre entra sin llamar en las conciencias

CLI

Bajo tierra yacen las palabras pronunciadas
y en su silencio se perpetúa
el dolor de su significado

Callan los vocablos
que hablarían
de un amor en ese instante vivo
aunque olvidado hoy
la angustia que ciñe a tu pérdida
convierte en inútiles los atajos
dónde el recuerdo
eterniza el sabor amargo de las horas

No puedo quejarme por no haberte ilusionado
aunque me resta el derecho
a poseer tu recuerdo vivo
pálpito inútil
en el paisaje vencido de mi cuerpo
que mezcla las emociones
con la evidencia del abandono

CLII

Cree en las pequeñas realidades cotidianas
y en que la Historia se gestó saturando cementerios
vacilante declamador de letanías
conversador circunspecto
con suaves rasgos de nostálgico

Prejuzga a la mujer actual de metafísica
misógino en la premura de aislados escarceos
amante de sí mismo
impenitente bebedor en las liturgias
satisfecho de jugar con trampa al solitario

Evoca la soledad como estandarte
no dice lo que piensa ni a sí mismo
haciendo responsable al destino de sus actos
su secreta vocación es cruzar calles vacías
y subir las escaleras ignorando los peldaños

Nada se pregunta cuando la muchedumbre
alarga sine die su letargo
imperturbable en la cómplice solidaridad del resignado

CLIII

Te he esperado
sin tiempo para desnudar mi memoria
atajando la ilegalidad del recuerdo
aferrado a la verdad subjetiva de mi historia

La vida es una búsqueda constante
que la imaginación dilata mas allá de lo posible
cómplice incrédula de una felicidad
sólo imaginada
sólo presunta
apariencia que contraviene
la insensibilidad de ciertas normas

Ahora espero en este hosco paisaje
en el que se depositan los escombros
indefenso en tu apatía
caminando hacia un exilio
en el que no existen los sueños
investido en la pesadumbre de la culpa
vulnerable
en la imperecedera verdad de tus quimeras

CLIV

Me adentré en una muchedumbre
plagada de impostores
sabiéndome uno de ellos
y me impactaron
los ojos tristes e infelices
de los resignados

Se intuían las ráfagas del miedo
en los imprecisos movimientos
y la docilidad sonámbula
enquistada en la costumbre
conversos de una fe invisible y necesaria
vacíos
abducidos por credos infalibles
gregarios que anhelan
alcanzar un liderazgo inútil

No supe de su procedencia
apellidos o raza
pero hoy les debo el disfrutar
del transeúnte resplandor de los elegidos

CLV

Una tregua te imploro en el litigio
enmascarado con resplandor de lejanías
huellas disimuladas sin sentido
de una verdad detestable y nunca compartida

Paisaje que aborrecen las miradas
sepultado allá donde termina
aferrado al tiempo
que no cesa de saquear
deslealmente nuestros plazos

Puedo impedir el impreciso límite
de un olvido pactado en lo posible
sin avanzar por el borde del abismo
disputando con mi convicción tan evidente

En el mar el pecado se sumerge
sin necesidad de enterrarlo cada noche

CLVI

Con un salto al vacío
deseas pasar tu tiempo de repente
para nacer en otra vida

El vestigio de la evidencia
se mezcla con el azul del cielo
que nunca conociste
ausencia de luz en tus ojos
empañados por las lágrimas
de un túnel cegado por la rabia

El desamor
precipicio que separa nuestras vidas
y tu alma que agoniza en el estertor
de un espejismo
te impregnan de infelicidad

Mientras
solo repito palabras vacías e inútiles
porque al fin has comprendido
el que yo
agnóstico o tal vez ateo
pretendo que te abraces a mi nada

CLVII

Se demanda estérilmente a la conciencia
de los que recurren a las guerras
pretextando extender la libertad
y lanzan dardos de muerte
a la frágil esfera de cristal
de un planeta que navega a la deriva

Ríos de sangre
exaltan el instinto depredador de los patriotas
animales sedientos de victorias
lujuria que encubre cualquier atisbo de razón
en el abismo oscuro de sus mentes

La mentira transfigurada en verdad universal
bombardea sin descanso los cerebros
la razón de Estado
es la coartada de los visionarios
para sepultar a la justicia
cómplices de una ambición
contaminada en el artificio de la realidad

Expoliando las vidas ajenas
consiguen ser los invitados de honor
en el festín diario de la muerte

PUBLICADO POR FERNANDO SABIDO SÁNCHEZ


LXXXI

Me reclamas
desde la oscuridad
para que me abrace
a tu isla
y hablarme de amor
sin alzar la voz

Apenas noto el sonido
de tu aliento
que se adhiere a mi piel
reclinando la cabeza
y busca admiración
en los pájaros

Yo callo mientras ardemos
y el placer dilata
los vasos sanguíneos
contagiados de una lujuria
que nos suplica
y fatiga al corazón revivido

Llueve un agua limpia
sobre las palabras
y por primera vez
no destiñen tus labios

LXXXII

Es la época del témpano
de lo individual
y negamos la existencia
a los seres que invocan
la muerte
abrazados a un mar
sin esperanza

Es la hora obscena
de la bruma que se desliza
entre monólogos de ciegos
y hasta pintamos de negro
las paredes
con la sombra inocente
de los niños

Nada está ya donde solía
y malgastamos nuestro tiempo
anestesiando los placeres

LXXXIII

Nos alcanza la locura cuando pretendemos
superar el infortunio que se yergue amenazante
tras la quimérica presencia de un milagro

Y nos conjuramos con ella
para el enésimo asalto baldío a la felicidad

LXXXIV

Sin mezclarse con los sueños
la noche se desentiende de noctámbulos
que intercambian caricias, con las manos cosidas
a unos cuerpos que declinan

Hemos resistido algunos años en una ciudad
sin poetas, pidiéndole a la vida sobrevivir a pan y agua
mientras el sanedrín de ancianos libaba
un vino caliente

Se alejan los cuerpos del sexo y queda la lealtad
a la espera de que los médicos emitan un diagnóstico
que impregne de razón la agonía infinita
de los hombres

Pero todo podría ser bastante peor,
si no pudiésemos tener a alguien que nos ame
desinteresadamente

LXXXV

Mírame
para que no cristalicen
tus lágrimas
bajo los párpados
que te ocultan de la noche
y pueda amarte
en un descampado
del invierno

Podré escuchar tus secretos
y gritar la ternura en voz baja
cuando extraigas del alma
el relente nupcial de los cuchillos

Y sepa que volverás a ser
la misma de siempre

LXXXVI

Posees la arrogante necesidad
de volver a creer en algo
ahora que por fin has entendido
mis contradicciones
y enciendes las luces de emergencia
fabricando una posdata
que te permita estimar tu vida

No será la primera vez
que me sucede
aunque nunca lo reconocería
y no me arrepiento de que coincidiéramos
plagiando a las parejas
que se enamoran en la concurrida soledad
de un andén de Metro

LXXXVII

Regresa para decirme
que sigues existiendo
aunque hayas levitado
alejando tu cuerpo
de la gravedad de la tierra
creyéndote invisible

Ahora ocupo
el espacio vacío de tu intimidad
y busco las palabras
que dejaste sembradas
para intentar comprenderte

LXXXVIII

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Como lo estaba cuando me tentó
Una serpiente con palabras impares
O cuando me abandonaron
Compañeros de política e insomnios
Los hijos que crié
El sentimiento y la lágrima
La perspectiva
El futuro
La fe y el diablo

Cuando llegue la muerte
Estaré solo
Si el amor no inventa un milagro
Y me alcanza

LXXXIX

Quiero pasar desapercibido
y vivir encerrado en mí mismo
que la sangre de mis heridas
gotee hacia dentro sin escandalizar

Aún así
no tardarán en gritarme desde los púlpitos
los que no soportan mi indiferencia
y exigirán que revele todos mis secretos
como si en ello les fuera la vida

Rebosa la ciudad de gente
que me desprecia sin conocerme
a la que envilece una aversión congénita

XC

Comenzamos nuestra historia amorosa
de forma vulgar, respetando los semáforos
para salir indemnes de accidentes carnales,
hasta coreamos plegarias que ahuyentaban
la libido en última instancia

Fuiste tú la que tiró la primera piedra
renegando de la virginidad, de las culpas,
rompiste las reglas fagocitando con descaro
nuestras ancestrales convicciones

Y a pesar del tiempo transcurrido
o de las largas discusiones metafísicas
que mantenemos, no está claro cual de los dos
practica antropofagia con el otro

XCI

He gastado mi tiempo
Buscando en la mujer
Claridad
Infinito
Gestación
Un cuerpo desnudo
Orillas
Estallidos
Y hallé
Un amplio espectro
De indolencia

Sólo al regreso
La diosa maya Ixmucané
Vertió fertilidad
Sobre la tierra árida
De mi ateísmo


Pintura de mi amiga Carmen Mansilla. Blog: http://carmenmansilla.wordpress.com/

ESTÁ ESCRITO

El azar me trae el amor que perseguí
por abismos de soledad y ausencias
Mi tiempo se ha agotado
en otras travesías hasta mujeres
imperfectas que no me amaron nunca,
algo impropio de la probabilidad

La libertad impregna los tránsitos
hacia la plenitud, de sombras, de falsos
signos, de dudas comprensibles

Lo que ha de ser será, está escrito


LEER MIS POEMARIOS GRATIS EN FORMATO VIRTUAL

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I

He vuelto por unas horas
a la que jamás fue mi niñez
a los años en que se ausentaban los pájaros
en el cielo nublado de todas las mañanas
sin encontrar el lugar secreto
en el que nos escondían los juguetes

Un día dos niños se besaron
ignorando por qué el instinto
les empujó a ocultarse
en el nido abandonado de los gorriones

II

Miro la hora escrita en el sexo
de la noche
y aún es el día de ayer
que se muestra inoportuno
manchando a destiempo
la infidelidad de las caricias

Mañana se borrarán las cicatrices
traicionando
las promesas imprudentes de la cita
o la ilegal presunción de la inocencia

III

He tenido que aprender más de un oficio
para rebasar ciertos límites
y no cimentar mi vida en un invernadero

Entro sin llamar
a las casas sin puerta de los peregrinos
y me siento en el suelo a compartir palabras
sin aceptar las sugerentes ofertas
de los mercaderes

Es difícil imaginarlo a la vez que rechazo
los esporádicos ataques de la melancolía

IV

No debes ahora recordar
el pasado que compartimos
a destiempo

Has conocido a otro hombre
y me dices te posee
una pasión insólita
que no te reconoces

Escúchame
no puedes apagar el sol

Además es mediodía

V

Al oscurecer
se pierde estérilmente
la belleza de todos los paisajes
porque nadie sabe retenerla
entre sus manos

Solo la sensibilidad
de ciertos ojos fotografía
con sales de cinc en la memoria
los rescoldos

VI

Han sembrado mi entorno de embustes
que me impiden oír
el murmullo de las oraciones
y escondo la locura
no mirando a los ojos del prójimo

Encontrar un sitio a mi gusto
sin traspasar la línea
tras la que sobreviven los doblegados
es la última oportunidad

VII

Éste no es nuestro sitio
ni aunque hagamos cola
nos dejarán
mudarnos de los suburbios

Aquí tienen ellos
sus ministerios y los museos
al lado del palacio
del señor obispo

VIII

No buscas la realidad en los ojos de nadie
ni frecuentas para conversar a los viejos conocidos

Has comprado racimos inmaduros para calmar el ansia
escuchando en los labios del lienzo canciones inéditas
y nunca serás feliz sin poner un nombre
a lugares cercanos que has decidido no visitar

Sobre un fondo de rojas arenas movedizas
quieres levantar los cimientos del suicidio

IX

Cuando se ganó a pulso la inmortalidad
el océano le ofreció una botella vacía
arrojándolo ebrio a una isla deshabitada
en la que conoció la maldición bíblica

Buscó caminos que giraban a la izquierda
suplicando de la eternidad el indulto
o al menos la resurrección
moldeada en el barro que supura la muerte

X

Has cerrado tus ojos y apretado los labios
y te ovillas como una niña recién alumbrada
aunque tu rostro apesta a tristeza

Puedo arrancar de tu pecho el hierro negro
hacer que tu cuerpo no muera
pero no es fácil sanar un corazón mordido

¿Sabes?
Muerden los que hieren la amistad
y se llevan las palabras sin pagarlas

XI

Entre sedas ocultan
los despojos de los ídolos
del lascivo acoso
de las ancianas sacerdotisas

Porque murmuran
la cicatriz húmeda de tu virginidad
peinas de negro el corazón encendido
de tu frente
dime muchacha si tu vida
es de espinas o caricias

Sobrevives para dar
un nuevo nombre a la farsa
y odias
que te juzguen cuando estás soñando

XII

Dos amantes desean amarrarse al tiempo
implorando una ráfaga de pasión renovada
que permita desterrar los monólogos
y emprender el regreso hacia la tierra prometida

En la última noche del sur estalló el relámpago
que tizna al cansancio de olor a quemado
inoculando en los cómplices la decepción


Pintura de Francis Bacon


I

Quienes se envuelven en una sola bandera
pierden sonidos del mundo, aromas, colores
Su calor ficticio les transforma en adictos
a nacionalismos caducos, a la insolidaridad

El futuro se levantará entre seres humanos
disímiles, en la confusión de razas y lenguas

II

Hay locos
Cautivos
Huérfanos
Indigentes
Enfermos
Oprimidos

Y tiranos
Hipócritas
Cabrones
Xenófobos
Machistas
Imbéciles

No existen los dioses
Pero unos y otros
Se postran ante alguno

III

Cumplí con eficacia
Todos los objetivos
Planté muchos árboles
Escribí varios libros
Tuve hijos
Me queda cavar la tumba

Con una será suficiente

IV

Nos trae el viento un intenso olor a muerte
y millones de seres humanos son carne
de horca, vivimos entre paréntesis,
picoteando, entre barrotes que coartan
necesidades, ingenios y fantasías inútiles

En días de plomo todos los demonios
me visitan, me muevo entre hojas de tiempo
que acortan mi existencia sin llegar a poseerla,
me siento cautivo de una madurez indecente

En el entreacto, una mujer llegó a mi lado
desde la nieve y le cuesta acostumbrarse
a mi calor

V

La muerte tiene personalidad propia
Cuando te mira a los ojos, sólo permite
que contemples impotente sus rituales
Si logras burlarla, ese instante preciso
se grabará en tu memoria toda la vida

Incluso recordarás con ironía,
que el día era cálido y su célebre frialdad
una leyenda urbana



.

XI

LA HUIDA

Se apartaron del sexo dejando atrás
las fábulas sustantivas y una pasión
enhiesta y militante

Uno de ellos, sólo uno, cerró los ojos
y pensó que todos nos planteamos
la huida en algún momento
hasta que el frío nos empuja a regresar
convictos y confesos

Para sobrevivir en una incurable
persistencia

XII

MASTURBACIÓN

Amaina la tempestad de tu cuerpo
Y te desplomas sobre el lecho
Al socaire del último naufragio

Sobre la mesilla de la habitación
Una lámpara de cristal de Murano
Refleja el enésimo crepúsculo
Fraguado en los océanos de la soledad

XIII

EL MIEDO

Se sentía libre
Lamiéndole el sexo
Provocando tempestades
Algoritmos
Múltiples orgasmos
Encantamiento

Aunque jamás
Le acarició el alma
Por miedo

XIV

LA INDOLENCIA ANEGA LA CIUDAD DE PECES

Hay días en los que es preferible apartarse
de sí mismos, disimular, en derredor la ciudad
quema el silencio con alaridos de tristeza
bajo una bóveda púrpura de inexistencia

Pensé en mentir la amistad, borrar de mi rostro
las huellas de tiempos aciagos, pero la gente
agoniza bajo la cal o vive asomándose al abismo
y no creyó en mis razones y condición

Qué importa el resplandor del alma, el amor
o el afecto a unos seres que sólo resisten
endeudados y sobreviven a la mezquindad
sabiéndose dueños de una sepultura perpetua

XV

MALTRATO

Mujer, lluvia en tus ojos
Piel de niebla y azafrán
Violencia, fanal oscuro
Yermos campos del sexo
Amor sepultado en savia
Luna en la madrugada
A solas

Ávido el corazón de vientos
Distante la voz del alma
Apóstata de un hombre
Al que amas aún
Contraluz en el afán baldío
Antes que arruine tu cognición
Mejor, a solas

XVI

SINCERIDAD

Mi amante es una mujer poco explícita
aunque jamás me ha mentido
El día que intimamos prometió que sería
absolutamente infiel el resto de su vida

Pero siempre excita mi ego con un delicioso
café jamaicano en las infrecuentes ocasiones
que amanece en mi cama

XVII

ENSOÑACIÓN

Pasó a mi lado una ensoñación casi rozándome
e ignoré el hallazgo, porque siempre he detestado
el aliento tan femenino del placer

Elijo la realidad, aunque sea como la hermana
mayor que nos hizo llorar en todos los momentos
mágicos de nuestra infancia

XVIII

LAS LÁGRIMAS DE UNA MUJER SON UN RECURSO
TÁCTICAMENTE IRREPOCHABLE

Una mujer desconocida
Me arroja algo similar a piedras
y se oculta detrás del corazón

El suelo está húmedo cuando me arrodillo
Pero no la temo

XIX

HIPOCRESÍA

Se generaliza la hipocresía
La madre de todas las guerras asesina
a sus hijos como una vieja puta y el amor
es la turbación que nos excita visionando
añejas películas en technicolor

Hasta la felicidad se vende cada noche
impregnada en unas rayas de cocaína

XX

ESCEPTICISMO

Nos refugiamos en el escepticismo al no ser
capaces de poner orden en lo cotidiano

¿Para qué nos creó a su imagen y semejanza
un Dios inexistente?


I

Imagino tu voz en el silencio de mis noches
el vacío de tu cuerpo en el lecho de mi rabia
a mis manos dibujándote caricias en el aire
y a mis besos que encuentran tus labios ausentes

Deseo estés buscando la libertad
el lejano lugar en que serás tú misma
a salvo de las obsesiones
que te han dejado al borde de la depresión

II

Era el último secreto y lo olvidé en una habitación
de la casa vacìa el día que hicimos la mudanza
te mentiría si afirmara que lo he llevado conmigo
todas las veces que no te has atrevido a preguntarme

Ahora que tratas de separar nuestras vidas
debes saber que te he sido infiel con la memoria

III

No buscas la realidad
en los ojos de nadie
ni frecuentas para conversar
a los viejos conocidos

Has comprado racimos inmaduros
para calmar el ansia
escuchando en los labios del lienzo
canciones inéditas
y nunca serás feliz sin poner un nombre
a lugares cercanos
que has decidido no visitar

Sobre un fondo
de rojas arenas movedizas
quieres levantar
los cimientos del suicidio

IV

Observo tu cuerpo desnudo
disfrazando el fracaso
eres una sombra perdida
en la luz de mis fábulas
regresada de la hora más angustiosa
del exilio

Quiero recobrar la mujer
que enhebraba la vida al aire
a la que nadie reconoce ocultando
el detritus del pasado

Mañana aún no existe
y puede ocurrir cualquier cosa

V

Me gusta pensar en lo que me excita
sin implicarme en compromisos
y subir peldaños de madera
desoyendo los crujidos
de la escalera desgastada

Escondo a la sed mi dependencia
para dar largos tragos el día de mañana
e improvisar sin esfuerzo las mentiras

 

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I

Todos los días la misma rutina
Sentarme a escribir sin caligrafías
Intentando contar historias ajenas
Mientras un microclima extraño
Mantiene mi vida a bajo cero

Es posible que mañana decida llamarte
Y te proponga tomar un café

II

Existen locos
Cautivos
Huérfanos
Indigentes
Enfermos
Dominados

Tiranos
Hipócritas
Cabrones
Xenófobos
Machistas
Imbéciles

No existen los dioses
Pero unos y otros
Se postran ante alguno

 

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Verano
aún no llueve

bésame
y no temas
que nos separemos

invierno
pasan sobre mí
nubes negras

y ya no estás conmigo

silencio

.
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THE DOORS


Desnudo en los caminos

duermo sobre el polvo

y respiro el olor de la muerte

enredándome en la pegajosa geometría

de las telarañas

.

espero al relámpago

para beber el semen de los árboles

y escapo del tiempo

hacia ninguna parte

buscando en mi brújula  a la luna

.

no encuentro ciudades

bajo las aguas de un arroyo que no dura

ni el color de las flores

sólo vocablos compasivos

empapados en vinagre

.

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.

 

He vuelto por unas horas

a la que jamás fue mi niñez

a los años en que se ausentaban los pájaros

en el cielo nublado de todas las mañanas

sin encontrar el lugar secreto

en el que nos escondían los juguetes

.

un día dos niños se besaron

ignorando por qué el instinto

les empujó a ocultarse

en el nido abandonado de los gorriones.

 

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Ámame desnuda para sentirte

en el lado más benevolente de tu amor

acariciando tus pechos y jugando

con olas gigantes que sólo imaginamos

porque nunca las hemos mirado de frente

.

puedo creer que has renunciado

a repetir conmigo otros otoños

aunque no entiendo que sigas deshojándote

.

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